Julio Cortázar, biografía del gran intelectual argentino

Este artículo fue redactado y avalado por la psicóloga Valeria Sabater
1 marzo, 2019
Julio Cortázar nos regaló obras tan inolvidables como esenciales dentro de la historia de la literatura. Libros como Rayuela y Bestiario, son dos maravillas para las cuales nunca pasará el tiempo ni aún menos nuestra admiración por ese estilo inconfundible.

Julio Cortázar fue un maravilloso cultivador de cuentos. Nos emocionó con Rayuela y nos enseñó, por encima de todo, a entender que la vida cotidiana también tenía ese lado especial, mágico e imprevisible. Pocas voces, dentro de la literatura hispanoamericana, emergieron con tanta fuerza para inspirar a generaciones enteras como este gran narrador de la historia de la literatura.

Hace muy poco se cumplieron 35 años de su pérdida a causa de una leucemia. Sin embargo, a día de hoy, el nombre de Cortázar sigue viéndose como uno de los innovadores más notables en el arte de la escritura. A pesar de que, muy a menudo, se diga aquello de que en materia de narrativa resulta muy difícil aportar algo nuevo, el maestro argentino lo consiguió.

Fue un artista renombrado a la hora de dar forma a ese relato corto dotado de una exquisita prosa poética. Además, a través de su estilo, a menudo surrealista, pudo traernos las luces y las sombras de nuestra cotidianidad, con esos aspectos más crudos y también los más inspiradores. Su Bestiario, por ejemplo, sigue siendo, a día de hoy, esa obra maestra para la cual nunca pasa el tiempo ni aún menos nuestra admiración.

Su bibliografía es inmensa. Nos legó numerosos relatos, novelas, ensayos, poesía, teatro… Con él se dio un paso más allá en el campo literario y nos dejó, a su vez, la estela de un hombre que fue firme en todo momento con sus ideales. Julio Cortázar llegó incluso a optar por la nacionalidad francesa en protesta por el gobierno militar de su país, Argentina.

«Detrás de este triste espectáculo de palabras, tiembla indeciblemente la esperanza de que me leas, de que no haya muerto del todo en tu memoria».

-Julio Cortázar-

Julio Cortázar

Biografía de Julio Cortázar

Julio Cortázar nació en 1914, en Bélgica, coincidiendo justo con el inicio de la Primera Guerra Mundial. Su familia, de raíces argentinas, permaneció durante varios años en Europa, debido al trabajo de su padre: era el embajador argentino en esta ciudad.

No fue, por tanto, hasta cinco años después cuando Julio Cortázar conoce por primera vez la tierra de sus padres. El segundo país que, al igual que Francia, marcaría su vida personal y también la literaria.

Un hombre de letras

Su formación y primeros años de juventud discurrirían en Argentina. Estudió magisterio y, durante unos años, ejerció de maestro en pequeños pueblos. No obstante, fue en 1951 cuando volvería de nuevo a su ciudad predilecta, París, gracias a una beca. Aquí se asentaría durante una buena época trabajando como traductor para la UNESCO y prosiguiendo, además, con su labor literaria.

Asimismo, cabe señalar que antes de dejar Buenos Aires, ya había publicado algunas obras más que relevantes, como por ejemplo, su famoso Bestiario. Había colaborado también en numerosas revistas como Realidad y Los Anales de Buenos Aires, dirigida por Jorge Luis Borges.

Ahora bien, sería ya en la década de los 60 cuando su nombre empieza a brillar con luz propia. Julio Cortázar se convirtió en toda una referencia en el universo de las letras hispanoamericanas. Su nombre, aparecía ya al lado de figuras como Gabriel García Márquez, Juan Rulfo, Mario Vargas Llosa, Mario Benedetti o su gran admirado Jorge Luis Borges.

Cortázar traía su estilo sensible, innovador y su gran conciencia social, identificándose de manera temprana con las clases marginadas.

Cortázar, el activista social

Julio Cortázar nunca simbolizó al clásico intelectual discreto e introvertido. En sus años de juventud, participó en numerosas manifestaciones en contra del peronismo. No obstante, no fue hasta los años 60 cuando demostró un activismo más enérgico y seguro. Hasta entonces, y con el fin de conservar su trabajo, intentó que fueran sus producciones literarias las que tomaran el eco de su voz y pensamientos.

