Marlon Brando, biografía de un galán trágico

Edith Sánchez · 14 agosto, 2019
Este artículo ha sido verificado y aprobado por la psicóloga Gema Sánchez Cuevas el 14 agosto, 2019
Marlon Brando fue un hombre complejo, que quizás nunca fue feliz. También fue un actor único, que entregaba su alma en cada papel que realizaba. Trabajó con los mejores directores y en las mejores películas, pero nunca pudo hallar paz en su interior.

Marlon Brando fue por mucho tiempo el prototipo del galán de Hollywood. También un maestro de la actuación, que se formó en el famoso  Actor’s Studio con una de las discípulas destacadas del famoso director Konstain Stanislavski. Al mismo tiempo, fue un hombre profundamente atormentado, que jamás logró estar en paz consigo mismo.

Sobre la vida de Marlon Brando se han escrito múltiples biografías. Algunas de ellas están llenas de ficciones, mientras que otras se ajustan más a la realidad. En lo que todas coinciden es en el hecho de que este maravilloso actor tuvo conflictos internos que lo acompañaron hasta el fin de sus días.

“La gente sensible no logra evolucionar aterrada por las heridas. Nunca se permite sentir porque siempre siente demasiado”.

-Marlon Brando-

Marlon Brando revolucionó el mundo de la actuación. Tenía un profundo compromiso con el arte y poco respeto por los cánones del cine comercial. Ejerció una influencia decisiva sobre otros grandes actores como Al Pacino, Robert de Niro, Jack Nicholson, así como sobre su gran amigo, Jonny Deep.

Marlon Brando

La infancia de Marlon Brando

Marlon Brando nació en Omaha (Nebraska, Estados Unidos), el 3 de abril de 1924 en medio de una familia acomodada. Su padre, homónimo de él, era un productor que jamás dio crédito al talento de su hijo. Su madre era una actriz que trabaja en teatros locales y se dice que era bipolar. Se cuenta que Brando la vio muchas veces entrando y saliendo de la casa con diferentes hombres que más de una vez la trataron a golpes. Aparentemente, ambos padres eran alcohólicos.

El pequeño Marlon fue extraordinariamente guapo desde niño. Se dice que deliberadamente descuidaba su aspecto para reducir el impacto que su físico causaba en quienes le rodeaban. Así mismo, fue extraordinariamente rebelde. Salió expulsado de varias escuelas por su temperamento indomable.

Se especula con que desde muy pequeño tuvo tendencia a autocastigarse físicamente, quizás en rechazo por su propio atractivo, o quizás como una forma extrema de manifestar el rechazo de su padre, que había introyectado.

La carrera actoral

En 1943, se marchó a Nueva York, donde vivían sus dos hermanas, a las que siempre adoró. Allí se inscribió en las clases de actuación de Stella Alder, discípula de Stanislavski. Cuando ella lo vio por primera vez solo dijo: “¿Quién es este vagabundo?” Él respondió: “Marlon Brando”. Bastaron solo dos semanas para que el muchacho de aspecto desaliñado se convirtiera en su alumno favorito.

Quienes lo conocieron en aquellos años lo definían como un apasionado de la actuación, que siempre estuvo acompañado por una sombra de tristeza. Marlon Brando amaba profundamente a su madre, quien había inspirado inicialmente su atracción por el arte. A la vez, deseaba verla lejos de su padre, un Don Juan empedernido que no mostraba mayor respeto por ella.

Se cuenta que antes de ir a Nueva York, durante mucho tiempo tuvo que lidiar con el alcoholismo de su madre. Pasaba noches enteras buscándola en los bares locales. Una vez tuvo que llevarla a casa desmayada, de tanto beber, y desnuda, porque no sabía dónde había dejado la ropa. Quizás esas experiencias eran las que le daban a su actuación una profundidad única.

La gloria y el declive

Marlon Brando se convirtió primero en un exitoso actor de teatro. Luego llegó a Hollywood y arrasó en  la mayoría de sus películas que, dicho sea de paso, no fueron muchas. Él estudiaba a fondo la psicología de sus personajes para interpretarlos en toda su complejidad. Cuidaba cada uno de sus gestos y sus movimientos. Una vez interpretó a un hombre enfermo que sufría un ataque y muchos creyeron que en verdad estaba siendo víctima del mal en plena escena.

Ya era famoso cuando su madre murió en sus brazos. Se dice que cuando la vio muerta le quitó un mechón de cabello, un anillo que ella siempre llevaba y luego deambuló como hipnotizado por las calles, durante varias horas. Más adelante comenzó a engordar hasta derivar en obesidad y un gran descuido de su apariencia, razones por las que fue ignorado por muchos directores.

A Marlon Brando lo seguía un séquito de mujeres. Él mismo afirmaba que todas sus novias eran amigas entre sí. Se casó tres veces. Compró una isla en Tahití. Tuvo altos y bajos en su carrera. Terminó afirmando que solo actuaría si le pagaban sumas astronómicas de dinero. En varias entrevistas confesó que se sentía incapaz de amar.

También fue un activista convencido, en pro de los derechos de los pueblos originarios de América. Por eso se dio el lujo de rechazar uno de los premios Óscar que ganó durante su carrera. Se dice que terminó su vida en la indigencia, viviendo de los subsidios del Estado. Murió el 1 de julio de 2004, en Los Ángeles.

  • Navarrete-Galiano, R. (2012). Marlon Brando. La conceptualización de los personajes de Tennessee Williams. Escritura e imagen, 8, 9-21.