Saboteándome...

04 Marzo, 2020
Este artículo ha sido escrito y verificado por la psicóloga Ana Couñago Sobral
 

“Vivo saboteándome a mí mismo”, ¿alguna vez has pensado esto? Si es así, es conveniente que te preguntes a qué se debe esto. Puede que esto te ocurra porque pospones continuamente tus tareas, responsabilidades o compromisos,  es algo que le sucede a mucha gente, y se llama procrastinar.

El concepto procrastinación, proviene del latín procrastinare, que significa postergar, aplazar o posponer. Pero,  ¿sabemos realmente por qué procrastinamos?

Mi consejo es: nunca hagas mañana lo que puedas hacer hoy. La procrastinación es la ladrona del tiempo, atrápala.

-Charles Dickens-

Saboteándome a través de la procrastinación

Posponer es sinónimo de prorrogar, pero prorrogar ¿para qué? Los seres humanos posponemos para evitar el estrés, la responsabilidad, el dolor, la soledad, la realidad, etc., tratando que mañana sea más fácil, sin darnos cuenta que, como cita el periodista George Horace Lorimer:

“Posponer algo fácil lo convierte en difícil, y postergar algo difícil lo convierte en imposible.”

Excusas como, descanso un minuto y después sigo, ya es tarde y estoy cansado, no tengo ganas, hoy no me quiero enfadar, estoy muy estresado, hora de mi programa favorito, mejor lo hago mañana, etc. ¿Las has usado alguna vez? Lo más probable es que todas o cualquiera de estas excusas disculpen nuestros fracasos, indecisiones, miedos, ansiedades y, muchas veces, falta de motivación.

Por ejemplo, es muy común sentirse indispuesto y no visitar al médico aludiendo a la falta de tiempo, pero postergar esa cita puede ser clave para la salud. También suele pasar cuando en el trabajo te dan una tarea que no te agrada y la dejas para después, pero al final llega el momento de la entrega y se vuelve difícil de resolver o, incluso, no te da tiempo de hacerlo, y al final el fracaso es todo tuyo, pudiendo haberlo evitado.

 

El inconveniente de hacer esto es que, al postergar o dejar para mañana, te estás saboteando a ti mismo con pensamientos, sentimientos y actitudes negativas que, a la larga, bajan tu autoestima, generándote inseguridad y problemas relacionados con el estado de ánimo y la salud mental.

¿Cómo podemos romper con el hábito de posponer o procrastinar?

Para romper con el hábito de posponer o procrastinar, es conveniente analizar conscientemente por qué lo haces, algunas de las razones suelen ser:

  • Por falta de tiempo: en este caso, para solucionar el problema, será necesario que te organices llevando una agenda para planificar las tareas y no postergar ninguna. Con esto evitarás sentirte estresado, ansioso y, además, aprovecharás mejor tu tiempo y no tendrás que negociar y decidir entre tus deseos y tus responsabilidades.
  • Por miedo: en este caso debes plantearte a qué le tienes miedo, a qué temes:
    • ¿Al fracaso? Recuerda que el que no arriesga no gana, ten en cuenta que el fracaso forma parte del proceso de aprendizaje.
    • ¿A la soledad? Los seres humanos somos sociables por naturaleza y necesitamos estar arropados por otras personas. Seguro que hay alguien en tu vida que nunca te va a faltar.
    • ¿A la crítica? La crítica te ayudará a encontrar muchas veces tus debilidades y por ende a convertirlas en fortalezas. Al analizar los miedos que te hacen procrastinar encontrarás el valor suficiente para enfrentarlos y acabar con ellos.

En cualquiera de los casos, es importante que te pongas objetivos a corto y medio plazo, teniendo claro cuáles son los pasos a seguir para alcanzar dichas metas, recuerda que si tú cambias tu manera de pensar también cambiarás tu manera de actuar. Y deja de pensar: “vivo saboteándome a mí mismo.”

La procrastinación es una de los enfermedades más comunes y letales y su estrago sobre el éxito y la felicidad es fuerte.

-Wayne Gretzky-