Predecir un divorcio: 7 señales

Este artículo ha sido verificado y aprobado por la psicóloga Gema Sánchez Cuevas el 8 junio, 2019
Edith Sánchez · 8 junio, 2019
Los estudios nos dicen que hay determinadas señales que están muy asociadas al mal funcionamiento de una relación de pareja. Un deterioro en la relación que, en muchas ocasiones, ya no tiene vuelta atrás.

Todas las relaciones de pareja estables tienen dificultades en algún momento. Esto es normal hasta cierto punto. A veces, las cosas cruzan unos límites muy sensibles y es ahí cuando es posible predecir un divorcio o, en todo caso, una ruptura.

Así como el amor no se puede ocultar, tampoco es posible dejar de notar las señales de las crisis. Todas ellas son manifestaciones evidentes de que dos personas no solo no se sienten cómodas con su pareja, sino que también hay sentimientos de rechazo. Es en ese momento cuando se puede predecir un divorcio.

En realidad, cuando se han traspasado ciertas fronteras del respeto, la confianza o el buen trato, resulta muy difícil volver atrás. Máxime si todo ello no se aborda a tiempo o de la manera adecuada. Predecir un divorcio es relativamente sencillo cuando están presentes las siguientes señales.

Hay un viejo dicho que afirma que el matrimonio es como una llamada en plena noche, primero suena el timbrazo y luego te despiertas”.

-Robert de Niro-

1. Manifestaciones agresivas o violentas

Si la agresividad o la violencia se instalan en una pareja, va a ser muy difícil desalojarlas. Los desencuentros y la falta de comprensión suelen conducir a un punto en el que cada discusión se plantea de forma violenta.

Desaparecen las discusiones, digamos, “normales”. Esas que implican desacuerdos o contradicciones, pero no generan heridas. Cuando una pareja está a punto de romper, prácticamente todas sus discusiones incluyen un alto nivel de agresión.

Mujer discutiendo con su pareja

2. Críticas y desprecio, una señal para predecir un divorcio

Cuando una pareja se está conformando es muy habitual que primen los halagos mutuos. Existe una disposición natural a ver los aspectos positivos del otro y a exaltar sus virtudes. No es simplemente una táctica de conquista, sino una actitud real que forma parte del enamoramiento.

Si la pareja está al borde de la ruptura, ocurre exactamente lo contrario. Sarcasmos, ridiculizaciones, desprecio por lo que hace o dice el otro… Pareciera que la consigna es demeritarlo a cualquier precio. Es una señal inequívoca para predecir un divorcio.

3. Actitud defensiva o evasiva en la pareja

Si se avecina una ruptura, es muy usual que uno o ambos miembros de la pareja quieran lavarse las manos. De repente, cada uno quiere culpar al otro de lo que ocurre y evadir la cuota de responsabilidad que le corresponde.

El uno le dirá al otro que él es la fuente del problema. “No soy yo, eres tú”. “Mientras yo hago esto, tú haces lo otro y de ahí viene el problema”. Este esquema mental es el comienzo de un viaje sin retorno. Empezarán a primar las actitudes defensivas y cada vez escuchará menos al otro.

4. Sentimiento de estar abrumado

Las personas se sienten abrumadas o superadas cuando no encuentran salida. Las circunstancias o los muros que producen esta sensación de encierro, en muchos casos, son la propia relación de pareja.

La respuesta usual a una sensación así es la de tomar distancia emocional. Ese distanciamiento se nutre a sí mismo y por eso tiende a incrementarse con el paso del tiempo. Cada vez será más difícil volver a estrechar los lazos; los momentos de intimidad, los instantes de complicidad.

5. Desagravios fracasados

Quizás alguno de los dos, en algún momento, note que la situación es inconveniente y que se está precipitando una ruptura. Tal vez, quiera recuperar el rumbo perdido y entonces puede intentar un diálogo o simplemente adoptar una posición más constructiva durante las discusiones.

Si esos esfuerzos son ignorados, minimizados o tergiversados por el otro resultará muy difícil volver atrás. Los desagravios fracasados son una de las señales más claras para predecir un divorcio. Significa que ya no hay voluntad para resolver aquello que está fallando.

6. Predominan los malos recuerdos

Si predominan los recuerdos negativos es muy probable que comiencen a incubarse también los resentimientos, los deseos de venganza y una profunda decepción de la cual se culpa al otro. Así las cosas, el rechazo o incluso el odio encuentran su caldo de cultivo.

Todo esto termina fortaleciendo una actitud destructiva hacia la pareja. El otro termina viéndose como un enemigo al que hay que atacar o del que hay que defenderse. La mente y el corazón se acostumbran a esto y ya es muy difícil cambiar esa matriz de pensamiento.

Mujer llorando mientras su marido está enfadado

7. El lenguaje del cuerpo

Hay parejas en las que las señales que permiten predecir un divorcio no son tan evidentes. Pueden encontrarse enmascaradas detrás de actitudes o manifestaciones pasivo-agresivas. Así, por momentos, puede dar la sensación de que el panorama no pinta tan negro.

Sin embargo, hay elementos que no engañan. El lenguaje del cuerpo es uno de ellos. Habrá muchos gestos que denotan rechazo o distancia contundente frente al otro. También se experimentarán muchas sensaciones corporales molestas en presencia de la pareja. Y no es raro que uno o ambos enfermen.

Si bien todas estas señales permiten predecir que se avecina una ruptura, en realidad es la pareja la que tiene la última palabra. Aunque sea muy difícil, siempre se puede retomar el rumbo. Esto es más sencillo si los síntomas se detectan de manera temprana.

  • Testor, C. P., Pujol, M. D., Vidal, C. V., & Alegret, I. A. (2009). El divorcio: una aproximación psicológica. Universidad Ramon Llull, 2, 39-46.