Este corto te ayudará a ver tus defectos como virtudes - La Mente es Maravillosa

Este corto te ayudará a ver tus defectos como virtudes

Gema Sánchez Cuevas 23 octubre, 2015 en Psicología 200 compartidos
Hombre bajito entre nubes

Dicen que los grandes clásicos y las grandes obras de arte tienen esa categoría precisamente porque pueden ser leídas de maneras distintas, según el observador que las mire. Y aunque este corto puede mandar otro mensaje, hoy os quiero hacer partícipes de lo que a mí me ha inspirado…

Quizás te encuentres cansado, aburrido o agotado de tu vida. Casi nada te satisface y tu existencia te parece un sinsentido. Nada te llena y cuando crees que algo puede devolverte la ilusión, te das cuenta de que eso tampoco era lo que esperabas.

Tus complejos te abrigan y cada día te pesan más. Casi te atreverías a decir que no te gustas ni por fuera ni por dentro. Para ti lo ideal sería no ser tú, cambiar y pulir todo aquello que ves como “tus defectos“… Seguro que si te preguntasen como eres, tus adjetivos al describirte serían todos negros y en ocasiones, parece que no puedes encontrar ni las palabras que te definan…

Agotado de buscar miles de opciones para ver si te devuelven tu sonrisa, hacen nacer tu motivación o llaman a la puerta de la felicidad para que ésta salga en tu busca, acabas creyéndote de manera desesperada que no, que esta vida no es para ti. Y actúas en consecuencia, como si no tuvieras derecho a disfrutar y a ser feliz.

Así se encuentra Anton, el protagonista de nuestra historia. Cansado, agotado y agobiado por sus “complejos” y “defectos”, decidiendo tomar una drástica decisión para poner fin a su sufrimiento y cambiar su existencia.

Hombre bajito triste

Cuando nos vemos como un saco de defectos

Anton, el protagonista de nuestro corto opta como ya hemos dicho, por desaparecer y poner fin a su existencia. Así, sus temores no podrán salir a la luz, no tendrá que ver sus defectos y ni siquiera se percatará de cuáles son sus limitaciones…

A veces, aunque no lleguemos a tomar la solución drástica de nuestro protagonista, decidimos hacernos pasar por ciegos ante nosotros mismos e ir por la vida no prestándonos atención…Esto no me gusta, no lo miro; me considero malo en esto otro, lo ignoro…” llegando casi a desconocernos por completo.

También puede pasar que hagamos lo contrario, que estemos tan pendientes de nosotros que tan solo seamos capaces de ver nuestros defectos o aquello en lo que no destacamos. La cuestión es no reconocernos… Aceptar que solo tenemos la condición de defectuosos y quedarnos con ello. Un auténtico sabotaje a nosotros mismos, en el que tan solo nos consideramos un saco de defectos.

Hombre bajito enfadado

La felicidad es una actitud que nace del interior

Compramos cosas, nos enganchamos a ilusiones, idealizamos nuestro futuro y a las personas que están a nuestro alrededor, creemos que cuando consigamos aquello que nos habíamos propuesto seremos felices, pero la felicidad tan esperada nunca llega… ¿Por qué?

La felicidad es una actitud que se cultiva desde adentro
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La felicidad no llega con lo que nos compramos, las metas conseguidas o por encontrarnos al lado de alguien que queramos. Podemos tener todo eso y no tener ni un ápice de felicidad… La felicidad es una actitud y como actitud, todos podemos aprenderla, pero siempre cultivándola desde nuestro interior. 

Conozco personas ni tan guapas, ni tan éxitosas, ni tan ricas, ni tan perfectas pero que realmente son felices. Las personas felices no se contentar con el tener y el conseguir sino con el ser, apreciar y agradecer todo lo que nos da esta vida. Lo observas en sus ojos… Han decidido ser felices, cultivando su actitud de aceptarse y quererse a ellos mismos.

Cada defecto puede tener su pequeña parte de virtud

Las personas felices no son felices porque no tengan defectos sino porque han sabido descubrir la grandeza que radica en cada uno de ellos. Han dejado de compararse con los demás porque han comprendido que compararse no sirve de nada, ya que cada uno de nosotros ha vivido unas circunstancias determinadas, tiene una forma de ser y se relaciona de una forma específica.

Hombre de color azul

Tu puedes ser más alto, yo más baja, el más tímido y ella más espabilada. La cuestión es que nuestros “defectos” no nos hace mejores o peores personas, nos hacer ser nosotros. Cada defecto lleva escondido su pequeña parte de virtud, tan solo se trata de descubrirlo.

Además, puede que hablar no sea tu fuerte, sin embargo te expresas escribiendo de maravilla o que quizá te cueste hacer manualidades, pero el deporte se te dé genial… ¿Te has puesto a descubrir cuáles son tus potencialidades? Anton parece que descubrió la suya por sorpresa al final de la historia…

Créeme nunca dejamos de descubrirnos. Tenemos muchos secretos guardados en nuestro interior que casi ni sabemos que puedan existir y habitar en nosotros, pero un día aparecen o tu mismo los encuentras. La condición fundamental es que comencemos a querernos a nosotros mismos.

Recuerda: no hay nadie como tú, es imposible… Por lo que descúbrete, cuídate y ámate, seguro que ya no vuelves a ser el mismo
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Si cambiamos de actitud, dejamos de compararnos, comenzamos a querernos y tratamos de ver el aprendizaje de cada circunstancia que nos ocurra, el cansancio y la desgana se irán de nuestro lado. No seas como Anton y esperes a que sea demasiado tade, porque no hay nada más bonito que empezar a cultivarse por dentro y observar como cambia la visión de todo lo que tenemos a nuestro alrededor…

Gema Sánchez Cuevas

Psicóloga, docente, editora y redactora. Mi pasión es la psicología, mi motor la curiosidad y mi arma la escritura. Todos tenemos recursos para el cambio, ¿comenzamos a buscarlos?

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