Umberto Eco: biografía de un novelista y filósofo

Este artículo ha sido verificado y aprobado por la psicóloga Gema Sánchez Cuevas el 17 febrero, 2019
Camila Thomas · 17 febrero, 2019
Umberto Eco es uno de los pensadores más interesantes del siglo XX en Europa. Su trabajo abarcó diversos campos y, tal vez, sea mundialmente conocido por su novela El nombre de la Rosa. Pero Eco aportó mucho más, fue pionero en el campo de la semiótica y los estudios culturales. ¿Quieres descubrir las claves de su pensamiento?

Umberto Eco fue un novelista, crítico literario, filósofo, semiótico y profesor universitario italiano. Es ampliamente conocido por su novela de 1980, Il nome della rosa (El nombre de la rosa). Se trata de una novela de misterio histórico que combina la semiótica en la ficción con el análisis bíblico, los estudios medievales y la teoría literaria.

Umberto Eco nació el 5 de enero de 1932 en la región del Piamonte, en el norte de Italia. Su padre, Giulio, fue contador de profesión y sirvió en tres guerras a lo largo de su vida. Cuando era niño, Umberto pasaba horas y horas en la bodega de su abuelo. En este lugar, comenzó a empaparse de literatura; leía la colección del anciano que incluía a Julio Verne, Marco Polo y Charles Darwin. Durante la dictadura de Benito Mussolini, Umberto llegó a ganar el primer premio en un concurso de escritura para jóvenes fascistas.

Tras la Segunda Guerra Mundial, Eco se unió a una organización juvenil católica. En poco tiempo, se convertiría en su líder nacional. Sin embargo, dimitió de su cargo en 1954 durante unas protestas contra las políticas conservadoras del Papa Pío XII. Pero Eco mantuvo un fuerte apego a la iglesia que se vio reflejado en su tesis doctoral, ya que obtuvo su doctorado en Filosofía en la Universidad de Turín en 1956 con una tesis sobre Tomás de Aquino.

Eco trabajó como editor cultural para la emisora estatal Radiotelevisione Italiana (RAI) y también fue profesor en la Universidad de Turín (1956–1964). Durante su trabajo en la RAI, Eco entabló amistad con un grupo de artistas de vanguardia. Este grupo de vanguardistas fueron conocidos como Gruppo 63, formado por músicos, pintores y escritores que se convirtieron en una influencia fundamental en la carrera literaria de Umberto Eco.

Umberto Eco de joven

El legado cultural de Umberto Eco

Como semiótico, Umberto Eco trató de interpretar las culturas a través de sus signos y símbolos. Analizó tanto el lenguaje como iconos religiosos, pancartas, vestimenta, partituras musicales e incluso dibujos animados. Mientras enseñaba en la Universidad de Borgoña, publicó más de 20 libros de no ficción acerca de estas cuestiones.

La singularidad de su trabajo literario es haber logrado impregnar sus novelas con muchas de sus preocupaciones académicas. Eco encontró la forma de mantener unidas su vida académica y su trabajo como escritor de ficción.

El éxito de El nombre de la rosa, su primera novela, no se repitió en sus obras posteriores y tampoco en otros de sus trabajos. El nombre de la rosa se publicó originalmente en Europa en 1980 y vendió más de 10 millones de copias en unos 30 idiomas. También se produjo una adaptación cinematográfica en el año 1986, dirigida por Jean-Jacques Annaud y protagonizada por Sean Connery, obra que, igualmente, gozó de un notable éxito.

“Creo que aquello en lo que nos convertimos depende de lo que nuestros padres nos enseñan en pequeños momentos, cuando no están intentando enseñarnos. Estamos hechos de pequeños fragmentos de sabiduría».

-Umberto Eco-

A lo largo de su vida, continuó enseñando filosofía y, posteriormente, semiótica en la Universidad de Bolonia. Adquirió cierta fama en Italia, su país natal, por sus columnas semanales sobre cultura y política popular para L´Espresso, la revista más importante del país.

Su contribución a la cultura de los medios de comunicación es inmensa y podemos rastrearla a través de ensayos como Fenomenologia di Mike Bongiorno (Fenomenología de Mike Bongiorno). La influencia de Eco le llevó a ser ampliamente reconocido y, como consecuencia, fue honrado con más de 30 doctorados honorarios de instituciones tan reconocidas y respetadas como la Universidad de Indiana o la Universidad de Rutgers.

