Jack el destripador, el caso más paradigmático de asesino en serie

Edith Sánchez · 26 noviembre, 2019
Este artículo ha sido verificado y aprobado por la psicóloga Gema Sánchez Cuevas el 26 noviembre, 2019
Se cree que los asesinos en serie solo comenzaron a aparecer a finales del siglo XIX. Se trata de un fenómeno que llegó con la industrialización. Jack el destripador fue, en su momento, el de mayor notoriedad, con un gran impacto en la opinión pública mundial.

Jack el destripador es el paradigma de asesino en serie y el primero de su género registrado en la historia. Uno de los aspectos interesantes en este personaje es el hecho de que surgió al mismo tiempo que la industrialización. En otras palabras, sus crímenes en serie respondían al nuevo paradigma económico, que también se preparaba para la producción en serie.

Hoy en día sabemos de asesinos seriales que tienen más de 100 víctimas. A Jack el destripador, en cambio, se le adjudican cinco asesinatos, lo cual puede ser un número pequeño si los comparamos con los cometidos por otros. Sin embargo, el ensañamiento con el que cometía sus crímenes y el impacto que causó en la sociedad hicieron que se convirtiera en un icono del mal.

Otro de los aspectos que contribuyó a la leyenda de Jack el destripador es el hecho de que jamás fue encontrado por las autoridades. Hoy en día hay fuertes indicios de su identidad, pero en su tiempo logró cubrirse hábilmente y esto impidió que fuera identificado y capturado.

Su historia es la historia de una crisis social, del impacto de la prensa y de un nuevo tipo de criminal, que nunca antes se había detectado.

Mírame con desprecio, verás un idiota. Mírame con admiración, verás a tu señor. Mírame con atención, te verás a ti mismo”.

-Charles Manson-

Calle Whitechapel de Londres

Londres y una crisis social

Los estados extremos de pobreza, injusticia y discriminación suelen ser el caldo de cultivo de muchos de estos criminales. Hablamos de fines del siglo XIX, en el este de Londres. Más exactamente del barrio de Whitechapel, una zona deprimida que concentraba parte de los más pobres de la ciudad. Esta era una zona que servía de asentamiento para gran número de inmigrantes.

Lo que había en Whitechapel era mucha pobreza y gran discriminación. El área estaba habitada fundamentalmente por inmigrantes irlandeses y judíos que venían de Europa del Este y de Rusia, buscando refugio. Predominaban las peleas callejeras, el alcoholismo, la prostitución y la violencia. Un caos social.

También había un fuerte rechazo a los inmigrantes y un sinnúmero de disturbios sociales. Las protestas, organizadas y desorganizadas, eran muy frecuentes. En ese contexto, de desorden e injusticia, no era raro que tarde o temprano surgiera un criminal singularmente violento.

Los homicidios de Jack el destripador

Cuando Jack el destripador entró en escena ya era relativamente frecuente el crimen contra mujeres. En particular hubo una oleada de 11 asesinatos, pero solo cinco de ellos fueron adjudicados a este asesino serial. Esas cinco muertes tenían rasgos comunes: perfil y modus operandi similares.

El primer cadáver apareció el 31 de agosto de 1888 y correspondía a Mary Ann Nichols. Tenía dos cortes en la garganta y una profunda herida en el vientre, el cual estaba expuesto.

El siguiente cadáver, de Annie Chapman, se encontró ocho días después. Las heridas eran similares, pero a ella le habían sacado el útero. Unos 22 días más tarde, se encontraron los cuerpos de Elizabeth Stride y de Catherine Eddowes en condiciones parecidas.

Finalmente, poco menos de mes y medio más tarde, apareció el cadáver de Mary Jane Kelly. Le habían extraído todos los órganos internos, incluyendo el corazón. Era claro que el nivel de violencia había ido en aumento. Hubo otras víctimas, pero no se logró establecer si correspondían al mismo asesino serial o no.

Sombra de una persona aterrorizada por Jack el destripador

La leyenda de Jack

En principio se dijo que las víctimas de Jack el destripador eran prostitutas. Con el tiempo se comprobó que simplemente se trataba de mujeres pobres y que la mayoría de ellas dormían en la calle. Solo dos de esas mujeres tenían pasado en la prostitución, pero no la ejercían en el momento de su muerte.

Todas ellas también eran mujeres mayores de 40 años, lo cual suponía que eran de “avanzada edad” en su tiempo. Uno de los aspectos notables es que aparentemente el criminal envió, al menos, tres cartas a la policía. Sin embargo, se comprobó que las mismas habían sido escritas por el periodista Tom Bullen para darle mayor dramatismo a la situación y vender más ejemplares.

La figura de Jack el destripador tuvo un profundo impacto en la opinión pública. En su tiempo, causó verdadera conmoción y luego se convirtió en toda una leyenda.

Los asesinos en serie, o asesinos seriales, son una categoría de criminales que matan por motivos estrictamente psicológicos, generalmente asociados a la sexualidad. Se estima que corresponden a entre el 1 y el 2 % de los criminales.

Pombo, G. A. (2008). El monstruo de Londres. La leyenda de Jack el Destripador. Gabriel Pombo.