Los 7 principios del vencedor o el código bushido

Edith Sánchez · 24 junio, 2019
El Código bushido fue elaborado por los antiguos japoneses para darle u contenido humano y honorable a las luchas de los guerreros samurái. No se considera un listado de mandamientos, sino un proceso a desarrollar.

El código bushido es un antiguo catálogo de principios que nació en Japón y en un principio fue practicado de manera estricta por los samuráis. El término bushido significa ‘El camino del guerrero’ y dio pie para la realización de una película con ese mismo nombre.

Para los guerreros japoneses, el código bushido no era simplemente un listado de preceptos que debían seguir al pie de la letra. Como la traducción lo señala, se trata de un “camino”, es decir, de un proceso. En otras palabras, lo entendían como un propósito de “llegar a ser”, no como un mandato incuestionable.

El objetivo principal del código bushido era cultivar guerreros que fuesen capaces de luchar por lo que se proponían, pero sin perder su esencia humana. También saber liderar a los demás, ajustándose a unos valores que eran más importantes que la lucha misma, incluso. Estos son los siete principios que componen ese código.

Álzate sobre las masas de gente que temen actuar”.

-Código bushido

Camino al atardecer

1. Honradez y justicia

El código bushido identifica la honradez con el acto de celebrar pactos honestos con los demás y cumplirlos. Esto incluye ser fiel a la palabra y a las promesas. De una u otra manera las relaciones humanas son eso: un continuo pacto.

A su vez, los samurái supeditaban el concepto de justicia a la propia conciencia. No era una ley externa la que determinaba qué era justo y qué no. Las personas deben ser fieles, sobre todo, a su criterio. A su vez, señalan que en ello no hay grises, sino blanco o negro.

2. Valor heroico

El valor heroico es simplemente estar dispuesto a enfrentar los riesgos por lograr lo que se busca. El código bushido dice que el guerrero no debe esconderse en una caparazón como las tortugas.

Por el contrario, el samurái se arriesga y asume el peligro. No lo hace ciegamente, sino con respeto y precaución. Esto le permite vivir plena y maravillosamente.

3. Compasión

A diferencia de los guerreros contemporáneos, los samurái cultivaban la compasión. La veían como una expresión de fuerza interior y exterior. No creían que una lucha excluyera la solidaridad con el otro ni perder la capacidad de ponerse en su lugar. Por el contrario, la compasión hacía más legítimo su esfuerzo y sus logros. Por el contrario, gozar con el dolor ajeno era degradante e indigno.

4. Cortesía

La cortesía está muy relacionada con la compasión y significa evitar cualquier expresión de crueldad o demostración innecesaria de fuerza.

Para el auténtico guerrero, no ser cortés en la batalla equivale a convertirse en un animal. El código bushido señala que la cortesía nace tanto del arrojo en batalla como del respeto que es capaz de mostrar con el enemigo, especialmente cuando este es vencido.

5. Honor, un valor fundamental en el código bushido

Casi todo el código bushido gira en torno al honor. Para los samurái y para los japoneses en general, este es un valor supremo. Ser honorable significa actuar con rectitud, siguiendo los principios éticos y cumpliendo con el deber.

Nuevamente aquí, los samurái le dan un especial valor a la propia conciencia. Cada persona debe responsabilizarse de las decisiones que toma y de las acciones que lleva a cabo. No importa lo que digan los demás o lo que esté escrito en otra parte. Cada uno responde, fundamentalmente, ante él mismo.

6. Sinceridad absoluta

Este principio reitera el enorme valor que los samurái le otorgan a la palabra. Literalmente señalan que “Hablar y hacer son la misma acción.

Es una norma de conducta que apuesta por la coherencia plena. El “dar la palabra”, el decir y el prometer son actos trascendentales. Un auténtico guerrero sabe que la palabra también es un arma porque de ella emana el respeto y la autoridad.

Hombre hablando con una chica

7. Deber y lealtad

El deber no es algo que se impone, sino que se elige. Por eso, cada uno tiene que apegarse estrictamente a su cumplimiento. Si no lo hace, se deshonra a sí mismo y avergüenza a quienes lidera o están bajo su cuidado.

A su vez, el verdadero guerrero debe ser absolutamente leal a quienes le siguen. Sus palabras y sus acciones son las huellas que los demás seguirán. Por eso tiene una gran responsabilidad con los otros y debe asumirla si pretende ser honorable.

Como se ve, el código bushido tiene también aplicación al mundo actual. En el día a día, y en la vida en general, pasamos por muchas vicisitudes que requieren del guerrero que llevamos dentro. De manera más concreta, que ese guerrero sea valiente, compasivo y honorable, como nos lo enseñaron los viejos samurái.

  • Yuzan, D. (1998). El Código del Samuray: El espíritu del Bushido japonés y la vía del guerreo. Edaf.