La personalidad INFP (el curandero) según Carl Jung

Este artículo fue redactado y avalado por la psicóloga Valeria Sabater
· 28 enero, 2019
Según las teorías de Carl Jung, la personalidad INFP perfila a esos hombres y mujeres idealistas a la vez que sensibles. Se les define como sanadores porque se preocupan en favorecer su bienestar y plenitud al igual que el de los demás.

La personalidad INFP define a las personas introvertidas, intuitivas, sentimentales y perceptivas. Según Carl Jung, serían perfiles dotados de una gran sensibilidad, creatividad e independencia y que presentan además un elevado idealismo. Son cercanas, compasivas y se les define como sanadores porque se preocupan por su propio crecimiento personal y favorecen a su vez el de los demás.

Cuando leemos el libro de los Tipos psicológicos de Carl Jung y sus teorías sobre la personalidad, apreciamos un gran avance a su tiempo. En una época en la que la psicología aún estaba en su adolescencia, el célebre psiquiatra suizo quiso asentar las bases de un modelo de personalidad basado en un enfoque singular y revolucionario a la vez.

Introdujo los conceptos de introversión y extraversión. No obstante, estableció estas dimensiones como el resultado de un continuo, ahí donde pueden entremezclarse, a su vez, otros fenómenos subjetivos y perceptivos. Partiendo de esto, entendemos que nadie es propiamente “introvertido” o “extrovertido”, sino que todos estamos dentro de un espectro donde nos definen más dinámicas, entidades y rasgos.

De este modo, su teoría de la personalidad, definida en ocho tipologías, daría pie décadas después al conocido como indicador Myers-Briggs (1944), donde se determinaron hasta 16 subtipos. Así, y a pesar de que estos modelos carezcan de la popularidad de otros que se basan en instrumentos populares, como el 16 PF de Raymond Cattell, cabe señalar que para el campo del crecimiento personal sigue contando con un elevado interés.

Estudios, como el llevado a cabo por David J. Pittenger (Universidad Marshall), en Virginia, por ejemplo, nos señalan que es una herramienta muy adecuada para favorecer la autorreflexión. Conocer por tanto cada una de sus tipologías nunca está de más, así que en este artículo vamos a hacer un interesante viaje por ellas.

“El privilegio de una vida es convertirse en quien realmente eres”.

-Carl Jung-

cabezas simbolizando a la personalidad INFP

¿Qué características definen a la personalidad INFP?

La personalidad INFP, según el modelo Myers-Briggs, es el resultado de la interacción de cuatro dimensiones básicas:

  • Por el modo en que usa y canaliza su energía, su atención, pensamientos e interacción ⇒ introvertido.
  • La forma en procesa su realidad, en que saca conclusiones y aprecia los pequeños detalles ⇒ intuitivo.
  • Asimismo, por la manera en que la personalidad INFP toma sus decisiones es mediante ⇒ los sentimientos.
  • A la hora de organizarse y de responder ante su entorno, lo hace a través de la espontaneidad y confiando siempre en una dimensión básica ⇒ la percepción.

Este tipo de perfil responde por tanto al acrónimo INFP (Introverted-iNtuitive-feeling-perceptive). Así, las creadoras de esta herramienta de medición, Katharine Briggs e Isabel Meyer, lo definieron a su vez como la tipología sanadora. No se referían con ello a que fuera un tipo de personalidad orientada a la medicina. En realidad, son personas idealistas, altamente implicadas en generar felicidad, en favorecer el crecimiento personal propio y ajeno.

Veamos por tanto esas características que los definen.

Son idealistas, ven el bien en el mundo

Los idealistas de mente y corazón no abundan en exceso. De ahí, que las autoras de esta escala indicaran que esta sexta tipología dentro del modelo Myers-Briggs define solo al 4 % de la población.

  • Son personas que viven por sus ideales, que confían en la bondad natural del mundo.
  • Ahora bien, ese idealismo no es ni mucho menos pasivo. Este perfil se caracteriza también por un compromiso firme pero silencioso. Es decir, no dejan de ser personas introvertidas. No son muchos los que conocen por tanto la profundidad de sus ideales y compromisos personales.
  • No dudan en trazar su camino personal en base a esos principios, a pesar de que muchos no terminen de entenderlos o de conocerlos verdaderamente.

Éticos y compasivos

Su sentido de la ética es muy elevado. Tienen muy claro lo que está bien y lo que no, y no dudan en ser fieles siempre a sus creencias. Ahora bien, no son personas de “pancarta”. Ejercen el respeto, la compasión y la atención por los demás a través de actos sencillos, pero siempre profundos. Generan un bien desde la calma y la más absoluta discreción.

Manos abiertas simbolizando a la personalidad INFP

Independientes

Podríamos decir que la personalidad INFP suele trazar un plan de vida desde su propio corazón. Son personas sensibles, pero seguras de sí mismas. Son hombres y mujeres introvertidos y reservados, pero nunca indecisos en lo que se refiere a tomar decisiones. Lo hacen mediante la intuición, confían en su voz interior y lo hacen, además, porque son idealistas, porque opinan que el mundo, en su más pura esencia, es noble y bueno.

Artísticos, sensibles, descuidados

La personalidad INFP suele orientase hacia el arte, la escritura, la fotografía, así como cualquier expresión artística en la que la persona puede plasmar sus emociones, ideales y ese mundo interior, confiado y optimista.

Son, a su vez, perfiles muy sensibles con todo aquello que las envuelve. Aprecian los detalles, las sensaciones, saben conectar con la gente de manera muy sencilla y mágica a la vez. No son grandes conversadores, pero sí muy buenos a la hora de saber escuchar, apoyar y estar cuando de verdad se les necesita.

Por otro lado, cabe señalar que les gusta actuar de forma instintiva. No les va el tener que planificar cosas de antemano, llevar agendas, programar tareas, llevar un orden con sus pertenencias y objetos. De ahí que a menudo sean esas personas con hogares y armarios algo desordenados porque priorizan otras cosas.

hombre en el campo representando a la personalidad INFP

Para concluir, como vemos, la personalidad INFP se define ante todo por su idealismo confiado, su bondad e intereses artísticos. De ahí que, a menudo, uno de los fenómenos que más suelen sufrir estas personas sean las desilusiones. Alimentar y sostener expectativas sobre el mundo y quienes lo habitan hace que sufran también duras decepciones. El modelo de los tipos psicológicos de Carl Jung, y en especial el indicador Myers-Briggs, son recursos que están a nuestro alcance y que, cuanto menos, resultan curiosos.

  • Gustav, Carl. Jung (2008). Tipos psicológicos. Edhasa