Psicología publicitaria: estrategias y características

Sara Clemente · 27 noviembre, 2017

¿Alguna vez has visto un anuncio en la televisión que te ha emocionado o removido la conciencia? ¿Recuerdas uno con especial cariño? Seguramente la respuesta sea que sí. El efecto que ha causado este anuncio en ti es fruto del trabajo de la Psicología publicitaria.

¿Por qué unas campañas publicitarias triunfan y permanecen en el recuerdo, mientras que otras simplemente pasan al olvido? No es ni casualidad, ni fruto del azar. Es resultado de un trabajo milimétrico que tiene en cuenta diferentes variables, factores y peculiaridades. ¡Te explicamos cómo la Psicología puede cambiar el efecto de la publicidad en el público!

En qué consiste la Psicología Publicitaria

Es un campo de estudio interdisciplinario, una rama de la Psicología en la que es fundamental el trabajo conjunto y una labor constante de apoyo y colaboración entre departamentos. En ella convergen una gran cantidad de intereses y de variables que buscan predecir las tendencias psicológicas de consumo.

La Publicidad no solamente se limita a anuncios en revistas, periódicos, radio, televisión o Internet; sino que está prácticamente en todo lo que nos rodea. La manera de colocar los productos en los grandes almacenes, el color y el tamaño de los envases de patatas fritas, el precio de la ropa, la sutileza de las palabras en la radio… Todo aquello que haga atractivo un producto y robe nuestra atención sirve como un potente medio para publicitarlo.

Por eso, todos nosotros, cuando compramos o consumimos, buscamos distinguirnos de los demás. Este deseo de destacar, de ser diferentes y únicos es sobre el que actúa la Psicología Publicitaria. Y al establecerse estas diferencias individuales, surgen en nosotros, de manera paralela, otros conceptos como la motivación o la selectividad.

Aspectos del cerebro

Estrategias de la Psicología publicitaria

Conociendo las características y los actos de consumo de las personas, se puede ejercer mayor persuasión e influencia sobre ellas a través de los medios de comunicación. ¿Cómo?

Si alguna vez has entrado al supermercado para comprar “cuatro cosas” y has salido con un carrito lleno, ¡enhorabuena! Has sido víctimas de las técnicas que emplea esta rama científica.

La Psicología publicitaria se nutre principalmente de 4 estrategias para lograr ese efecto en el consumidor:

  • Mecanicista: haciendo principalmente uso del psicoanálisis, busca condicionar a las personas por medio de la repetición de un mismo slogan o imagen. Esta reiteración persigue una consecuente reacción de compra.
  • Persuasiva: pretende colocar un producto por encima de sus competidores. Para ello, otorga información sobre sus características o atributos y los compara favorablemente con el resto. Se nutre mayoritariamente de la creatividad y la intuición personal.
  • Proyectiva: se centra en los modelos, la cultura y los estilos de vida de los sujetos. Suele presentar aquellos productos que coinciden con los intereses u opiniones de estos. La sociología y la antropología también son esenciales.
  • Sugestiva: se nutre de técnicas psicoanalíticas para indagar en lo más profundo del ser humano. Pone su foco en la ansiedad, el miedo, la angustia o el estrés del usuario para poder atraerlo mediante la generación de un “producto mágico”.

Factores psicológicos y publicitarios exitosos

Detrás de todas las campañas de publicidad existen una serie de decisiones cardinales de las que depende su éxito. En cada una de estas elecciones los profesionales de la Psicología Publicitaria estudian, investigan y aportan información y conocimiento para favorecer el impacto de su trabajo.

  • Características del anuncio: se decide el color, la tipografía y las imágenes que se van a emplear.
  • Repetición: número de veces que va a ser emitido o publicado. Es curioso que a pesar de ser una de las estrategias mecanicistas más antiguas, continúe siendo de las más efectivas. Su filosofía es que cuanto más se repite un mismo mensaje, más se grabará en la memoria de los clientes.
  • Precio: un precio más bajo no equivale a un mayor número de ventas. Aunque es un factor importante (ya vemos que la fiebre del Black Friday rompe récord de ventas casi cada año), también influyen otras variables.
  • Canal: es el medio por el que se va a transmitir el anuncio (radio, televisión, Internet…).

De esta  manera, el psicólogo tendría que tener en cuenta las tendencias de consumo de una franja de edad determinada. Pero también la etapa del desarrollo evolutivo en la que se encuentre el público objetivo.

Por ejemplo, si nos dirigimos a adolescentes, será preferible realizar campañas en Internet o a través del smartphone. Además, dada su edad, es conveniente emitir un mensaje reforzador de la identidad personal, un concepto especialmente sensible, moldeable y vulnerable en esta etapa evolutiva.

 “Un mensaje eficazmente persuasivo es aquel que tiene la particularidad de alterar el funcionamiento psicológico del individuo”

-Vance Packard-

Equipo de publicidad reunido

Psicología del color, esencial en Publicidad

También estos profesionales de la Psicología Publicitaria han de fijarse en los colores empleados para la campaña, porque cada uno simboliza algo diferente. Por ejemplo, el blanco da sensación de vacío, pureza y luminosidad. El azul, frescura, transparencia o ligereza; e incluso, los expertos le atribuyen un efecto sedante.

Por su parte, el amarillo transmite empatía, extroversión, luz y da alegría, vivacidad y juventud. El rojo, fuerza, poder, dinamismo, atrae mucho la atención y estimula la mente. El verde simboliza la esperanza, lo natural y su efecto es igualmente sedante.

Como vemos, en la Psicología Publicitaria importa hasta el más mínimo detalle. Por ello, esta disciplina aporta su conocimiento de la mente humana para mejorar la influencia y persuasión en las personas que son objeto de estas creaciones publicitarias.