La ventana de Overton

David Sánchez · 30 mayo, 2018

La ventana de Overton es una teoría política que describe cómo se puede cambiar la percepción de la opinión pública para que las ideas que antes se consideraban descabelladas sean aceptadas a largo plazo.

Según esta teoría, ni siquiera los temas tabúes quedarían libres de sus efectos, por lo que podría llegar a cambiarse de manera radical la valoración general que la sociedad tiene sobre asuntos como el incesto, la pederastia o el canibalismo. Para esto no es necesario ningún lavado de cerebro ni la implantación de un régimen dictatorial, sino el desarrollo de una serie de técnicas avanzadas cuya implementación pasaría desapercibida por la sociedad. Profundicemos.

Orígenes del concepto

Este fenómeno fue estudiado por Joseph Overton, quien observó que para cada área de gestión pública tan solo un estrecho rango de potenciales políticas son consideradas como aceptables. Este rango no varía cuando las ideas cambian entre los políticos, sino que son elegidas por la sociedad en general.

Joseph Overton desarrolló un modelo vertical de políticas que van desde “la más libre” en la parte superior del espectro hasta “la menos libre” en la parte inferior. Esto se relaciona con la intervención gubernamental, en la que las políticas aceptables se enmarcan en una ventana que puede moverse dentro de este eje, ampliándose o reduciéndose.

Político dando un discurso

Las etapas de la ventana de Overton

En principio, parece imposible que la sociedad pueda aceptar algunos de los tabúes comentados. Sin embargo, la teoría de la ventana de Overton defiende que este hecho puede darse. Para ver en qué consisten las distintas etapas de la ventana de Overton, nos centraremos en un tabú concreto, por ejemplo, el canibalismo.

Etapa 1: de lo impensable a lo radical

En la primera etapa, el canibalismo se encuentra por debajo del nivel más bajo de aceptación de la ventana de Overton. La sociedad lo considera un práctica propia de inmorales o sociópatas. Esta idea se considera repugnante y ajena a toda moral. En este punto, la ventana está cerrada y no se mueve.

Para comenzar con el cambio de opinión, se traslada la idea al ámbito científico, ya que para los científicos no deben existir temas tabúes. Así, la comunidad intelectual analizaría las tradiciones y rituales de algunas tribus, a la vez que se crea un grupo radical de caníbales que son advertidos por los medios de comunicación.

Etapa 2: de lo radical a lo aceptable

Tras la etapa 1, la idea ha pasado de ser impensable a discutirse. En la segunda etapa, se persigue la aceptación de la idea. Con las conclusiones de los científicos, podrá calificarse de intransigentes a quienes se nieguen a adquirir conocimientos sobre el tema tratado.

Las personas que se resistan comenzarán a ser vistos como fanáticos que se oponen a la ciencia. Los intolerantes son condenados públicamente a medida que la idea va perdiendo sus connotaciones negativas, llegando incluso a cambiar el nombre de canibalismo por antropofagia o antropofilia. Poco a poco, los medios de comunicación harían que el hecho de comer carne humana pueda considerarse como algo aceptable y respetable.

Etapa 3: de lo aceptable a lo sensato

Consiguiendo que el consumo de carne humana se convirtiese en un derecho común, podría pasarse de una idea en principio inaceptable a algo sensato. Mientras tanto, quienes sigan oponiéndose a la idea seguirán siendo criticados. Estas personas pasarían a ser consideradas radicales que están en contra de un derecho fundamental.

Por otro lado, la comunidad científica y los medios de comunicación insistirían en que la historia humana está repleta de casos de canibalismo, sin que esto fuese extraño para esas antiguas sociedades.

Etapa 4: de lo sensato a lo popular

En estos momentos, el canibalismo se convierte en un tema predilecto. La idea comienza a mostrarse en las películas, en series de televisión y en cualquier otro método de entretenimiento como algo positivo. A su vez, se ensalza a personajes históricos que hayan estado relacionados con estas prácticas. El fenómeno es cada vez más multitudinario, y continúa reforzando su imagen positiva.

Sombra de un hombre manipulando personas para representar la inteligencia maquiavélica

Etapa 5: de lo popular a lo político

Finalmente, la ventana de Overton, cerrada al principio, se ha abierto de par en par. En esta última etapa comienza a prepararse la maquinaria legislativa que legalizará el fenómeno. Los partidarios del canibalismo se consolidan en la política y comienzan a buscar más poder y representación.

Así, una idea que en principio era impensable e inmoral en todos sus aspectos, ha llegado a establecerse en la conciencia colectiva como un derecho mediante una teoría que puede cambiar la percepción pública sobre cualquier idea, por disparatada que pueda ser.