Soy mujer, basta de prejuicios de género

Este artículo ha sido verificado y aprobado por Sergio De Dios González el 1 diciembre, 2015
Sofia Alcausa Hidalgo · 1 diciembre, 2015

Este artículo no pretende ser un alegato a ultranza a favor de la mujer, de tal modo que cualquier caballero pueda sentirse ofendido, si así fuera ya estaríamos entrando en un prejuicio.

Al igual que hay prejuicios sobre las mujeres también los hay por supuesto sobre los hombres; por lo tanto no nos interesa que estas palabras sean el inicio de un debate de géneros en el que alguien pueda sentirse desprotegido o por el contrario,  excesivamente protegido frente al otro.

De hecho, posiblemente podríamos dedicar otro artículo en torno a los prejuicios de género que existen sobre los hombres y que afortunadamente, muchos se encargan con sus actitudes y su comportamiento de desmentir. Por eso lo que queremos es tan solo hacer una reflexión abierta, que no se completa de otro modo más que con la puesta en común de nuestras opiniones.

Reflexiones sobre los prejuicios de género sobre las mujeres

Quizás haya prejuicios unos más certeros que otros, eso también lo dejamos a vuestra elección. A continuación, planteamos algunos de los prejuicios de género más frecuentes. En la reflexión, está la respuesta de este y otros tantos temas.

1. La mujer sufre cuando pasa de los 40 años y ya no se siente deseada como antes

¿Realmente es así? Puede que en muchos casos ocurra. Es cierto que a la mujer se la lleva educando durante siglos  para estar siempre joven y bella. Pero, ¿por qué no le decimos basta? Una mujer madura tiene mil cosas que aportar, tiene la experiencia de la vida y nosotras mismas tenemos que gritarlo al mundo con nuestra actitud.

Y

“Para tener los ojos hermosos mira lo bueno en los demás. Para labios atractivos habla con palabras amables. Para tener porte, camina sabiendo que nunca estás sola”

-Audrey Hepburn-

2. La mujer tiene que dar más para sentirse en igualdad en un trabajo respecto al hombre

En esto depende mucho del país y afortunadamente en muchos lugares ya esta afirmación está obsoleta. Hay países en los que se valora la capacidad de  la persona independientemente de que sea mujer u hombre. Aún queda por avanzar, pero mucho se ha caminado ya.

3. La mujer siempre trabaja más en la casa que el hombre

Quizás los más jóvenes estén adoptando una nueva actitud respecto a este asunto. Antiguamente sí que era así, pues era el único trabajo al que la mujer realmente podía acceder; a cuidar de su casa y su familia. Con la incorporación de la mujer al trabajo, parece que las cosas poco a poco van cambiando.

Aunque aún quede por avanzar en este aspecto, cada vez es más frecuente ver o escuchar a algunos hombres ocuparse de las tareas de la casa. Los hombres están más concienciados a que cuando ambos trabajan en la calle deben repartirse las tareas por igual.

Y

 

4. Si una mujer vive su sexualidad con libertad no se la considera igual que cuando lo hace un hombre

Esto es algo que sigue pasando muchísimo aunque también depende de los países. Las mujeres nórdicas por ejemplo disfrutan de su sexualidad con libertad desde hace décadas, mientras que en otros países como España por ejemplo es algo que sigue ocurriendo. Y ¿qué papel tenemos los más jóvenes en este asunto?

Como indica el título “Soy mujer, basta de prejuicios de género” es tan solo para esas situaciones que siguen existiendo, que se siguen perpetuando y que en ningún modo se pueden generalizar, porque entre otros factores quizás el más importante sea el lugar del planeta en el que nos encontramos, por ejemplo. Una mujer nórdica posiblemente entiende la libertad sexual de una forma muy distinta a una latina.

Soy mujer… entonces, ¿basta de prejuicios de género?

Entonces, ¿hay diferencias de género?, ¿siguen existiendo? Puede que sí, aunque no debamos generalizar, ni exagerar. Con nuestra actitud en el trabajo, como educamos a nuestros hijos, con los comentarios que hacemos… podemos cambiar nuestro entorno, el trocito de mundo que nos rodea.

“La igualdad es una necesidad vital del alma humana. La misma cantidad de respeto y de atención se debe a todo ser humano, porque el respeto no tiene grados”.

-Simone Weil-

Y tú, ¿qué piensas?, ¿qué hay detrás de los prejuicios de género?, ¿siguen o no existiendo?, ¿de qué factores dependen?, ¿siguen existiendo las diferencias entre hombres y mujeres?

Imágenes cortesía de Yang Liu