Indira Gandhi: biografía de la dama de hierro asiática

Este artículo ha sido verificado y aprobado por Gema Sánchez Cuevas el 13 marzo, 2019
Sonia Budner · 13 marzo, 2019
Conocida como la dama de hierro india, Indira Gandhi promovió no solo la independencia de su país, sino que contribuyó también en convertirlo en un país sostenible. Un personaje plagado de claroscuros en su historia, que tuvo que lidiar con serias revueltas independentistas y con graves acusaciones de corrupción y mala praxis política. Su vida es de novela y hoy queremos contaros algo más acerca de ella.

Hoy nos ocupamos de un personaje controvertido como pocos. Amada y odiada casi a partes iguales, esta dama de hierro dirigió su país en momentos de grandes conflictos. Indira Gandhi es una desconocida para las generaciones occidentales más jóvenes y hemos querido hacer un repaso por su vida como la figura política de primer orden que fue.

Indira Gandhi fue la primera mujer que ostentó el cargo de Primer Ministro en la India. Su madre fue una defensora de los derechos de los más desfavorecidos. Su padre, Jawaharlal Nehru, fue el líder de la independencia del Imperio Británico y Primer Ministro de la India.

El paso de Indira Gandhi por la política la enfrentó con las grandes potencias mundiales y fue ella quien convirtió la India en la quinta potencia nuclear. Su trabajo como primera figura política de la India se define con bastantes claroscuros y nunca fue un camino de rosas.

Sus primeros años

Nació en Allahabad el 19 de noviembre de 1917; se cuenta que, de niña, admiraba a Juana de Arco. Su madre falleció cuando Indira era todavía muy joven y su padre vivía alejado de ella por su dedicación completa a la política de su país. Heredó de la vocación política de su padre y un temprano deseo de servir a su país.

Fue educada por tutores selectos en su casa durante algún tiempo, hasta que asistió a una escuela cristiana en Delhi y en Ginebra. Intentó terminar sus estudios en Oxford tras fallecer su madre, pero el estallido de la Segunda Guerra Mundial frustró las aspiraciones académicas de Indira Gandhi.

Durante su estancia en Oxford, Indira retomó la amistad del que se convertiría en su marido, Feroze Gandhi. Se casaron en marzo de 1942 y tuvieron dos hijos. Después de un breve romance, su matrimonio terminaría fracasando por las infidelidades de su marido.

Indira Gandhi con hijos
Indira Gandhi con sus dos hijos (Rajiv Gandhi y Sanjay Gandhi)

Su ascenso político

De vuelta en la India, Indira Gandhi se interesó por la política y empezó a colaborar con su padre, Primer Ministro de la India en esa época, convirtiéndose en su mano derecha.

Ingresó en el Partido del Congreso y apoyó activamente a su padre en la lucha por la independencia de la India. Un movimiento que estuvo encabezado por Mahatma Gandhi, con el que no tenía parentesco alguno a pesar de compartir apellido. La India alcanzó su independencia del dominio británico el 15 de agosto de 1947.

Durante los primeros años de la independencia india, la carrera de Indira corrió paralela a la de su padre hasta que este falleció en 1964. Indira Gandhi comienza a asumir diferentes carteras ministeriales situándose en las primeras filas de la política de su país.

En 1966, se propone a Indira como Secretaria General del Partido del Congreso e, inmediatamente después, sería elegida nueva Primera Ministra de la India. Se convertía así en la primera mujer en la India que conseguía una posición política de ese calibre.

Algunos de sus biógrafos resaltan que la posición de Indira Gandhi como Primera Ministra fue sugerida en un intento del partido por elegir a alguien manipulable, alguien cuya principal función sería la de ser la imagen del partido, pero sin participar en la toma de decisiones importantes. Lo cierto es que la Sra. Gandhi no parece haberse prestado a ello, por lo que, ya desde el principio, se ganó numerosos enemigos entre sus propias filas.

La política de Indira Gandhi

Fue elegida Primera Ministra en dos ocasiones: desde 1966 hasta 1977 y, más tarde, en 1980 hasta su asesinato en 1984. El primer período de Indira Gandhi como Primera Ministra de la India se caracterizó por su política progresista y por un esfuerzo de mediación para potenciar los vínculos entre los países no alineados.

