¿Qué es la metacognición?

La metacognición refiere al acto de razonar sobre el propio razonamiento o, en otras palabras, a la capacidad de desarrollar conciencia y control sobre los procesos de pensamiento y aprendizaje. Veámoslo en detalle.
¿Qué es la metacognición?
Carolina López De Luis

Escrito y verificado por la psicóloga Carolina López De Luis.

Última actualización: 10 septiembre, 2022

En líneas generales, la metacognición es el conocimiento sobre el propio conocimiento. Implica el examen activo de las tareas cognitivas que estamos realizando y la consiguiente regulación y organización de los procesos relacionados con la memoria, la atención, el cálculo… al servicio de un objetivo concreto.

Se trata del nivel de consciencia y conocimiento que tenemos sobre una tarea y su monitorización. Ilustrando esta definición con un ejemplo, al hacer un problema matemático, primero analizamos los conocimientos que sabemos que tenemos en esta área, después las diferentes tareas que debemos realizar para su solución y la coordinación de todas estas. Una vez desarrollado el proceso evaluaremos el grado de precisión que hemos tenido al finalizarla.

Problema matemático

Muchas veces no somos conscientes del propio pensamiento, no reflexionamos sobre lo que pensamos. No somos conscientes de todos aquellos procesos, grandes y pequeños, que nos conducen a actuar de determinada manera o a resolver cierta actividad.

En ocasiones, la dificultad que representa una tarea viene dada por la falta de valoración de nuestras propias aptitudes y de las diferentes estrategias metacognitivas que utilizamos.

Metacognición, analizar nuestro pensamiento

El psicólogo y teórico cognitivo John H. Flavell fue uno de los pioneros en tratar este tema, y definió dos factores importantes en la metacognición:

  • El conocimiento de los procesos y productos cognitivos de cada uno.
  • El examen, la regulación y organización de ese conocimiento.

 “Metacognición significa el conocimiento de uno mismo concerniente a los propios procesos y productos cognitivos o a todo lo relacionado con ellos”.

-John H. Flavell-

Para una utilización correcta de los procesos mentales es importante servirse de las habilidades metacognitivas. Ya que son necesarias para la adquisición, el empleo y el control del conocimiento; y sirven para planificar y regular el empleo eficaz de los propios recursos cognitivos.

De esta forma, no solo es importante tener una buena memoria o ser muy bueno realizando operaciones matemáticas, sino que hay que saber organizar estos conocimientos o jerarquizar y secuenciar los procesos.

Mujer pensando sobre la metacognición

Brown, fue otro profesor que investigó sobre este tema, y propuso que lo ideal es que conozcamos sobre nuestro propio conocimiento. Pues, es importante desarrollar la autoconsciencia (saber lo que uno sabe) para no incurrir en la ignorancia secundaria (no saber que no se sabe).

Modalidades metacognitivas

Las modalidades metacognittivas son los diferentes tipos de metacognición existentes. Cada una de ellos está vinculado a una capacidad cognitiva diferente, y ayudan a planificar y organizar el pensamiento y los diferentes procesos cognitivos.

Además, Estas tienen como objetivo optimizar el pensamiento, la resolución de problemas o el aprendizaje. Veamos cuáles son.

Meta-memoria

Se refiere al conocimiento de nuestra propia memoria e implica conocer nuestras habilidades en esta área y tener la capacidad de relacionar conocimientos previos con la nueva información aprendida.

Esta habilidad de contrastar y conectar  los conocimientos ya almacenados con los nuevos resulta muy beneficioso para la capacidad analítica.

Meta-atención

Refiere al control de la propia atención. Por tanto, implica focalizar la atención en un momento determinado y ser conscientes de los factores externos e internos que pueden dificultar la concentración.

Para ello, es importante conocer qué capacidad tenemos para atender y qué estrategias pueden ayudarnos, como por ejemplo: realizar descansos cada hora, o conocer qué momento del día tenemos una mayor concentración.

Meta-comprensión

Implica ser conscientes de la capacidad  para comprender uno o varios conceptos y utilizarlos adecuadamente.

En ocasiones, cuando leemos un texto por encima, creemos haber entendido perfectamente el significado solo con una ojeada. Sin embargo, si nos hicieran preguntas sobre el contenido, descubriríamos que no hemos entendido la información en todos sus matices.

Para mejorar nuestra capacidad de comprensión hay técnicas como hacer mapas mentales después de haber recibido la información; explicarle el tema a otra persona; o repetirnos a nosotros mismos lo que acabamos de leer o escuchar.

