Los pilares de la terapia junguiana para tratar la ansiedad

Valeria Sabater · 29 julio, 2018

El enfoque de la terapia junguiana para tratar la ansiedad sigue una premisa central. Nuestros pensamientos y creencias pueden ser nuestros principales enemigos, en especial si nos resistimos o no sabemos manejar aquello que nos paraliza, que nos preocupa. Así, aceptarlos y profundizar en la raíz del problema de forma creativa nos permitirá liberarnos de semejantes pesos.

Si hay una palabra clave que define a este enfoque psicológico asentado por Carl Jung es la autorrealización. Así, un aspecto que siempre diferenció al psiquiatra suizo de las premisas de Sigmund Freud fue su creencia de que el ser humano se orienta hacia una única pulsión: el poder realizarse como persona.

Sin embargo, durante generaciones y generaciones hemos estado supeditados a la ansiedad. Y la razón de que esto sea así, parecía clara para el propio Jung: el mundo no siempre nos parece un lugar seguro.

“El psicoterapeuta debe ver a cada paciente y a cada caso como algo inédito, como algo único, maravilloso y excepcional. Solo así se estará más cerca de la verdad”.
-Carl Jung-

Todo el tejido social que nos envuelve, las instituciones, las autoridades e incluso el flujo de modernidad en el que nos movemos a diario no conforma ante nuestros ojos un escenario favorecedor. Así, a esa sensación inseguridad constante se le añade a su vez la insatisfacción psíquica, la sensación de que no somos libres, de que no podemos realizarnos en plenitud como seres humanos. Las presiones externas nos fragmentan por dentro y lejos de asumir esa tensión interna, elegimos resistirnos de forma estoica.

Sin embargo, tal y como nos recuerda Carl Jung, aquello a lo que nos resistimos, persiste…

Hombre tras la sombra de una mano simbolizando el objetivo de la terapia junguiana para tratar la ansiedad

Las claves de la terapia junguiana para tratar la ansiedad

La terapia junguiana es una forma especializada de psicoterapia que dista bastante en metodología respecto a las más comunes, como puede ser la terapia cognitivo-conductual o la humanista. Sin embargo, universidades como la de Berkeley, en Estados Unidos llevan más de 40 años formando a nuevos alumnos en este enfoque.

Ahora bien, si nos preguntamos si resulta efectiva para tratar los estados de ansiedad, cabe decir que presenta unos pilares no exentos de cierto interés que vale la pena considerar. Veámoslos a continuación.

1. La ansiedad es una característica humana, pero hay que individualizarla

La terapia junguiana parte de conceptos como los arquetipos o el inconsciente colectivo para evidenciar una idea. El ser humano comparte un mismo sustrato psíquico donde emanan unos elementos comunes que nos definen a todos. Hay unos instintos, unas sombras, unas pulsiones que todos (según esta teoría) compartiríamos por igual.

  • La ansiedad es esa alfombra sobre la que, de algún modo, todos nos movemos a diario. Es una emoción cargada de sufrimiento que parte de lo anteriormente señalado: la sensación de que vivimos en un entorno que no siempre es seguro.
  • Ahora bien, a pesar de que todos los ser humanos tengamos en común esta dimensión (de forma latente o bien manifiesta), hay un hecho que define a este enfoque y que Jung clarificó en su momento a través de la psicología analítica. Estamos obligados a individualizarnos. A emerger de ese tejido que todos compartimos para vernos como seres autónomos e independientes.
  • De ese modo, cada persona que lidia a diario con la ansiedad debe ser capaz de definir qué siente, qué percibe y sobre todo, qué necesita.

La terapia junguiana usa una metodología cercana, un procedimiento dialéctico donde el terapeuta debe ser capaz de conectar con la personalidad del paciente para favorecer su comodidad y su autonomía. Percibirse en esencia como agente activo de su sanación.

rostro medio sumergido simbolizando el trabajo de la terapia junguiana para tratar la ansiedad

2. El reconocimiento de la “sombra” o las raíces profundas de la ansiedad

Otra de las claves de la terapia junguiana para tratar la ansiedad es hallar la causa original de ese estado. Esa raíz del problema que ocasiona ese sufrimiento psíquico. Sería por tanto reconocer nuestra sombra, ese lado más oscuro de nuestra personalidad que debe emerger a la luz. Asimismo, también es esencial que el terapeuta identifique los complejos afectivos (necesidades, obsesiones, sentimientos de admiración…) del paciente.

Para lograrlo, esta metodología parte de las siguientes estrategias:

  • Terapia de conversación
  • Interpretación de los sueños.
  • Asociación de ideas.
  • Técnicas creativas.

Hay que establecer una alianza con el terapeuta para abordar nuestro inconsciente. Saber qué subyace en esa compleja estructura psíquica a menudo tan cargada de nudos, vacíos y necesidades descuidadas es clave para la recuperación.

3. Romper las resistencias: la aceptación para ser libres

La terapia junguiana para tratar la ansiedad tiene un solo propósito: la “individuación”. Favorecer esa autonomía psíquica y emocional demanda que seamos capaces de romper resistencias, de frenar ese deseo de huida hacia lo que nos preocupa o atemoriza.

Los miedos se afrontan, las angustias se alivian reconociéndolas y quitándoles el poder que tienen sobre nuestro cuerpo y nuestra mente. Solo cuando frenemos nuestras resistencias emergerá un yo más fuerte y luminoso.

Según Carl Jung, cuanto más empeño pongamos en dejar a un lado un pensamiento negativo o perturbador, más poder tendrá sobre nosotros.

  • Por tanto, negar, huir o resistirnos a algo agravará infinitamente la sintomatología asociada a la ansiedad: más nervios, más inquietud, más agitación…
  • La terapia junguiana intentará a su vez guiarnos para que seamos capaces de aceptar un aspecto muy importante. Entender que la ansiedad forma parte del ser humano, y que por tanto, hay que aceptarla sin resistencias. Ahora bien, no dejemos que tome el control, porque entonces perdemos nuestra autonomía.
lapiz trazando un puente simbolizando la terapia junguiana para tratar la ansiedad

Hallar un propósito

La terapia junguiana para tratar la ansiedad es consciente de que, con más o menor frecuencia, llegamos a nuestras reservas de energía. Son muchos los que padecen de desesperanza crónica y esa falta de motivación que parte casi siempre de un mismo punto: la falta de un propósito, no encontrar un significado del que nazca el sentido.

Este tipo de terapia proporciona los medios adecuados para que la persona logre dar forma a nuevo enfoque vital. Así, facilita que pueda construir un propósito vital vibrante y ajustado a las propias necesidades. De este modo, y partiendo de ese sentido interior, podemos aplacar la ansiedad y los miedos para reconducirlos hacia nuevas metas personales.

Para concluir, la terapia junguiana para tratar la ansiedad es un tipo de enfoque psicológico más del abanico que tenemos a nuestro alcance. Restablecer el equilibrio emocional a partir de nuestro inconsciente, de nuestros bloqueos, miedos y sombras es una estrategia más a la que podemos darle una oportunidad.

Asimismo, cabe decir que la terapia junguiana cuenta a día de hoy con diferentes estudios que avalan su eficacia, así que siempre es interesante iniciar este tipo de viajes terapéuticos que favorecen el autoconocimiento y la libertad personal.