La psicología de las organizaciones: ¿en qué consiste?

21 Agosto, 2020
Este artículo ha sido escrito y verificado por la psicóloga Cristina Barreiro
La psicología de las organizaciones es una rama de la psicología que estudia todos los elementos de una organización, poniendo un interés especial en los trabajadores. A continuación, repasamos las características principales de esta rama.

A lo largo de la evolución del estudio del trabajo y del área organizativa, la psicología de las organizaciones ha ido adaptando su definición. Estos cambios van de la mano de la necesidad de las organizaciones de renovarse de acuerdo a diferentes factores, como la demanda del mercado o el marco laboral legal.

Además, su definición se ha ido ajustando también en función de los avances tecnológicos. Un ejemplo muy actual es el teletrabajo, que permite realizar el mismo trabajo, ahorrando costes. Esto supone en muchas organizaciones la reducción del coste económico pero también ecológico, en términos de esfuerzo.

Mujer teletrabajando

Psicología de las organizaciones: una ciencia que integra varias disciplinas

Para entender esta rama, la psicología de las organizaciones, es necesario saber que se nutre e influye en otras, como la economía, la psicología industrial, la neurología, la psiquiatría y la psicología social. Por otro lado, la psicología de las organizaciones es una disciplina científica que se ocupa no sólo del ser humano y de sus experiencias en el trabajo, sino también de las organizaciones como entornos complejos y globales.

Su carácter científico tiene que ver con su objetivo principal: describir, explicar y predecir la conducta del trabajo, así como la resolución de problemas que surgen de forma concreta o espontánea en el área organizacional.

Sin embargo, no es solo una disciplina de componentes. También estudia la parte humana de la organización; pues al fin y al cabo son muchas las organizaciones que dependen más del llamado capital humano que del tecnológico. Por ello, se hace necesario también una psicología individual que fomente el bienestar individual y organizacional.

“La psicología” de las organizaciones

Con el fin de entender el funcionamiento de cada organización y su idiosincrasia, existen varias metáforas de las organizaciones que podemos diferenciar en función de su naturaleza y objetivos. Por ejemplo, si entendemos la organización como una máquina de producción, nos hallamos con tres tendencias de estudio:

  • La administración científica del trabajo de Taylor.
  • La aproximación universalista de Fayol.
  • La teoría de la burocracia de Weber.

Mientras que las dos primeras vertientes se centraron en la solución de los problemas a nivel individual, la teoría de la burocracia de Weber supuso el primer modelo capaz de ofrecer una visión estructural de la organización y abordar su estudio a nivel global.

Weber apelaba a la importancia de las relaciones entre distintas estructuras y jerarquías, por lo que definió las características de la estructura democrática. Desde estas características, la organización toma forma de una burocracia destinada o enfocada a la eficiencia. Esto se traduce en una manera más racional de organizar y dirigir los esfuerzos de los trabajadores.

Sin embargo, entender la organización como una máquina y los trabajadores como robot perfectamente controlables, no es suficiente. Por ello, frente el enfoque de la organización como máquina surgieron otros, como el enfoque basado en las diferencias individuales, el enfoque grupal y la aproximación motivacional.

La organización como sistemas

La metáfora de entender la organización como un sistema, surge de la aplicación de los principios de la conocida Teoría General de Sistemas de Von Bertalanffy en 1965. Autores, como Katz y Kahn, la ubican en la organización en 1983.

Toma como base una idea: los trabajadores, la producción y la organización constituyen tres sistemas diferentes que se relacionan entre sí -el fracaso en un elemento puede propiciar el fracaso del resto-. Se concibe el enfoque sistémico en vez de uno individual.

En la actualidad, son muchas las tendencias que existen en el estudio de las organizaciones. Por ejemplo, la psicología económica y del consumidor. El objetivo de esta es doble: por una parte pretende estudiar cómo la economía afecta a la conducta en general de las personas; por otra, cómo las conductas de las personas afecta a a la economía. En Estados Unidos, se asocia con temas como ahorro familiar, expectativas del consumidor y las reacciones ante la inflación.

Hombre pensando en la economía

La psicología ergonómica en el ámbito laboral

La ergonomía también se encuentra en el foco de atención de la psicología de las organizaciones. El objetivo de esta tendencia es múltiple: desde reducir los accidentes laborales, mejorar los sistemas de trabajo, incrementar la viveza laboral evitando la rutina,  acomodar las herramientas de trabajo, etc.

En definitiva, son muchos los aspectos que estudia la disciplina de las organizaciones y del trabajo, especialmente esta, ya que no todos los trabajos se comprenden en el marco de una organización. Por ejemplo, el trabajo por cuenta propia.

En este sentido, resulta interesante la perspectiva de los sistemas interdependientes  de la teoría general de sistemas, que entiende que cada engranaje de acción individual es causa –o consecuencia- de otras. Fomentar un ambiente de ayuda en las organizaciones frente a las dificultades ha demostrado tener mejores resultados que centrar los esfuerzos en otros puntos de interés.

Los metaanálisis, como técnicas que revalúan resultados obtenidos, constituyen la mejor herramienta para saber cuáles son las ideas más asentadas en el volumen de investigación actual. Se basan en la integración cuantitativa de otras investigaciones -como las que se llevan a cabo en el ámbito organizacional- y permiten evaluar aciertos y errores.

Aún así, es importante atender los aspectos evaluados en el enfoque individual y motivacional, como que cada trabajador tenga cubiertas sus necesidades de acuerdo a la pirámide de las necesidades de Abraham Maslow y que el trabajo se adecúe a las necesidades del trabajador, con el fin de obtener mejores resultados.