La teoría de usos y gratificaciones

Edith Sánchez·
11 Junio, 2020
Según la teoría de usos y gratificaciones, no importa cómo de poderoso sea un medio de comunicación; dicho medio solo se torna relevante para alguien si satisface sus necesidades prácticas y psicológicas, aunque la gente no sepa la razón por la que tiene tales necesidades.
 

La teoría de usos y gratificaciones habla acerca de las razones por las que la gente elige determinados medios de comunicación y otros no. Como el mismo nombre lo indica, esta teoría apunta a que son los diferentes usos que se le dan a la información y las diversas gratificaciones que esta proporciona, lo que determina los consumos de un determinado público.

Los primeros esbozos de la teoría de usos y gratificaciones aparecieron en los años 30, cuando los medios masivos de comunicación comenzaron a formar parte de la vida cotidiana, de la mayoría de la gente. Primero fue la radio, luego la televisión y más recientemente los medios digitales.

El arte sólo ofrece alternativas a quien no está prisionero de los medios de comunicación de masas”.

-Umberto Eco-

El punto es que, en la actualidad, aún hay personas que prefieren la radio, teniendo a su alcance otros medios de comunicación; también sucede con quienes optan por la televisión o por Internet. La teoría de usos y gratificaciones dice que no importa cuán poderoso sea un medio, puesto que si no satisface las necesidades de un determinado usuario, no tendrá impacto en este.

 
Mano encendiendo la radio

Algo de historia sobre la teoría de usos y gratificaciones

Al comienzo de la historia de los medios de comunicación se creyó que los receptores eran completamente pasivos. En otras palabras, se pensaba que la gente recibía la información o el entretenimiento y, simplemente, lo absorbía sin ofrecer mayor respuesta o resistencia a lo que se les informaba o se les hacía creer.

Hacia los años 40, cuando ya estaba cobrando importancia la televisión, los teóricos de la comunicación comenzaron a notar que sí había respuestas diferenciadas en los espectadores frente a las opciones que se les ofrecían. No todo el mundo veía o escuchaba lo mismo, ni en todas las personas tenía el mismo impacto.

Para los años 60 comenzó a tomar forma la teoría de los usos y gratificaciones. Sus pioneros fueron investigadores como Elihu Katz, Jay G. Blumler y Michael Gurevitch, quienes realizaron estudios empíricos al respecto y corroboraron que “la masa” a la que se dirigía la información no era tan homogénea como se pensaba. Encontraron que un medio era exitoso, en la medida en que respondiera a las necesidades prácticas y psicológicas de su audiencia.

 

Los principios de la teoría de usos y gratificaciones

Lundberg y Hulten elaboraron un conjunto de principios que comenzaban a darle forma a la teoría de los usos y gratificaciones. En la práctica, hicieron un cruce entre los resultados de las investigaciones empíricas y la pirámide de necesidades de Maslow. El producto fueron cinco principios.

Tales principios son los siguientes:

  • Las audiencias son activas, no pasivas. Responden de manera diferenciada a lo que les ofrecen los medios de comunicación.
  • Cada miembro de la audiencia decide la pertinencia del medio. Cada “receptor” decide si el medio le ofrece los usos y las gratificaciones que particularmente requiere.
  • Los medios compiten. La única fuente de satisfacción de necesidades no son los medios, ni un medio en particular. Por lo tanto, se compite por la atención de la gente.
  • La gente es consciente de lo que busca. Quizás no sabe por qué, pero sí sabe qué quiere a la hora de buscar un medio y no otro.
  • El significado cultural de los medios de comunicación lo determina el público.
 
Mujer con ordenador

Las implicaciones de esta teoría

En función de los planteamientos básicos de la teoría de usos y gratificaciones, más adelante se pudo comprobar que las personas se acercan a un medio buscando satisfacer cuatro aspectos: diversión, relaciones interpersonales (compañía sustituta), identidad personal y vigilancia del entorno.

Después, todo ello se agrupó en cuatro categorías: necesidades cognitivas, afectivas, de integración personal y de integración social. En cada persona, cada grupo de necesidades tiene un valor diferente; termina buscando un medio de comunicación para que le permita satisfacer las que considera más importantes de acuerdo con su realidad personal.

La llegada de Internet y de las redes sociales generó importantes cambios en esta teoría. Por primera vez, la interactividad entre las personas y las fuentes de información eran de doble vía y podían producirse en tiempo real. Al mismo tiempo, las redes convirtieron a las personas en creadores de información, entretenimiento, etc.

 

Según los estudios más recientes, lo que busca la gente en las redes sociales básicamente es uno o varios de los siguientes aspectos: confianza, compañía, felicidad, diversión, vigilancia y vínculo. Las redes no pueden proporcionar todo eso, pero muchas veces sí crean la ilusión de aportarlo. Tras esta exposición somera de la teoría de usos y gratificaciones, una buena pregunta sería: ¿qué buscas en cada medio de comunicación con el que entras en contacto?

 
Martínez, F. (2010). La teoría de los usos y gratificaciones aplicada a las redes sociales. In II Congreso Internacional Comunicación (Vol. 3).