La psicología en el diseño de interiores

Este artículo fue redactado y avalado por la psicóloga María Alejandra Castro
· 15 enero, 2019

Es increíble como un espacio es capaz de generar emociones tan solo con observarlo. ¿A quién no le ha agobiado un lugar sucio y desordenado? O bien, ¿quien no ha experimentado esa sensación de paz ante un espacio minimalista y decorado con colores suaves? Casi todos en algún momento de nuestras vidas hemos sido partícipes de experiencias similares, eso sí hay que tener en cuenta que las características personales también influyen. La psicología en el diseño de interiores tiene mucho que decirnos sobre esto.

No cabe duda alguna de que la psicología puede jugar un rol importante en los diferentes ambientes que nos rodean y que, en buena medida, conforman nuestros hogares, lugares de ocio y trabajo. Y aunque la relación entre la psicología y el diseño de interiores ha existido desde siempre, parece que ha ido ganando presencia a partir del siglo XIX. Ahora bien, ¿cómo nos influye? Profundicemos.

Psicología y diseño de interiores: ¿cómo se relacionan?

La psicología en el diseño de interiores es una rama de la psicología ambiental que se ocupa de estudiar la relación entre los diferentes tipos de ambientes y cómo estos afectan a la conducta y el estado de ánimo de las personas que habitan en ellos. Su objetivo es crear efectos positivos y además, sacar el máximo partido a esa relación.

Cada lugar que visitamos, cada espacio que recorremos nos transmite algo, es decir, produce un efecto en nosotros. Y de eso, precisamente, se encarga la psicología en el diseño de interiores. En concreto de todo aquello relacionado con el color, la disposición de los muebles o la selección de unos objetos u otros.

Mujer leyendo en una silla

Investigaciones tan curiosas como la llevada a cabo por Sibel Seda Dazkir, doctora en Diseño y Entorno humano, de la Universidad Estatal de Oregon (EE.UU) son una prueba de cómo la decoración influye en el estado de ánimo de las personas. De hecho, sus resultados confirmaron que los objetos diseñados con líneas curvas y sinuosas despiertan sensaciones relacionadas con la felicidad y la relajación, mientras que las líneas rectangulares están asociadas a sensaciones de frialdad y hostilidad.

Influencia de los espacios en los aspectos psicológicos

Como vemos, espacio y estado de ánimo están relacionados. De ahí que los profesionales que aplican la psicología en el diseño de interiores tenga en cuenta las características personales de su cliente, así como su forma de ser, a la hora de crear un espacio.

Ahora bien, ¿cómo pueden influirnos los espacios a nivel psicológico? ¿Qué sensaciones pueden despertar en nosotros los diferentes tipos de espacios y decoraciones? Veamos algunos aspectos importantes sobre ello.

  • Amplitud. Suelen asociarse a tranquilidad y descanso.
  • Complejidad. Nos transmite una sensación de desafío y reto, lo que puede resultar atrayente.
  • Coherencia. A medida que el espacio y los objetos sean más homogéneos se experimentará una sensación agradable y de comodidad.
  • Textura. Cuanto más suave, mayor es la sensación de agrado. No obstante, no solo ocurre a nivel de tacto, sino también con el resto de sentidos.
  • Identificabilidad. Si un objeto o un rincón determinado resulta fácilmente identificable, la sensación que nos transmitirá será agradable. En caso contrario, puede generarnos tensión e intranquilidad hasta que descifremos su significado.
  • Color. Cada color está asociado a un registro de emociones determinado. Por ejemplo, el negro suele estar asociado al pesimismo y la agresividad; el blanco a la pureza; el amarillo con la felicidad y el verde con sentimientos de armonía, esperanza y paz.
  • Social. Los espacios también son para compartir, de hecho hay determinados espacios que están diseñador con ese fin. Por esta razón, en ocasiones solemos buscar espacios que nos resulten óptimos para realizar actividades con los demás.
  • Temperatura. Se trata de la sensación térmica asociada a los espacios. Nos resultará más cómodo o no, según nos agrade más el frío o el calor.

Ahora bien, no hay que generalizar, cada persona es diferente. En la autenticidad está lo valioso del ser humano, cada uno piensa, siente y actúa de forma distinta. Asimismo, percibirá y sentirá los espacios de forma distinta. Por lo tanto, un espacio puede despertar tranquilidad en una persona y tensión o agobio en otra.

La psicología en el diseño de interiores también es importante en el ámbito terapéutico. Por ejemplo, se llevó a cabo un estudio en 2013 para analizar la importancia de los espacios para los pacientes. Se encontró que cualquier estímulo externo influye y que un diseño profesional de la consulta hace más efectiva la terapia.

Hombre en la consulta del psicólogo

Beneficios de la psicología en el diseño de interiores

La distribución de los espacios así como la disposición de los elementos que lo conforman y el color que se utiliza nos influyen. De hecho, existen una serie de recomendaciones desde la psicología en el diseño de interiores para decorar una casa:

  • Es preferible los tonos pasteles que las las tonalidades grises y blancas, ya que estas últimas dan un toque impersonal y la gama pastel brinda una sensación de relajación e intimidad.
  • La amplitud genera sensación de libertad y tranquilidad, de ahí que se recomiende no recargar demasiado.
  • Personalizar los espacios con fotos o con objetos que tengan un significado personal importante favorece que las personas se sientan más cómodas.

Para finalizar, no olvidemos que en un espacio, cada detalle es importante porque de alguna manera invita a recordar, despierta emociones y favorece diferentes sensaciones.

  • Thomberg, J.M. (1986). Psicología y Arquitectura: notas breves. Introducción a la psicología ambienta.
  • Catzman, C. (2013). Psicología y Diseño de Interiores. Estudio de la influencia del diseño en la práctica terapéutica. Proyecto de investigación pedagogía del diseño y las comunicaciones. Universidad de Palermo y Facultad de Diseño y Comunicación.