Nadie me quiere, todos me odian

Rommel Veitia · 28 mayo, 2014

Muchas veces sientes que nadie te comprende y que no estas recibiendo lo que realmente te mereces, piensas aquello de que “todos me odian”.  Sin embargo, no es así, la verdad es que solo tú tienes la clave para lograr el cambio, pero debes estar dispuesto a ser la mejor versión de ti.

Pongamos un ejemplo. Muchas personas pasan toda la vida trabajando con esfuerzo y dedicación en una empresa, sin embargo jamás ocupan los cargos que quieren alcanzar. A veces ni siquiera logran tener el reconocimiento o la aceptación que consideran merecer, ni de sus jefes y en ocasiones ni siquiera de sus compañeros de trabajo.

En general, estas personas consideran que el problema siempre es de los que están a su alrededor, ya que no los comprenden o aceptan tal cual son, sin contar con el hecho de que en muchas ocasiones sienten que son el blanco de la envidia de todos los que no han logrado ser tan hábiles o inteligentes con ellos creen serlo.

¿Es cierto que todos me odian?

Antes de plantear una respuesta a este interrogante es importante conocer cómo reaccionan, cómo se expresan y que piensan muchas de esas personas que creen que todo el mundo les odia.

“Yo soy así y me tienen que comprender”

Este tipo de personas defiende mucho su forma de ser y dedica enormes cantidades de esfuerzo, energía y tiempo a pensar todo lo equivocado que está su entorno, que no lo acepta ni lo comprende.

Ni siquiera intentan mostrar un poco de empatía o de comprensión con el resto de las personas que los rodean. Están tan cegados porque otros los comprendan que jamás se colocan en el lugar de los demás.

“Cambia tus pensamientos y cambias tu mundo.”

Norman Vincent Peale

“Odio mi trabajo y estoy preparado para algo mejor”

Pero esto es solo de la boca para afuera, porque realmente no hacen nada para obtener este “mejor cargo, salario o empleo” que creen merecer. Al contrario, no se esfuerzan por sobresalir y mostrar sus cualidades.

Es común, incluso, que estas personas no hagan bien ni el trabajo más sencillo que puedan tener en su momento por considerarlo inferior a ellos.  Se niegan a comprender que la única manera de obtener una promoción es demostrando que se está 100% preparado para la misma y esto solo se logra haciendo que resto note nuestro talento, no nuestro descontento.

“No siempre puedo estar sonriendo”

Mujer frustrada

Este es otro gran error, una sonrisa es como una llave maestra capaz de abrir casi cualquier puerta. Si estás molesto, deprimido o malhumorado todos a tu alrededor se sentirán incómodos y tú serás visto siempre como un foco negativo en todo grupo.

Recuerda que en tu trabajo la gente paga por una versión de ti, que puede solucionar requerimientos. El pago no es para que lleves tus problemas personales o frustraciones a la oficina.

Tú tienes la clave para que se produzca el cambio

Es fundamental dejar a un lado ese “me odian” y ponerse a trabajar para dar la vuelta a la situación. Solo si logras convertirte en la mejor versión de ti mismo lograrás todas las cosas que consideras merecer.

“El que conozca tan poco la naturaleza humana como para buscar la felicidad cambiando todo excepto su disposición, malgastará su vida con esfuerzos infructuosos.”

Samuel Johnson

Debes trabajar en mejorar, porque de no ser así, quedarás atascado en una espiral de descontento que te hundirá cada vez más en tu propio descontento con el mundo. Si quieres que tu vida sea diferente, haz algo diferente con tu vida.