Evgeny Morozov, el hereje de Internet

Edith Sánchez·
22 Julio, 2020
Este artículo ha sido verificado y aprobado por la psicóloga Gema Sánchez Cuevas al
22 Julio, 2020
Para Evgeny Morozov, las nuevas tecnologías han instaurado una suerte de tragedia, pues no se puede prescindir de ellas, pero al mismo tiempo cumplen una función de vigilancia, control y reducción de las libertades cada vez más evidente.

Hace unos diez años, Evgeny Morozov era uno de los más entusiastas defensores de las nuevas tecnologías. Al igual que muchos, veía en Internet una herramienta muy útil para dar pasos hacia la democracia y la igualdad. Con el tiempo, su posición cambió radicalmente, al punto en que hoy se le conoce como “el hereje de Internet”.

Evgeny Morozov es un investigador y escritor bielorruso con una excelente trayectoria. Trabajó para Yahoo y luego ocupó cargos importantes, como el de investigador invitado en la Universidad de Stanford y funcionario del Open Socierty Institute. De unos años para acá se ha convertido en uno de los más severos críticos de la tecnología.

Hasta antes de 2011, se le consideraba un “tecnoutópico”: pensaba que se podía cambiar el mundo desde las redes sociales. Al final terminó pensando todo lo contrario, como lo expresó en una de sus más famosas conferencias, titulada Cómo la red ayuda a las dictaduras.

Los clichés fechados de las páginas de 1984 ya no son una guía confiable de lo que está por venir. Y el capitalismo de hoy es más fuerte y más extraño de lo que imaginan sus críticos”.

-Evgeny Morozov-

Conexiones de Internet

Evgeny Morozov y el desengaño de Internet

Evgeny Morozov ha escrito varios libros, entre los que se destacan El desengaño de Internet y La locura del solucionismo tecnológico. Actualmente piensa que la ultraconexión coloniza las vidas individuales y colectivas y que la red es sobre todo un instrumento de propaganda y control.

Se le comenzó a llamar “el hereje de Internet” cuando señaló que esta red solo sirve para tres cosas: obtener datos privados, manipular las elecciones y controlar ilegalmente las comunicaciones. Está convencido de que todo esto se va a profundizar con el tiempo.

Evgeny Morozov señala que las grandes corporaciones tecnológicas, hasta el momento, han ofrecido servicios que promocionan como “gratuitos”, como es el caso de las redes sociales y muchas apps.

Ese es el mecanismo para absorber los datos personales, que luego son la base para el diseño de productos. Esa información se vende a las grandes empresas o a las instituciones de vigilancia. Morozov dice que esa es una actividad parásita: cada persona trabaja para las grandes corporaciones, aportando información.

El desgaste de la atención y la imaginación

Evgeny Morozov señala que a todo lo anterior se suma un segundo problema: el uso continuo de las redes sociales y de las aplicaciones desgasta notablemente la capacidad de atención de las personas. Indica que las multinacionales contratan antropólogos y psicólogos para diseñar apps capaces de capturar por completo la atención humana.

Tan es así que varios de los grandes gurús de la tecnología han confesado que no les permiten a sus hijos el uso frecuente de lo que ellos mismos han creado. Lo hacen porque saben que esto tiene consecuencias sobre varias capacidades intelectuales, que incluyen la atención, pero también la imaginación.

Morozov está convencido de que el poder de esas grandes compañías es tan amplio, que son capaces de destruir las disidencias, políticas e incluso tecnológicas, incluso antes de que estas tomen forma. Tienen un sistema de control tan sofisticado, que están en capacidad de predecir conductas y bloquearlas.

Mujer agotada con el móvil

Morozov y la crisis de 2020

Evgeny Morozov también ha dicho que la crisis de 2020 ha hecho ver dos tipos de “solucionistas” tecnológicos. Esto es, personas que hacen uso de la tecnología y la promueven como solución a casi cualquier situación cotidiana o de crisis.

Pues bien, en 2020, a juicio de este investigador, han hecho presencia los “solucionistas progresivos” y los “solucionistas punitivos”. Los primeros son aquellos que proponen emplear la tecnología para lograr que no se altere la normalidad en lo más mínimo, sobre la base de que es posible hacerle un seguimiento a los casos de infección.

Los solucionistas punitivos son aquellos que han hecho circular la idea de que lo adecuado es imponer medidas altamente restrictivas y garantizar su cumplimiento por medio de la tecnología. En ambos casos se trata de opciones que incrementan el control social e instauran la idea de que lo tecnológico es la respuesta última a cualquier problema.

Morozov cree que la crisis de 2020 traerá como consecuencia un “Estado solucionista”, mucho más vigilante y restrictivo, en detrimento de soluciones más democráticas e imaginativas. La crisis ha adquirido un énfasis en cifras y resultados, más que en porqués y cómo. Por demás, todo ello apunta a salvar solo el mantra sagrado de nuestros tiempos: el mercado.

Rodríguez, I. S., & Morozov, E. (2014). Un paseo por el lado oscuro de la red: entrevista con Evgeny Morozov. Minerva: Revista del Círculo de Bellas Artes, (22), 66-71.