Las claves del trastorno obsesivo-compulsivo

Okairy Zuñiga · 20 agosto, 2013

Es muy común escuchar a la gente decir frases como “estoy obsesionado/a con…”, “soy un/a compulsivo/a de…” y otras similares. Sin embargo, hablar del trastorno obsesivo-compulsivo es tocar un tema serio que requiere de un tratamiento estricto que ayude a que el paciente tenga una mejor calidad de vida.

Quizás a nuestro alrededor tengamos a alguien que tenga algún tipo de trastorno obsesivo-compulsivo. Lavarse las manos constantemente, cepillarse el pelo en todo momento, hacer múltiples comprobaciones y dudar de ellas (por ejemplo, dejar el grifo abierto). Todo esto conlleva un gran nivel de estrés y ansiedad.

Elementos del trastorno obsesivo-compulsivo

El trastorno obsesivo-compulsivo, también llamado TOC, es un problema serio que tiene sus orígenes en la ansiedad originada por diferentes elementos, mismos que pueden ser reales o no. Está conformado por episodios de obsesión y compulsión que se alternan constantemente.

Las obsesiones se pueden mostrar a través de impulsos, ideas, o pensamientos relacionadas a un determinado hecho o temor. Algunos ejemplos son los miedos a bacterias, enfermedades, subir de peso, etc. Estos pensamientos se pueden desatar a partir de algún hecho específico o al azar que se le presente al enfermo.

Los rituales compulsivos de las personas con trastorno obsesivo-compulsivo producen un alivio temporal de la ansiedad. Sin embargo, no la eliminan del todo.

A su vez, las compulsiones aparecen como una reacción a la obsesión y buscan reducir los niveles de ansiedad que la obsesión está provocando en la persona. Cada persona reacciona de manera diferente durante este momento, pero los actos más comunes son las autolesiones, constantes verificaciones de diferentes cosas, patrones de conducta, atracones, etc.

Mujer llena tras atracón de comida

Es común que después de la compulsión se presenten diferentes sentimientos negativos a causa de la culpa que la persona siente. Esto suele darle un nuevo inicio al círculo vicioso, provocando otro ataque de obsesión seguido de la compulsión. Es necesario buscar ayuda urgente. Pues el trastorno obsesivo-compulsivo se puede tratar y controlar.

Tipos de trastorno obsesivo-compulsivo más comunes

Existen una serie de tipos de trastorno obsesivo-compulsivo más comunes. Al principio, dábamos algunos ejemplos como lavarse las manos o revisar múltiples veces algo como llevar la cartera dentro del bolso. No obstante, los tipos de trastorno obsesivo-compulsivo mayormente diagnosticados son los siguientes:

  • Temor a ser heridos. Estas personas buscan evitar a cualquier costo que les ocurran accidentes o daños físicos de cualquier índole. Suelen alejarse de amigos y conocidos por temor a salir y que les pase algo.
  • Acumuladores. Se caracterizan por conservar o juntar objetos que no les son de utilidad, mantenerlos guardados e ir recolectando o agregando cada vez más.
  • Temor a la suciedad. Son aquellas personas que están obsesionadas con mantener los objetos que los rodean y su propio cuerpo lo más limpios posible.
  • Excesiva atención al orden y la simetría. Se caracterizan por evitar cualquier situación que les obligue a salir de la rutina. Suelen ordenar sus objetos, citas y cualquier otro elemento.
  • Temor y atención especial a las enfermedades. Siempre están alertas ante cualquier síntoma que pueda ser causado por algún padecimiento. También se les llama hipocondríacos y en algunos casos no sólo se preocupan por detectar enfermedades, sino que su obsesión puede hacer que su mente cree todos los síntomas.
Mujer hipocondríaca

Una persona con hipocondría hasta el más mínimo cambio en su cuerpo, como la aparición de un lunar nuevo, ya le provoca una serie de preocupaciones que le llevan a la ansiedad y a la sospecha de que tiene una enfermedad grave.

El TOC, un problema que requiere atención

Existen una gran variedad de trastornos obsesivo-compulsivos y todos ellos requieren ser atendidos para evitar problemas serios en el futuro. Es muy importante que quien sufre este problema sepa que cuenta con la ayuda de quienes le rodean y los médicos adecuados, además de la medicación indicada de manera particular.

Así mismo, la familia debe mantenerse informada y educarse para identificar cualquier tipo de problema que pueda surgir como consecuencia directa. Serán un apoyo fundamental para la persona que sufre TOC, algo que no es nada agradable y que limita mucho la vida de una persona.