Cada vez iré sintiendo menos y recordando más

Arantxa Alvaro Fariñas · 16 septiembre, 2015

Con el paso del tiempo, aquel dolor que estábamos sintiendo por la muerte de una persona querida, por la marcha de alguien a quien amábamos o por una desilusión con algún amigo, se atenúa y comenzamos a recordar los momentos felices, las sonrisas y a sentir las caricias de las imágenes del pasado. Con el paso del tiempo, de los días, de los años, nuestros sentimientos se suavizan y fabricamos nuestros recuerdos.

“Recordar un buen momento es sentirse feliz de nuevo”.

-Gabriela Mistral-

¿Dónde nacen nuestros sentimientos?

Los estudios realizados en relación al cerebro han demostrado que las emociones humanas nacen en el sistema límbico, un conjunto de estructuras que incluyen el hipocampo y la amígdala, entre otras. Desde el sistema límbico se controla una serie de funciones que incluyen las emociones, la atención, el placer, la memoria, la adicción etc.

 

Pero cuando estamos enamorados, los sentimientos se originan en diversas partes del cerebro, por ese motivo ha sido complicado para los científicos ubicar el lugar exacto donde nacen los sentimientos relacionados con el amor.

Científicos de la Universidad de Concordia (Canadá) y de las universidades de Syracuse y Virginia Occidental (Estados Unidos), revisaron estudios anteriores sobre la actividad cerebral relacionada con el amor y el deseo sexual. Y se llegó a la conclusión de que el lugar donde se ubica el amor en el cerebro está vinculado al lugar donde se origina el deseo sexual, pero ambos están separados.

Mujer sintiendo emociones

¿Podemos gestionar lo que estamos sintiendo?

A veces, pensamos en los sentimientos como algo oscuro o que no se pueden cambiar porque no nos suelen enseñar educación afectiva. Es muy habitual pensar que no podemos modificar lo que estamos sintiendo. Pero los sentimientos derivan de las emociones que nos produce una determinada situación o una persona y las emociones se pueden gestionar a través de la inteligencia emocional.

El término inteligencia emocional fue popularizado por Daniel Goleman en su libro Inteligencia emocional. La inteligencia emocional es la capacidad de ser consciente de las emociones y gestionarlas adecuadamente para que no paralicen la relación con los demás o con el mundo en general.

“Si abordas una situación como asunto de vida o muerte, morirás muchas veces”

-Adam Smith-

Daniel Goleman engloba las emociones básicas en seis categorías, que son las siguientes:

  • Felicidad: sensación de plenitud, alegría y goce.
  • Tristeza: es la sensación de desasosiego y vacío, decaimiento, desmotivación, que suelen estar provocadas por una pérdida.
  • Enfado: es la percepción provocada por un obstáculo, una ofensa o una molestia.
  • Sorpresa: es la sensación ante un suceso inesperado que puede ser positivo o negativo.
  • Miedo: alteración del ánimo que produce angustia ante un peligro o un perjuicio, ya sean reales o imaginarios.
  • Disgusto: incomodidad por algo que produce molestia o desagrado.

¿Cómo controlar nuestras emociones?

Mujer sintiendo nostalgia

Uno de los sistemas para controlar las emociones es el Método Sedona que consiste en liberar emociones de forma rápida. Se trata de hacerse unas preguntas:

  • ¿Podría aceptar lo que estoy sintiendo? Piensa en lo que te preocupa, en lo que sientes y deja que tus emociones y sentimientos fluyan, permítete sentir todo lo que necesites.
  • ¿Podría soltar lo que siento? Se trata de saber simplemente si es posible.
  • ¿Lo haría? Es decir, ¿estoy dispuesto a hacerlo?
  • ¿Cuándo? Es una simple invitación a soltar lo que sientes.

Repite los cuatro pasos anteriores hasta que te liberes por completo de tus sentimientos

 

“Cada vez iré sintiendo menos y recordando más, pero qué es el recuerdo sino el idioma de los sentimientos, un diccionario de caras y días y perfumes que vuelven como los verbos y los adjetivos en el discurso”.

 -Julio Cortázar-

Empezar a recordar

Recordar es una palabra que proviene del latín “recordari” formada de “re” nuevo y “cordari” corazón. Por lo tanto, recordar significa volver a pasar por el corazón.

Cuando comenzamos a recordar a una persona que se ha marchado, a una pareja que nos ha dejado, volvemos a pasar por nuestra mente y nuestro corazón todo lo que vivimos y tendemos a recordar los momentos felices, las situaciones que nos hicieron sonreír.

Mujer mirando al frente y sintiendo nostaligia

Un grupo de científicos de Birmingham y Cambridge publicaron un estudio por el que se demostró que solo nosotros controlamos lo que recordamos y lo que olvidamos, que el olvido no es algo pasivo.

Para aprender a controlar los malos recuerdos se pueden seguir tres sencillos pasos que nos permitirán continuar con nuestras vidas y disfrutar de nuestro presente y de nuestro futuro:

Aceptar

No podemos cambiar el pasado, pero sí el presente y el futuro, por lo que es necesario dejar atrás los momentos del pasado que nos hacen daño y vivir el presente liberándonos de toda la culpa.

Aprender

De todas las experiencias de la vida se aprende, sean positivas o negativas. Nuestra existencia es un continuo aprendizaje, por lo que busca lo que te enseña cada recuerdo negativo y aprende de ello para continuar con tu vida.

Perdonar

Perdona a los demás y perdónate a ti mismo. Es una forma de poner un límite a un recuerdo negativo y seguir adelante disfrutando plenamente de cada momento.