Psicología educativa: autores que nos han enseñado cómo aprendemos

Pedro González Núñez · 17 mayo, 2018

Aristóteles dijo una vez que “las raíces de la educación son amargas, pero la fruta es dulce”. Mucho ha llovido desde entonces en el mundo de la psicología educativa, pero podríamos decir que sus palabras fueron acertadas y tal vez tengan hoy tanta actualidad como hace más de 2000 años.

Con el paso del tiempo, surge la psicología educativa como una mezcla entre la pedagogía y la propia psicología. Años atrás, nació el interés por encontrar la fundamentación psicológica de la práctica educativa. De esta forma se pueden aplicar principios psicológicos a la educación, obteniendo grandes resultados.

Los orígenes de la psicología educativa

No se puede afirmar que la psicología educativa existiese siglos atrás. Sin embargo, pensadores griegos, como Aristóteles o Platón, establecen las bases de una concepción cognitivista para determinar la conducta humana. De hecho, Aristóteles considera que la educación es deber del Estado respecto a sus ciudadanos. Así pues, distingue entre ciencia, como hiciera su maestro Platón, y añade la importancia de la virtud y la ética.

Siglos después, será Santo Tomás de Aquino quien retome estas teorías en base al aprendizaje como un proceso de adquisición intelectual de conocimiento de forma gradual.

Estatua de Aristóteles

El Renacimiento y Humanismo

Durante el Renacimiento nace la idea de una enseñanza que se apoye en la experiencia. Así pues, aparecen autores como Luis Vives, considerado padre de la psicología moderna, que aplica ideas como la motivación, el aprendizaje o los ritmos de enseñanza.

Posteriormente, autores como Juan Huarte de San Juan comienzan a distinguir con sus teorías de la psicología diferencial entre los hombres que muestran diferentes habilidades. Sus estudios de orientación escolar afirman la existencia de hombres con variados temperamentos y diferentes capacidades.

Es aquí cuando se separa la metafísica y la psicología. Es en este momento cuando se abre el camino real hacia una psicología de la educación.

Nueva ciencia

Llega un momento histórico en que la educación sigue como punto cardinal a la razón y experimenta con fuentes de conocimiento. El racionalismo desarrolla su lógica a partir de autores como Descartes y su exigencia metodológica. Autores como Comenius afirman que existen cuatro características educativas fundamentales, basadas en las leyes de la naturaleza, el orden cíclico de la enseñanza, el método inductivo y la enseñanza activa y pragmática.

Luego llegamos a Locke o Hume, que tratan de rescatar el valor de la experiencia frente a la lógica y a la razón. Para ellos, todo conocimiento tiene como origen la experiencia. Por ello, la educación debe orientarse hacia disciplinas que formen la mente. Otros como Rousseau introducen una corriente naturalista. Así pues, anima a alcanzar el estado puro del hombre con una educación que sirva como guía y como maestra de forma natural.

John Locke

La psicología científica

Así alcanzamos tiempos modernos, donde aparecen autores como Herbart, quien afirma que el maestro debe conocer el fin educativo para ser bueno en su proceder. Por eso defiende la acción educativa desde el punto de vista psicológico. De esta manera llegamos a Pestalozzi, que es considerado como el padre de la psicología moderna. Lleva a la práctica el naturalismo, pero observa que el alumno necesita de la sociedad para desarrollarse.

Y alcanzamos a Dewey, que considera su escuela activa como la necesidad de una renovación educativa con tres importantes aspectos, la actitud hacia el niño, el alumno como eje de la actividad educativa y la importancia del contenido de la enseñanza.

“La educación no es preparación para la vida; la educación es la vida en sí misma”.

-John Dewey-

La psicología educativa moderna

Así llegamos hasta los autores más actuales, que durante el último siglo han hecho evolucionar el mundo de la psicología moderna. Todo comienza a finales del siglo XIX y comienzos del XX, con autores como Galton, Hall, Binet, James o Cattell.

Posteriormente, aparecen figuras como Thorndike, que plantea el problema del aprendizaje y su transferencia. A él se unen nombres como Judd y los trabajos con pruebas psicométricas. Después se consolidan escuelas como el conductismo de Watson, la Gestalt o el psicoanálisis, que defiende que nuestro comportamiento está influido por elementos propios que se encuentran fuera del foco de nuestra consciencia.

Finalmente, ya con autores más contemporáneos, encontramos las aportaciones de célebres nombres como Skinner o Becker y sus planteamientos de refuerzo de conductas. Frente a ellos, corrientes cognitivas en manos de Piaget, Goodnow, Bruner o humanistas de la mano de Maslow, Rogers o Allport.

Jean Piaget

Así terminamos este rapidísimo repaso de la historia de la psicología educativa invitando al lector a profundizar en el tema. Aquí aparecen los principales nombres, puntos de partida de teorías apasionantes que tratan de explicar por qué aprendemos como aprendemos.

“La única persona que esta educada es la que ha aprendido cómo aprender y cambiar”.

-Carl Rogers-