Esta postura, claramente progresista, se vio amenazada en multitud de ocasiones desde su propio partido. A pesar de ello, condujo programas de modernización agrícola; entre las que destacan las propuestas conocidas como Revolución verde y Revolución blanca, basadas en la protección de las semillas, los cultivos y la producción láctea que pretendían terminar con la desnutrición de la India.

También desarrollo un programa nuclear y espacial, además de obtener numerosas victorias en la guerra contra Pakistán y la posterior creación de Bangladesh. Sus estrategias de política exterior la enfrentaron seriamente con los intereses estadounidenses en la zona y, en especial, con el presidente Nixon, quien se refería a ella como “la vieja bruja”.

Aun así, en 1971, tras las últimas elecciones, Indira Gandhi se vio incapaz de cumplir muchas de sus promesas electorales. El gobierno de Gandhi empezaba a tomar medidas tremendamente impopulares y fue acusado de corrupción y fraude electoral.

Estos hechos provocan numerosas tensiones en la India y se condena a Indira Gandhi a renunciar a su cargo de Primera Ministra, además de su inhabilitación al puesto durante seis años.

La Primera Ministra de la India considera que está siendo víctima de una conspiración en su contra, se niega a ser obligada a renunciar a su cargo y decreta el estado de emergencia en la India en 1975. Apoyada por su hijo, censura también a la prensa y encarcela a sus oponentes.

A todo ello se le suma su ambicioso hijo Sanjay, quien pone en marcha un terrorífico programa de esterilización masiva en la India alegando que era un país demasiado poblado para poder ser gobernado eficazmente. Con todas estas medidas impopulares, se llega a unas nuevas elecciones que dejan a Indira Gandhi y a su hijo fuera de la presidencia de la India.

Indira Gandhi mirando hacia abajo

Reelección y asesinato

Pese a su caída, Indira será elegida nuevamente en el año 1980, momento que coincide con la muerte de su hijo Sanjay en un accidente aéreo. Durante este nuevo período en la presidencia, el gobierno de Indira Gandhi debe afrontar las demandas separatistas de algunos estados de la India como Punjab. Este era un territorio de mayoría sijs, cuyo líder espiritual comienza a acosar violentamente al poder central de India.

Algunas teorías afirman que las facciones separatistas estaban alimentadas desde los servicios secretos de países a los que Indira Gandhi no favorecía con su política. Sea como fuere, los intentos independentistas terminan por colmar la paciencia de Indira Gandhi, que ordena, con mano dura, la toma del centro neurálgico de los sijs, el Templo Dorado.

Este ataque causó centenares de muertes entre los sijs independentistas. De esta manera, se termina de infundir un odio visceral hacia la Primera Ministra y su gobierno por parte de los miembros de dicha comunidad.

En 1984, dos de los guardaespaldas más cercanos a Indira Gandhi la dispararon a quemarropa en su propia casa, donde fue asesinada. Parece que ambos eran militantes sijs infiltrados.

Tras el asesinato de Indira Gandhi, en el norte de la India, estalla la violencia y la persecución a muerte de los sijs. Se producen así una serie de disturbios que se cobraron un millar de vidas en la India.

Un legado de claroscuros

La presencia de Indira Gandhi en el gobierno de su país tiene dos vertientes muy distanciadas entre sí. Por un lado, contribuyó muy favorablemente a que la India se constituyera no solo como independiente, sino también como país autosostenible y la impulsó a convertirse en una potencia mundial.

Por otro lado, para conseguir sus objetivos, no parece haber dudado en usar la corrupción y en tomar medidas que, en algunos casos, fueron totalmente equivocadas y desafortunadas.

A través de su trayectoria política y vital, el personaje histórico de Indira Gandhi parece tomar diferentes tipos de personalidad y tipos de liderazgo que han intentado ser explicados desde la psicología social. Un personaje en medio de la ambigüedad, pero que, sin duda, merece la pena conocer y estudiar.

“Hay esperanzas que no se pueden cumplir ni en toda una vida (…). Ahora las llamas se han extinguido, las cenizas están frías y pronto se recogerán en una urna de bronce. Le tocará a Rajiv llevarlas en un avión para esparcir sobre las montañas nevadas de Cachemira, según su deseo, los restos mortales de Madre Indira, la mujer más amada y odiada de la India”.

-Paola Capriolo-