Libros como La otra orilla o el cuento La casa tomada simbolizaban esos tiempos convulsos que atravesaba la Argentina de la época. Ahora bien, en el momento en que empieza a ser conocido y tiene acceso a la esfera pública, asoma un perfil más firme. Viaja a Cuba para conocer a Fidel Castro, asiste a la toma de posesión de Salvador Allende y no duda en apoyar el movimiento sandinista en Nicaragua.

De pronto, se convierte en ese escritor reivindicativo que inspira a miles de personas y que busca, además, defender los derechos humanos. Realiza conferencias y publica obras tan notables como Dossier Chile: el libro negro, en el que habla sin tapujos del régimen de Pinochet.  Cabe señalar que su activismo, no fue bien asumido por el gobierno argentino, hasta el punto de que llega a ser investigado por la dirección de la inteligencia policial.

Julio Cortázar

La presión (y hasta la persecución) deriva en que, finalmente, Julio Cortázar acaba pidiendo la nacionalidad francesa para poder trasladarse definitivamente a su ciudad fetiche: París. Aquí viviría sus últimos años hasta que, cumplidos los 69, acaba dejando este mundo a causa de una leucemia.

«El absurdo es que salgas por la mañana a la puerta y encuentres la botella de leche en el umbral y te quedes tan tranquilo porque ayer te pasó lo mismo y mañana te volverá a pasar».

-Julio Cortázar-

Rayuela, un tesoro literario indiscutible

No nos equivocamos si decimos que la publicación de Rayuela en 1963 marca un antes y un después en la literatura hispanoamericana. Lo que consigue Cortázar con esta obra es algo nunca visto hasta el momento.

Sus dotes para fabular, para renovar los planos lingüísticos, el universo técnico-estilístico y el argumental abren la puerta a un nuevo género del que él es el único autor.

Estructura

Para empezar, quien conozca Rayuela, sabrá que hay dos maneras de sumergirse en sus páginas. Podemos hacerlo del modo «ordinario» es decir, leyendo del capítulo 1 hasta el 56. Ahora bien, tal y como explica el propio Cortázar, también podemos hacerlo de otro modo siguiendo su “tablero de dirección”.

En este caso, iríamos desde el capítulo 73 siguiendo el orden que se indica al pie de cada capítulo. Nada más y nada menos. Lo recomendable en todos los casos es hacerlo de los dos modos para participar en este juego, en esta revelación literaria con la que encender perspectivas y jugar con las realidades.

Julio Cortázar

Estilo

Rayuela está escrita en prosa poética. Así, uno de los objetivos de su autor no era solo sorprendernos con su estructura innovadora. La finalidad última es hacer reflexionar al lector haciéndole ver cómo la historia puede reescribirse, torcerse, reinscribirse y hasta destruirse.

Cortázar huye del lenguaje convencional para introducirse en lo más emocional de nuestra mente a través de juegos de palabras, cambios en la puntuación, en el uso de neologismos.

Argumento

El personaje del libro es Horacio Oliveira. Se trata de un personaje intelectual, algo frío y analítico. Es, a fin de cuentas, un hombre en crisis que representa, sin duda, a una buena parte de la población. Ahora bien, su mundo cambia cuando, de pronto, da con otro ser inolvidable dentro del mundo literario: la Maga.

Se trata de alguien puro, emocional, espontáneo y libre de convencionalismos. En ella, se contiene la esencia del propio surrealismo del que Cortázar se nutrió en tierras francesas.

Este personaje es un desafío por sí mismo ante la propia sociedad. Es lo opuesto a Horacio Oliveira, es un ser excepcional, pero primitivo a su vez; que ansía curiosamente tener el don de la palabra mientras los propios intelectuales, envidian su intuición, su magia y sencillez.

Rayuela simboliza en esencia las dos esferas de nuestra propia sociedad: lo intelectual y lo emocional, lo rígido y lo revolucionario, el existencialismo y el convencialismo… Pocos libros son tan indispensables para desafiar nuestra mente y hacernos reflexionar sobre una realidad en la que no parece pasar el tiempo.

  • Herraez, Miguel (2011) Julio Cortázar, una biografía revisada. Alreves