Gru: la redención del villano

Este artículo ha sido verificado y aprobado por Gema Sánchez Cuevas el 8 junio, 2018
Camila Thomas · 9 junio, 2018

Mi Villano Favorito es una película estadounidense animada de Universal Pictures. Su protagonista es Gru, el mejor villano. Durante su vida, todo lo que Gru deseó fue ser aceptado. Así, para lograr su objetivo, Gru decide convertirse en supervillano.

En su esfuerzo por convertirse en el mejor villano del mundo, a Gru no le preocupa el daño que pueda causar. Un día, un villano rival, llamado Vector, supera a Gru robando una pirámide de Egipto. Así, Gru y Vector comienzan una competición en villanía. Gru elabora un plan para obtener un rayo de empequeñecimiento de una instalación de prueba del gobierno.

El plan de Gru es usar el rayo reductor para robar la luna. Este robo catapultaría a Gru a la cima, obteniendo el reconocimiento de mejor villano. Sin embargo, las cosas no salen según lo planeado. Vector roba el rayo de luz de las garras de Gru. ¿Qué puede hacer un cerebro criminal? Desarrolla otro plan, por supuesto.

El nuevo plan malvado de Gru incluye usar a tres niñas huérfanas. Con ellas como espías, Gru planea infiltrarse en la guarida de Vector cuando toquen a su puerta vendiendo galletas. Así, Gru podrá despojarle del rayo de empequeñecimiento.

Sin embargo, Gru empieza a sentir cariño por las niñas que pretende utilizar para su propósito. Este amor le hace cambiar. En principio, Gru es totalmente inadecuado como padre. Sin embargo, a medida que avanza la película, la vida de villano de Gru se ve alterada por la nueva rutina. El hombre debe acomodar sus planes a las dinámicas de las niñas: clases de ballet, deberes, hábitos alimenticios. Así, los planes malvados de Gru pasan a segundo plano frente a la necesidad de cuidar a sus hijas.

Padres solteros reivindicados

Es increíblemente raro ver en una película infantil a un padre soltero retratado con una luz tan positiva. Si bien Gru tiene una vocación ciertamente “malvada”, hay momentos increíblemente dulces entre él y las tres niñas. Esta sensación se ve incrementada porque las pequeñas son dulces y frágiles, mientras que Gru es un hombre grande y “malo”.

Muchos padres solteros deben compaginar sus deberes con la atención y cuidados hacia los hijos. Al igual que todos ellos, en la película Gru consigue efectuar su trabajo, aunque éste sea ser villano. Como todos los padres solteros, Gru tiene momentos en los que le es muy difícil cuidar de las niñas sin descuidar su trabajo. El día del gran robo de la luna coincide con la fecha del recital de baile de las niñas.

Gru decide priorizar su trabajo sobre el recital, y esto le da una oportunidad a su archienemigo Vector de secuestrarlas. Es deber de Gru intentar obtener el balance entre el trabajo y el hogar al recuperar a las tres pequeñas.

Gru Mi villano favorito

La redención de un villano

Al final de la historia la luna recobra su tamaño y vuelve a su órbita. Gru, arrepentido de sus acciones pasadas, busca su redención. En este afán de deshacer su mal comportamiento anterior, también decide devolver la gran pirámide que había robado Vector. Gru acepta que ama a sus hijas y las vuelve a adoptar. Así, el mejor villano del mundo decide hacerse un hombre de familia.

La redención de Gru pasa por arrepentirse, buscar y obtener el perdón de las chicas a quienes lastimó y también resarcir a la sociedad que lesionó con sus villanías. La redención implica la liberación de la culpa y el dolor.

La necesidad de redención es real y poderosa para víctimas y victimarios. En el proceso de sanación, ambas partes tienen la necesidad de saber que son dignos de amor, bondad y compasión. No vamos a encontrar esas cosas únicamente a través de la redención, pero podemos crear sanación y liberación a través del perdón.

La transición entre el bien y el mal

El mensaje general de la película es que incluso alguien considerado “malvado” puede tener un cambio de opinión. Mi villano favorito es una película distinta a muchas películas infantiles. En general, la mayoría de las películas para público infantil describen el bien y el mal como absolutos.

Para muchos espectadores, la transición de un personaje -entre el bien y el mal- es muy difícil de aceptar. Al mismo tiempo, ésta transición es también una de las más gratificantes para aquel público que está comprometido con la historia.

En el cine infantil y juvenil, muchas veces “El Malo” debe hacer un sacrificio heroico al final de la historia. “Los Malos” que realizan este sacrificio a menudo mueren durante el proceso. Aunque es un final que agrada al público, no da la oportunidad al personaje de cambiar su manera de actuar. En Mi villano favorito, Gru encuentra el perdón de las niñas después de un sincero arrepentimiento y cambio de actitud. Las niñas resultan una influencia positiva del villano.

Nuevas hijas de Gru en Mi villano favorito

Gru, un mal ejemplo de padre adoptivo

Expuesto al riesgo de perder el amor de sus hijas, Gru aún persiste en continuar su vida por el camino del mal. Los cambios que hace obedecen a razones egoístas. Curiosamente, aunque devuelve los objetos robados, Gru no le dice adiós al Equipo de sus fechorías. Gru no despide a sus trabajadores de la maldad, los Minions.

De esta manera, queda en una situación de ambivalencia la futura profesión de Gru. El espectador puede presumir que la nueva vida de familia impedirá a Gru continuar con su vida de fechorías. Sin embargo, este mensaje no está del todo claro en la película. Un aspecto importante en esta historia es que parece que todos los personajes deben perdonar la maldad de Gru. A pesar de su mal comportamiento y de haber utilizado a las niñas, todos los personajes perdonan a Gru.

La adopción es un tema delicado, y esta película no profundiza. Erróneamente, Mi villano favorito muestra cómo los niños huérfanos podrían ser utilizados y luego desechados. Las fechorías del antiguo villano Gru y su mal comportamiento con las niñas debería tener resonancia en algunos de los personajes. En esta película, quizás hubiera sido más realista que algunos personajes se resistieran a perdonar a Gru.

Equiparar el perdón con finales felices puede generar una carga injusta sobre las víctimas del mundo real. Esta clase de finales hace que la audiencia sienta que quizás no esté bien ajustado el precio de las fechorías. De hecho, las mayores críticas de Mi villano favorito las han hecho familias con hijos adoptivos.

A pesar de las críticas, las historias de redención son divertidas, gratificantes y populares entre la audiencia. Todos queremos creer que cualquiera, no importa cuán en desgracia esté, puede reconducir su vida. Y esto es posible, con esfuerzo y persistencia.