Meta-pensamiento

Es el pensamiento sobre el propio pensamiento. Rara vez reflexionamos sobre nuestro propios pensamientos. Es decir, todos pensamos sobre diferentes temas que nos conciernen, pero realmente pocas veces nos detenemos a hacer un pensamiento reflexivo sobre nuestras propias ideas y creencias.

Por tanto, el meta-pensamiento alude a “cómo pensar” en vez del “qué pensar”. De esta forma, se trata de una herramienta que puede ser útil en las escuelas para incentivar la creatividad.

Su relación con el aprendizaje

Durante los años académicos nos enseñan miles de teorías, hechos históricos, fórmulas matemáticas y corrientes filosóficas, pero es poco habitual que no enseñen a aprender. Desde la perspectiva de la metacognición, una de las piedras angulares del conocimiento es aprender a aprender, utilizando habilidades metacognitivas.

Es decir, se trata de aprender a reconocer aquellas estrategias que más nos ayudan a optimizar los propios procesos cognitivos; las cuales pueden variar de persona a persona. Por tanto, sería interesante enseñar en el aula las diferentes técnicas metacognitivas que permitan asimilar, de una forma mas eficaz, el material educativo.

Palabra aprender en inglés

Las personas con unas buenas habilidades metacognitivas se caracterizan por utilizar mejor la memoria, relacionando mejor y más rápido el contenido que hay en ella. Además, realizan el procesamiento de la nueva información de forma más conceptual y profunda. Por ejemplo, cuando aprenden una teoría son capaces de aplicarla y relacionarla con otras teorías diferentes.

Pero, en el caso de un aprendizaje superficial, el contenido se olvidaría al poco tiempo y además se aprendería como una entidad separada de todos nuestros conocimientos previos.

Esa capacidad de integrar conceptos y de establecer una red en la que se relacionen los nuevos aprendizajes con lo ya conocido, facilita el razonamiento y la integración en la memoria, incluso puede ayudar a crear conclusiones y teorías propias.

Ejemplos de metacognición

Para comprender mejor de qué va la metacognición, a continuación, presentamos algunos ejemplos:

  • Ser conscientes de nuestras fortalezas y debilidades a nivel cognitivo. Por ejemplo: saber que tenemos problemas para recordar las fechas, pero reconocer que recordamos muy bien las imágenes y otros elementos visuales.
  • Conocer qué estrategia utilizar para optimizar la cognición y si esta es apropiada para la actividad que vamos a realizar. Por ejemplo: saber que si escribimos en un papel los conceptos claves del texto, nos ayudará a comprender mejor la información. O bien, ser condicientes de que una primera lectura rápida y una segunda con mayor profundidad, nos ayudará a asimilar mejor el contenido.
  • Darse cuenta de que cierta estrategia no está siendo exitosa e intentamos llevar a cabo otra diferente. También puede ocurrir que nos demos cuenta de que hay otra estrategia que mejor se adapte a nuestras necesidades y que sea más cómoda y eficiente.
  • Reconocer si cierta tarea resultará compleja de entender y por qué. Y, en función de allí, poner en marcha aquellas estrategias que nos ayudarán a asimilarlo de una forma más eficiente.

La teoría de la mente

La teoría está íntimamente ligada a la metacognición, aunque esta primera, se relaciona más con el pensamiento de los demás y no tanto con el propio. Podemos tomar al cerebro como una máquina predictiva que tienen como objetivo la reducción de la incertidumbre del entorno. Se refiere a la habilidad para predecir y comprender la conducta de otras personas, sus conocimientos, intenciones y creencias.

Uno de los investigadores más reconocidos sobre la teoría de la mente es el psicólogo y antropólogo Gregory Bateson. Según él, esta función se desarrolla tanto en animales como en seres humanos, aunque a distintos niveles. Es más, demostró con sus estudios que los cachorros de perro eran capaces de distinguir si se encontraban en una pelea real o simulada con otros cachorros, veían la intencionalidad en la mente del otro animal.

La teoría de la mente nos permite predecir reacciones en los demás e intuir lo que piensan o sienten en un momento determinado. Es una función sumamente útil para la supervivencia y la adaptación a los diferentes entornos. Comprender a los demás y adelantarnos a lo que van a hacer es tremendamente útil y necesario. Como animales sociales que somos, es imprescindible facilitar la convivencia y mantener buenas relaciones.

Tanto la metacognición como la teoría de la mente se refieren al control y la supervisión del pensamiento, nuestro y de los demás. Algunas personas pueden tener dificultades en este mecanismo supervisor y regulador del pensamiento, causándoles algunos problemas a la hora de realizar tareas cognitivas y comprender a los demás.

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