¿Qué hacer con los problemas que no tienen solución?

Dolores Rizo · 28 mayo, 2015

Por definición, los problemas son situaciones o asuntos que están pendientes de una solución. Por lo tanto, partimos de saber que todo problema tiene solución. Esto significa que el trabajo que nos queda es encontrarla, algo que puede que no sea fácil, sin embargo, ya sabemos que la tiene y esto puede ser esencial para no desesperar en su búsqueda.

“Busca dentro de ti la solución de todos los problemas, hasta aquellos que creas más exteriores y materiales.”

-Amado Nervo-

 ¿Y si no tienen solución?

Si una situación o asunto no tiene solución, entonces, por definición, no es un problema, es probable que estemos hablando de una REALIDAD. Es decir, la vida con frecuencia nos sorprende con situaciones inesperadas que no requieren que les busquemos una solución, ya que solo requieren la ACEPTACIÓN de que la vida es así. Y tenemos que saber vivir con estas situaciones.

Mujer triste pensando en sus problemas

 

 ¿Cuántas soluciones existen a los problemas?

Ante los problemas, los que requieren encontrar una solución, debemos ser creativos, ya que existen millones de posibles soluciones, tantas como podamos imaginar y combinar.

Encontrar la solución adecuada requiere estar abierto, receptivo y muy creativo ante posibilidades que antes no hubiésemos imaginado. Y aunque no encontremos la solución perfecta, con seguridad existen otras opciones que solucionarían de forma adecuada el problema.

 ¿Cómo encontrar la mejor solución posible?

Cuando un problema nos preocupa y obsesiona, este impide que podamos ver más allá para encontrar la solución. Es como si delante de los ojos tuviésemos un velo que nos impide ver más allá, e incluso nos impide pensar.

Por tanto, para encontrar la mejor solución es necesario poner distancia con el problema, mirarlo desde otro enfoque, de otra manera a como estamos acostumbrados. Para ello necesitamos potenciar nuestra creatividad y estar abiertos y receptivos a nuevas visiones de la situación y, por tanto, a nuevas posibilidades y nuevos horizontes donde buscar la mejor solución posible.

Hay problemas que se atascan y se convierten en nuestra sombra…una sombra que no sabemos como apartar, como si fuera la lluvia en los días de viento.

 ¿Cómo poner distancia con el problema?

Para poner distancia es necesario abrir nuestra mente, relativizar el problema, sabiendo que tiene solución, y mantener la calma y el equilibrio emocional. Hay diferentes formas de distanciarse:

Visualizar

Joven mirando al horizonte pensando en sus problemas

 

Hay que utilizar la visualización, imaginando el problema que nos preocupa, delante nuestra y no encima. Así ya no sentiremos tanta presión por el mismo, sino tan solo la responsabilidad de solucionarlo, junto con la seguridad de que existe la solución, y por ello nos imaginamos viéndolo de otra forma, y buscando soluciones creativas.

Escribir

Escribir de forma automática, dejar fluir ideas, sin pensar, imaginando posibles soluciones y escribirlas, nos puede ayudar a encontrar señales de un nuevo camino. Tras escribir, podemos volver a leer y pensar en estas opciones, relacionándolas entre sí, evaluándolas y reflexionando acerca de que fuesen estas o el resultado de su combinación, la mejor solución al problema.

Buscar información y consejo

Para potenciar la creatividad es muy práctico informarse, leer o escuchar consejos y experiencias de otras personas que pasaron por una situación parecida a la nuestra. Y sacar de ellas una orientación para seguir en nuestra propia búsqueda.

“Enfrentarse, siempre enfrentarse, es el modo de resolver el problema. ¡Enfrentarse a él!”

-Joseph Conrad-

Viajar

Es salir de la rutina, poner distancia física. En ocasiones, la distancia física ayuda a poner distancia emocional con el problema. Marchar lejos de nuestra rutina y problemas sirve cuando tenemos la actitud de poner distancia psicológica al problema, ya que si no es esa nuestra actitud, a pesar de los kilómetros, el problema lo llevaremos con nosotros.

Sin embargo, si nuestra actitud es la de ver el problema desde otro enfoque, romper con todo por un tiempo limitado nos ayuda, ya que ponemos distancia real y nos distanciamos también de la situación que nos preocupa y nos impide ver las soluciones.