Tres errores en la ruptura amorosa

Este artículo ha sido verificado y aprobado por Sergio De Dios González el 5 marzo, 2018
Edith Sánchez · 29 abril, 2014

Una ruptura amorosa siempre es dolorosa. A veces afecta más, a veces menos, todo depende de varios factores. Influye, por supuesto, el tiempo que duró la relación de pareja; también la calidad del vínculo y las expectativas que nos hayamos formado en torno a él.

La edad, la historia de vida, la estabilidad emocional y el contexto son elementos adicionales que inciden de manera decisiva en la forma como asumiremos esa ruptura amorosa.

Como puedes ver, son muchas las variables que entran en juego. Por eso, el dolor de la ruptura amorosa es único para cada persona, no puede ser comparado con el de nadie más, cada uno lo vive de una manera completamente diferente.

A todo lo mencionado, podemos añadir que una separación se puede sobrellevar mejor si contamos con alguna educación sobre la mejor forma de manejarla. Por eso, es bueno que conozcas algunos de los errores más frecuentes en los que podrías caer, si no tomas conciencia al respecto.

1. Pensar que no te va a doler la ruptura amorosa

Pareja rota

A veces te sientes tan fuerte que en realidad llegas a creer que estás por encima del dolor de una ruptura. Quizás tienes un gran amor propio, o quizá es un narcicismo muy desarrollado y por eso no admites la posibilidad de que una separación te afecte.

Es posible que ni siquiera derrames una lágrima y aún así, no tiene nada de raro que empieces a dormir mal, a sentirte irritable o a volverte intolerante y rígido frente a todo. Estas son expresiones del dolor que no quieres asumir, pero que están ahí, minándote mientras tú intentas ignoralas.

“Madurar es aprender a querer lo bonito, extrañar en silencio, recordar sin rencores y olvidar despacito. “

-Frida Kahlo-

Experimentar un duelo no tiene nada de raro, ni de malo. Admitir que la pérdida te entristece no significa que por eso tienes menos valor o que estás cayendo en la cursilería. Cuanto más pospongas el duelo, más afectadas se van a ver tus emociones. Y todo ello afectará a tu presente, pero también a tu futuro.

2. Idealizar el pasado

Mujer triste por una ruptura amorosa

Es muy frecuente que se atribuyan cualidades casi sobrenaturales a la pareja que se fue, especialmente si esa persona fue quien terminó la relación. Para muchos opera una especie de amnesia selectiva: olvidan los defectos y los malos ratos, al tiempo que inician un proceso de idealización sin límite.

Muchos aseguran que “no hay nadie en el mundo” como su ex. Eso es cierto, en muchos casos, afortunadamente. Por eso debes hacer un esfuerzo para visualizar la situación con objetividad.

Las rupturas no se producen mágicamente, sino que son el resultado de factores muy precisos aunque en principio no logres dilucidarlos. Y siempre son responsabilidad de los dos miembros de la pareja, así que en lugar de alimentar el romanticismo, es hora de poner la cabeza en frío y admitir que tu principal tarea es seguir adelante.

“No existe amor en paz. Siempre viene acompañado de agonías, éxtasis, alegrías intensas y tristezas profundas.”

-Paulo Coelho-

3. Confundir la nostalgia con el deseo de volver

La persona que ya no está te va a hacer falta y eso es completamente normal. Seguramente pasaban mucho tiempo juntos y tenían todo un mundo de complicidades compartido. No es fácil que de la noche a la mañana te acostumbres a esa ausencia, sin sentir frecuentes accesos de nostalgia.

Pero sentir que extrañas a esa persona no es necesariamente una señal de que quieres volver con ella. Debes darle tiempo al tiempo. No hay nada que el tiempo no cure y a veces solo se trata de dejar discurrir los días con naturalidad, tolerar la frustración del momento. Poco a poco dejarás de sentir el vacío que esa persona te dejó.