¿Qué es la neurocetoterapia?

La alimentación es una de las variables que más impacto tienen sobre el cuerpo y el cerebro. Por eso, dentro de las intervenciones terapéuticas integrales cada vez se está empezando a tener más en cuenta la alimentación.
¿Qué es la neurocetoterapia?
José Padilla

Escrito y verificado por el psicólogo José Padilla.

Última actualización: 07 noviembre, 2022

La neurocetoterapia está basada en la dieta cetogénica o keto. Pero, ¿en qué consiste este plan de alimentación? Esta forma de alimentarse se basa en el consumo de una proporción mínima de carbohidratos (5 %), otra normal de proteína (15 %) y otra alta en grasas saludables (80 %) (Tillery et al., 2021).

Este tipo de dieta busca que se desencadene un proceso llamado cetosis. Al restringir los carbohidratos, se activa la lipólisis, creando cetonas para utilizarlas como fuente de energía principal en lugar de glucosa. Esta dieta hace que el cuerpo queme grasa en lugar de carbohidratos para obtener energía.

Aunque en la actualidad es empleada como un método convencional para perder peso, en sus comienzos se desarrolló para controlar las convulsiones en personas con epilepsia. La dieta keto no solo parece tener efectos beneficiosos para perder peso y para la epilepsia, sino también para la migraña y el alzhéimer. Además, está asociada a mejoras significativas y sustanciales en los síntomas de depresión y psicosis y múltiples marcadores de salud metabólica.

Alimentos formando la palabra keto
Los cuerpos cetónicos tienen propiedades neuroprotectoras.

La neurocetoterapia y los trastornos mentales

Este tipo de terapia consiste en la aplicación de la dieta cetogénica para el tratamiento de trastornos psiquiátrico o neuronales. Esto no debe extrañarnos o parecernos excéntrico, ya que una de las variables que más impacto tienen sobre cómo nos encontramos es precisamente la alimentación.

La neurocetoterapia tiene efectos positivos en varios trastornos mentales. La acción de la dieta cetogénica altera el equilibrio entre el ácido gamma-aminobutírico (GABA) y el glutamato, beneficiando al GABA. El aumento de este neurotransmisor puede ayudar a compensar su deficiencia en los pacientes con esquizofrenia y aliviar las alucinaciones y los delirios.

Asimismo, se considera que este tipo de dieta reduce las especies reactivas de oxígeno y eleva los niveles de trifosfato de adenosina y fosfocreatina, lo que incrementa la eficiencia de la actividad metabólica. Esto ayuda a reducir la inflamación del cerebro y a producir alivio en varios trastornos neurodegenerativos , incluidos la enfermedad de Alzheimer y la enfermedad de Parkinson.

La influencia de la dieta cetogénica sobre condiciones psiquiátricas se debe, en parte, a que la cetosis limita la apoptosis (muerte celular programada) y la excitabilidad de las neuronas. Lo anterior explica el éxito de estas dietas en personas con epilepsia (Maalouf et al., 2009; Ułamek-Kozio et al., 2019). Las alteraciones en la actividad metabólica relacionadas con las reducciones de las convulsiones en epilépticos también tienen efectos positivos en pacientes con trastorno del espectro autista (TEA) como consecuencia de los cambios favorables en el microbioma intestinal.

La neurocetoterapia ha sido empleada también en el tratamiento del trastorno bipolar. Su acción sobre este trastorno se debe a que el plasma ácido estabiliza el estado de ánimo al disminuir el sodio y el calcio intracelular (Tillery et al., 2021). De igual forma, ha sido aplicada en pacientes con narcolepsia. La dieta keto aumenta la activación de las neuronas que segregan orexina y, en consecuencia, parece mejorar nuestro estado de activación diurna.

Otros beneficios de las dietas cetogénicas

Las dietas cetogénicas pueden facilitar la producción de trifosfato de adenosina (ATP) en personas con disfunción mitocondrial (Vidali et al., 2015). Este compuesto, que proporciona energía, ha sido asociado con la depresión en niveles bajos.

La neurocetoterapia puede ayudar a disminuir el estrés oxidativo, que está asociado con diferentes enfermedades médicas. Tener una dieta cetogénica mejora el estrés oxidativo, el estado oxidante y ayuda a revertir parte del daño causado por él, lo cual puede mejorar los síntomas de la depresión (Greco et al., 2016).

La dieta cetogénica tiene influencia positiva sobre los niveles de insulina, ya que limita la ingesta de azúcar y almidón. Además, mantiene estables los niveles de azúcar en la sangre. Esta dieta también mejorar la inflamación, debido a que el uso de cetonas como fuente de energía produce menos compuestos proinflamatorios.

Neurocetoterapia y alimentación

A continuación, revisaremos qué se puede y qué no comer durante una dieta cetogénica, según Mawer (2020). Te recomendamos que no cambies tu plan de alimentación sin antes consultar a un nutricionista. De igual forma, ten presente que la neurocetoterapia debe estar a cargo de un profesional de la salud especializado. No la inicies por tu propia cuenta. Dicho esto, ¿qué no se debe comer?:

  • Alimentos azucarados: refrescos, jugos de frutas, batidos, pasteles, helados, dulces, etc.
  • Granos o almidones: productos a base de trigo, arroz, pasta, cereales, etc.
  • Frijoles o legumbres: guisantes, frijoles, lentejas, garbanzos, etc.
  • Tubérculos y tubérculos: patatas, boniatos, zanahorias, chirivías, etc.
  • Productos bajos en grasa o dietéticos: mayonesa baja en grasa, aderezos para ensaladas.
  • Algunos condimentos o salsas: salsa barbacoa, mostaza, miel, salsa teriyaki, ketchup, etc.
  • Grasas no saludables: aceites vegetales procesados, mayonesa, etc.
  • Alcohol: cerveza, vino, licor, bebidas mezcladas.
  • Alimentos dietéticos sin azúcar: caramelos sin azúcar, siropes, budines, edulcorantes, postres, etc.

¿Qué sí se puede comer?:

  • Carne: carne roja, bistec, jamón, salchicha, tocino, pollo y pavo.
  • Pescado: salmón, trucha, atún.
  • Huevos: huevos enteros con omega-3 o de pastoreo.
  • Quesos sin procesar: como cheddar, cabra, crema, azul o mozzarella.
  • Frutos secos y semillas: almendras, nueces, semillas de lino, semillas de calabaza, semillas de chía, etc.
  • Aceites saludables: aceite de oliva virgen extra y aceite de aguacate.
  • Aguacates.
  • Verduras bajas en carbohidratos: verduras, tomates, cebollas, pimientos, etc.
  • Condimentos: sal, pimienta, hierbas y especias.
Ensalada
Las investigaciones sobre los efectos de la dieta cetogénica en algunos trastornos mentales está en aumento.

Para finalizar, la neurocetoterapia es una forma tratamiento para los trastornos psiquiátricos que nos demuestra cada vez más que una de las mejores medicinas para el cuerpo y la mente es la comida. Tener cuidado con lo que comemos y conocer el potencial sanador que tienen las dietas y ciertos alimentos es una de las bases para mejorar nuestra calidad de vida.

Nota editorial: aunque neurocetoterapia se pueda descomponer en neuroceto+terapia, no estamos hablando de una terapia como tal, sino de una dieta que puede venirnos bien si nuestros intereses son los que hemos descrito en el artículo. No obstante, lo que te recomendamos, antes de que hagas este tipo de cambios en tu alimentación, es que te pongas en manos de un nutricionista.

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