La teoría clásica de los test (TCT)

Este artículo fue redactado y avalado por la psicóloga Paula Villasante
· 2 enero, 2019

La teoría clásica de los test (TCT) aparece por primera vez en el siglo XX a partir del trabajo de Spearman. Puede, de alguna manera, considerarse como el inicio de la psicometría. La palabra test es una palabra inglesa aceptada por la Real Academia Española (RAE) y hace referencia a las pruebas destinadas a evaluar conocimientos, aptitudes o funciones.

En psicología, los test son pruebas de carácter psicológico o psicotécnico para estudiar o evaluar una función. Así, los test psicológicos son herramientas diseñadas para evaluar o medir las características psicológicas de un sujeto.

¿Para qué se necesitan teorías de los test?

Los test son instrumentos sofisticados de medida que, en muchos casos, constituyen una ayuda de incalculable valor en el contexto de una evaluación psicológica. Para que esto sea así el test debe cumplir unos mínimos psicométricos y el especialista que lo pasa debe conocer el protocolo de administración y respetarlo.

Por otro lado, las teorías de los test nos hablan de cómo podemos evaluar la calidad de un test y también, en muchos casos, de cómo podemos depurar el instrumento para reducir el error al mínimo. En este sentido, quizás los dos conceptos más importantes dentro de la teoría clásica de los test son los de fiabilidad y validez.

La fiabilidad se entiende como la consistencia o estabilidad de las medidas cuando el proceso de medición se repite. En el fondo hablamos de una utopía porque en la práctica es imposible replicar las mismas condiciones en dos mediciones distintas. Será relativamente sencillo actuar sobre variables externas, como controlar que exista una temperatura parecida o un nivel de ruido similar; sin embargo, controlar las variables internas de la persona que hace el test será más complicado. Pensemos en el estado de ánimo, por ejemplo.

La validez se refiere al grado en que la evidencia empírica y la teoría apoyan la interpretación de las puntuaciones de los test. (2) De otra manera, podríamos decir que la validez es la capacidad que tiene un instrumento de medida para cuantificar de forma significativa y adecuada el rasgo para cuya medición ha sido diseñado.

Así, existen dos grandes teorías a la hora de construir y analizar los test. La primera, de la que hablamos es la teoría clásica de los test (TCT). La segunda es la teoría de respuesta a los ítems (TRI). A continuación presentamos los aspectos clave de la TCT.

Mano haciendo test psicológicos

La teoría clásica de los test

Este enfoque tiende a ser el más utilizado en el análisis y construcción de los test. Las respuestas dadas por una persona en un test son comparadas a través de métodos estadísticos o cualitativos con las respuestas de otros individuos que complementaron el mismo test. Ello permite realizar una clasificación.

Sin embargo, realizar esta clasificación no es tan sencillo. El psicólogo, como cualquier otro profesional, tiene que asegurarse de que el instrumento que utiliza mide con precisión, con poco error. (1)

Así, cuando un psicólogo aplica un test a una o varias personas, lo que obtiene son las puntuaciones empíricas que esa persona o personas obtienen en el test. Sin embargo, ello no nos informa sobre el grado de precisión de esas puntuaciones: No sabemos si esas puntuaciones empíricas se corresponden o no con las puntuaciones que verdaderamente le corresponden a esa persona en la prueba.

Por ejemplo, podría ocurrir que las puntuaciones estuviesen rebajadas debido a que ese día la persona examinada no se encontraba bien. O incluso porque las condiciones físicas en las que se desarrolló la aplicación de la prueba no eran las mejores.

«Los psicólogos, como les ocurre a los que construyen aparatos dispensadores de gasolina, estamos obligados a garantizar que las puntuaciones de nuestros test sean precisas, tengan poco error…».

-José Muñiz, 2010-

El modelo lineal clásico

Es a principios de siglo XX, como bien hemos comentado, cuando Spearman propone esta teoría clásica de los test. El investigador propone un modelo muy simple para las puntuaciones de las personas en los test: El modelo lineal clásico.

Este modelo consiste en asumir que la puntuación que una persona obtiene en un test, que denominamos su puntuación empírica,y que suele designarse con la letra X, está formada por dos componentes. El primero, es la puntuación verdadera (V) y el segundo el error (e). Este último puede ser debido a muchas causas que no podemos controlar. Es por eso que la TCT se ocupa de determinar precisamente el error de medición.

Esto podría expresarse de la siguiente manera: X = V + e

Así, tras esto, Spearman añade tres supuestos al modelo.

Los tres supuestos del modelo clásico

  • La puntuación verdadera (V) es la esperanza matemática de la puntuación empírica. Se escribiría así: V = E(X).
    • Así, se define la puntuación verdadera de una persona en un test como aquella puntuación que obtendría como media si se le pasase infinitas veces el mismo test.
  • No existe relación entre la cuantía de puntuaciones verdaderas y el tamaño de los errores que afectan a estas puntuaciones. Puede expresarse: r(v, e) = 0
    • El valor de la puntuación verdadera es independiente del error de medición.
  • Los errores de medida en un test concreto no están relacionados con los errores de medida en otro test diferente. Esto se expresa: r(ej, ek)=0
    • Los errores cometidos en una ocasión no covarían con los cometidos en otra ocasión.

Persona haciendo un test

La teoría clásica de los test es sencilla, no se necesita un conocimiento matemático avanzado para ponerla en práctica y se puede aplicar en cualquier contexto. El problema es que los resultados que nos aporta siempre van a estar ligados a la población en la que el test ha sido validado. Además, en muchos casos los mínimos que exige a los test para ser considerados como aceptables en realidad no son suficientes.

  1. Muñiz Fernández, J. (2010). Las teorías de los tests: teoría clásica y teoría de respuesta a los ítems. Papeles del Psicólogo: Revista del Colegio Oficial de Psicólogos.
  2. Prieto, G., & Delgado, A. R. (2010). Fiabilidad y validez. Papeles del Psicólogo, 31(1), 67-74.
  3. De la Lengua Española, D. (2001). real Academia española.
  4. Spearman, C. (1904). The proof and measurement of association between two things. The American journal of psychology, 15(1), 72-101.
  5. Spearman, C. (1907). Demonstration of formulae for true measurement of correlation. The American Journal of Psychology, 161-169.
  6. Spearman, C. (1913). Correlations of sums or differences. British Journal of Psychology, 1904‐1920, 5(4), 417-426.