¿Sabes qué es la mnemofobia?

Raquel Lemos Rodríguez · 16 diciembre, 2014

Todos conocemos a alguien con miedo a las arañas o a los espacios pequeños u oscuros. Incluso, nosotros mismos podemos padecer este tipo de temores. El hecho de que se muestren de forma intensa y desproporcionada hace que estemos ante una fobia. Afortunadamente, las fobias pueden tratarse y llegar a solucionarse.

Entre la gran cantidad de fobias existentes hay una denominada mnemofobia. Esta fobia hace referencia al miedo desproporcionado que algunas personas sufren al tener que enfrentarse a sus propios recuerdos. En nuestro transcurso por la vida esta nos dota de recuerdos que, irremediablemente, almacenamos en nuestra mente. Pero si esto es algo que nos aterra…

¿Cómo podemos solucionarlo?

“Nada fija tan intensamente un recuerdo como el deseo de olvidarlo.”

-Michel de Montaigne-

La mnemofobia

Como hemos mencionado, la mnemofobia es un miedo irracional a los recuerdos. Estos recuerdos no tienen que ser necesariamente malos, los buenos recuerdos también son susceptibles de causar miedo.

Quienes sufren este tipo de fobia pueden manifestar sentimientos que van desde ansiedad o angustia hasta depresión o auténtico pánico con algo tan simple como enfrentarse a fotografías o exponerse a cualquier situación que haga volver a su mente hechos ocurridos en el pasado.

Mujer con nubes alrededor

Existen dos tipos de mnemofobia:

  • El primer tipo, abarca a aquellas personas que temen a los recuerdos. Incluso, pueden tener miedo a ciertos recuerdos específicos, sin distinguir si estos son estos malos o buenos.
  • El segundo tipo, hace referencia a aquellas personas que temen perder sus recuerdos. Esto suele ocurrir en personas que sufren la enfermedad de Alzheimer u otra enfermedad mentalmente degenerativa.

“El recuerdo es el diario que todos cargamos con nosotros.”

-Oscar Wilde-

Causas de la mnemofobia

Igual que ocurre con otras fobias, la mnemofobia puede aparecer tras un suceso traumático o suceder de repente, sin un motivo aparente. Incluso, puede desarrollarse con el tiempo sin razón alguna e irse autoalimentando sin descanso. Este es el caso más difícil de solventar, pues no existe una razón clara para que ocurra. Solo sabemos que, por alguna razón, se van acumulando varias experiencias que asocian consecuencias negativas a tener recuerdos.

La mnemofobia se puede desarrollar a causa de la tensión. Recordar un momento en que nos encontrábamos en una situación de gran tensión puede ocasionarnos un miedo atroz. Las personas que sufren de alzheimer son muy vulnerables a este tipo de fobia. Debido al miedo de perder recuerdos y al olvido empiezan a padecer de estrés y ansiedad.

Mujer con ansiedad agarrándose la cabeza

¿Cómo sabemos si padecemos mnemofobia?

Señalábamos que cuando una persona se enfrenta a la posibilidad de perder sus recuerdos o de recordarlos puede sufrir de ansiedad y episodios de pánico. Pero no son los únicos síntomas que provoca la mnemofobia. Cuando el miedo a recordar se hace presente, este se puede manifestar de diferentes formas. Si presentamos alguna de las señales que a continuación exponemos, estaremos ante un caso de este trastorno.

Reacciones fisiológicas: taquicardia, respiración acelerada, sudores, palidez,  malestar estomacal, sequedad de la boca…

Conducta de evitación o escape: cuando una persona que puede padecer mnemofobia es forzado a estar en esa situación (recordemos que es difícil escapar de nuestra memoria) pueden sucederse los temblores de voz, las muecas faciales, la rigidez, etc. Difícilmente podrá la persona evitar esa situación, aunque seguramente lo intentará buscando distracciones que le aparten de ese pensamiento.

Anticipación: incluso antes de estar ante un recuerdo la persona se anticipa a ese miedo causándole un estado de ansiedad difícil de soslayar, una pérdida de control.

“Los recuerdos no pueblan nuestra soledad, como suele decirse; antes al contrario, la hacen más profunda.”

-Gustave Flauvert-

Lo que es importante conocer, si se cree que se puede padecer de mnemofobia, es que este problema, como cualquier otra fobia, tiene tratamiento.