¿Sabes qué es lo que puedes hacer por tu vida?

Este artículo ha sido verificado y aprobado por Gema Sánchez Cuevas el 17 junio, 2015
Eva Maria Rodríguez · 28 noviembre, 2014

Hacer propósitos para cambiar o iniciar algo beneficioso es algo muy común cuando llega un un nuevo año o comienza un nuevo curso, aunque cumplir años suele ser también un buen momento para ellos.

Estos propósitos apuntan, o deberían hacerlo al menos, a tener una vida más feliz, lo que suele estar relacionado con una vida más sana y saludable. No en vano, perder peso, hacer ejercicio o dejar de fumar son tres de los propósitos más repetidos.

Pero muchos piensan que estos propósitos no sirven para nada, quizá por experiencia propia. Sin embargo, un estudio de la Universidad de Scranton reveló que solo el 8% de los propósitos de Año Nuevo se consiguen. Esta baja tasa de éxito se debe, principalmente, al hecho de que nuestros propósitos suelen centrarse en la autocrítica más que en aspiraciones o deseos reales.

Pasar nuestros deseos por el filtro de la autocrítica solo nos prepara para el fracaso. En cambio, plantear nuestros propósitos de otra manera, como objetivos alcanzables y gratificantes, es más fácil aumentar la calidad de nuestra vida, lo que implica ser más felices.

 

6 consejos para alcanzar tus objetivos, vivir más y ser más feliz

 

1.Ser más conscientes

 

Meditar sobre nuestros propósitos, sobre lo que realmente deseamos, es una gran ayuda a la hora de lograrlos. Pasamos demasiado tiempo preocupándonos por los demás y muchas veces nuestros propósitos están centrados en el exterior.

Esto nos hace flaquear, igual que flaquean nuestras relaciones con otros. Otras veces, fallamos en nuestros propósitos porque nos hacemos dependientes de los demás para lograrlos.

Sin embargo, una reflexión consciente de por qué queremos lograr algo nos pondrá a nosotros mismos en el centro, y evitará que cualquier elemento exterior tire por tierra nuestros esfuerzos y ponga en entredicho nuestras metas.

 

2.Ejercicios para una mente sana

 

Ponerse en forma es una de los propósitos estrella cada vez que comienza un nuevo año o un nuevo curso. Sin embargo, el ejercicio físico tiene más recompensas de las que parecen a simple vista. Men sana in corpore sano, ¿Recuerdas?

En este sentido, Daniel Siegel y Davi Rock desarrollaron un programa que consta de siete actividades mentales esenciales para hacer a diario y optimizar la masa cerebral y crear bienestar.

Una de esta actividades implica “tiempo físico”, en el que las personas hace ejercicios aeróbicos orientados a fortalecer el cerebro. Este programa es llamado The Healthy Mind Platter. El ejercicio no solo nos hacen más fuertes físicamente, sino también mentalmente. Se ha demostrado que el ejercicio aeróbico ayuda a combatir el estrés y la depresión.

 

3.Dormir suficiente

 

Dormir bien, dormir suficiente… no nos cansaremos de repetirlo una y otra vez. La mayoría somos conscientes de la importancia que tiene comer bien y hacer ejercicio, otra cosa es que lo hagamos; sin embargo, nos cuesta asimilar que dormir suficiente es importante.

Muchas veces robamos tiempo al sueño para trabajar o para estudiar, sin ser conscientes de que un buen descanso nos ayuda a ser mucho más productivos y eficaces. Nos sentimos culpables, nos sentimos incluso vagos y preferimos el sacrificio. Qué cruel es esa voz interior que nos atormenta, ¿verdad? Otras veces, es la propia procrastinación la que retrasa nuestro momento de meternos en la cama.

Según William C. Dement y Christopher Vaughan, autores del libro The Promise of Sleep, se ha demostrado empíricamente que el el sueño saludable es el factor más importante para predecir la longevidad, más influyente incluso que la dieta, el ejercicio o la herencia genética. Estos autores relacionan la falta de sueño con enfermedades del corazón, accidentes de tráfico y “desventajas mentales y psicológicas inconmensurables”.

Además,  las investigaciones muestran que la pérdida de sueño perjudica nuestro rendimiento cognitivo, mientras que una buena cantidad de sueño mejora la cognición. Dormir bien es algo que todos debemos añadir a nuestra agenda.

 

4.Diferenciarse del pasado

 

Hacer propósitos va a acompañado de una revisión de lo que queremos cambiar de nosotros mismos. Si quieres cambiar para ser más feliz, para vivir más y mejor, es necesario que saber quién quieres ser, qué vida queremos vivir y por qué lo queremos así, sin olvidarnos de analizar qué es lo que tenemos que hacer para conseguir eso.

Eso nos ayudará a diferenciarnos del pasado y a no arrastrarlo con nosotros en esta nueva etapa. Sin quererlo, nuestros nuevos comportamientos suelen basarse en los pasados, eso que nos impedían avanzar. Hay que dejarlos atrás, mirar hacia adelante.

 

5.Desafía a tu crítico interior

 

Ignora a esa voz que te reprime de hacer lo que te has propuesto, esa que te dice que tú no eres así, o que no pasa nada por no hacer un día lo que te has propuesto; esa voz que insiste en recordarte que ya eres mayor para hacer algo, que ya es tarde para ti o que el esfuerzo no merece la pena. Tienes que ser capaz de identificar a tu propio enemigo interior y de enfrentarte a él. Así te harás más fuerte y también más libre.

 

6.Hacia un cambio duradero

 

Toma un enfoque proactivo y positivo respecto a tus objetivos y date la oportunidad de lograr un cambio duradero. Tus propósitos y resoluciones deben estar orientadas a sacar lo mejor de ti mismo.  Debes ser valiente en tu propia batalla para conseguir desafiar y vencer comportamientos profundamente arraigados y liberarte.

Vivirás más. Vivirás mejor. Vivirás más feliz.