El Nombre de la Rosa y otros trabajos literarios

Como bien hemos anticipado, su novela más famosa, El nombre de la rosa, se encuentra ambientada en un monasterio italiano del siglo XIV. El lugar escogido resulta de lo más idóneo para la trama que nos va a presentar. Un monasterio impenetrable, en época medieval, casi podemos percibir el aroma a iglesia, a lugar sacro… En ese entorno santo, se construye la tragedia; pronto, comenzarán los asesinatos, los monjes mueren a manos de sus correligionarios que se empeñan en ocultar un tratado filosófico perdido por Aristóteles.

Aprovechando el misterio y la ficción, Eco se permite dejar un espacio al debate intercalando capítulos completos dedicados a las discusiones sobre teología cristiana y herejías. Esta idea puede parecernos brillante, pero, al mismo tiempo, resulta inevitable pensar en la polémica que pudo generar.

Resulta realmente inteligente hacer de una obra pensada para el entretenimiento una cosa distinta, convirtiéndola en un espacio para la reflexión y el debate. Contra todo pronóstico, Eco logró cautivar a una audiencia masiva con esta novela de suspenso y misterio.

En esta obra, Eco establece diversos conflictos filosóficos paralelos: verdad absoluta vs. interpretación individual; arte estilizado vs. belleza natural; predestinación vs. libre albedrío; y, por supuesto, espiritualidad vs. religión. Es decir, una serie de dicotomías fundamentales en el ser humano, y todo ello provocando un constante diálogo entre el mundo tradicional del cristianismo medieval con el posmodernismo. En este diálogo, Eco logra examinar los límites de cada uno.

“No hay nada mejor que imaginar otros mundos para olvidar lo doloroso que es el mundo en que vivimos”.

-Umberto Eco-

Sus novelas posteriores cuentan con diversos protagonistas que hunden sus raíces en la historia, como por ejemplo: un cruzado clarividente en la Edad Media, un náufrago de la década de 1600 y un físico del siglo XIX. Todas estas novelas también provocaron que los lectores absorbieran grandes dosis de reflexiones semióticas junto a cuentos de ficción convincentes. Eco siempre trabajó manteniendo un extraño equilibrio entre historia, realidad y fantasía en producción literaria.

Umberto Eco

Umberto Eco: legado al pensamiento universal

En septiembre de 1962, se casó con Renate Ramge, una profesora de arte alemana con quien tuvo un hijo y una hija. Eco dividió su tiempo entre un apartamento en Milán y una casa de vacaciones cerca de Rimini. Poseía una biblioteca de 30.000 volúmenes en su residencia milanesa y una biblioteca de 20.000 volúmenes en Rimini. Eco murió en su casa en Milán como consecuencia de un cáncer de páncreas la noche del 19 de febrero de 2016, a la edad de 84 años. 

En 1988, en la Universidad de Bolonia, Eco creó un inusual programa de estudios llamado Antropología del Oeste. Este programa resultó enormemente revolucionario para la época, pues estaba planteado desde la perspectiva de los no occidentales (académicos africanos y chinos).

A partir de esta iniciativa, Eco desarrolló una red internacional transcultural en colaboración con el antropólogo francés Alain Le Pichon. El programa de Bolonia tuvo como resultado una serie de conferencias que serían el germen de El Unicornio y el Dragón, una obra en la que Eco plantea la cuestión de la creación de conocimiento en China y en Europa.

En definitiva, el erudito señaló la tendencia extendida de clasificar símbolos, ideas y conceptos de las culturas extranjeras, adaptándolas al propio sistema de referencia cultural. El caso más significativo citado por Eco es el de Marco Polo que, al ver un rinoceronte durante sus viajes por el Oriente, inmediatamente, lo identificó como un unicornio. Marco Polo había nombrado al animal de acuerdo a la imagen occidental del unicornio: una criatura con un cuerno.

Este tipo de anécdota la podemos ver reflejada en textos medievales y en los primeros libros de viajes; incluso al descubrirse América, numerosos viajeros afirmaban haber visto sirenas o hablaban de lugares exóticos y fantásticos. De esta manera, podemos ver que lo que Eco proponía es una consecuencia de nuestra cultura, como Marco Polo, tratamos de comprender algo desconocido adaptándolo al filtro de lo conocido.

Eco poseía un pensamiento que le hizo pionero a la hora de interpretar el mundo de acuerdo a nuestra cultura. Umberto Eco fundó y desarrolló uno de los enfoques más importantes de la semiótica contemporánea, generalmente denominado semiótica interpretativa.

  • Proni, G. (1987) Umberto Eco: An intellectual biography. Londres: De Gruyter Mouton.