4 razones para mantener el optimismo

Okairy Zuñiga · 22 noviembre, 2015

Para donde voltees seguro encontrarás razones para perder el optimismo. Desde cuestiones emocionales, problemas con tus seres queridos hasta situaciones exteriores que no puedes controlar. Sin embargo, existen verdaderas razones para mantener el optimismo en todo momento.

A veces solo necesitas darte algo de tiempo y enfocar tu atención en lo realmente importante. Si estás pasando por un momento en el que te resulta complicado, no trates de luchar contra lo que sientes. Solo relájate, toma un respiro y busca un motivo para recuperar y mantener el optimismo.

“La vida tiene su lado sombrío y su lado brillante; de nosotros depende elegir el que más nos plazca”.

-Samuel Smiles-

1. No sirve de nada ser pesimista

La mejor razón que he encontrado para mantener el optimismo es ser conscientes de que lo contrario no sirve de nada. Los problemas no se solucionarán solo porque tengas el ceño fruncido y una mala actitud todo el día. Por el contrario, una actitud negativa solo te hará ver los problemas como algo más grande.

“Mantén tu rostro hacia la luz del sol y no verás la sombra”

-Helen Keller-

Mujer corriendo por el campo feliz

Para lograr un cambio real necesitas actuar y esto te resultará más fácil si mantienes una buena actitud. Desde luego que no espero que vayas con la sonrisa dibujada siempre y en todo momento. Más bien se trata de entender que lo que vives son situaciones que no puedes evitar por completo, pero que siempre pueden mejorar si pones el empeño necesario.

2. Siempre puedes mejorar

¿Te sientes deprimido porque no has alcanzado el éxito que deseas? ¿Te sientes solo y ya no sabes para dónde moverte? No te voy a decir que debes evitar estos sentimientos. Al contrario, cuando aparezcan toma un momento para vivirlos a plenitud. Te dan la posibilidad de encontrar un camino y un motivo.

Siempre tienes la posibilidad de aprovechar estas emociones y avanzar. Esto te obligará a esforzarte y salir de tu zona de confort. Probablemente sentirás algo de temor pero si logras mantener el optimismo te será más fácil mejorar ese aspecto de tu vida. Después de todo, ser optimista no significa que tengas la vida ideal, sino que eres capaz de verle la mejor cara a lo que tienes.

3. Hay alguien que se alegra por tu felicidad

Hay ocasiones en las que nos sentimos perdidos y ni siquiera estamos seguros de nuestra valía. Cuando esto pasa, es realmente complicado sonreír y mantener el optimismo. Sin embargo, no debes olvidar que siempre habrá al menos una persona que se sienta alegre al verte sonreír.

No importa si no lo notas o crees que no hay nadie interesado en ti. Eso no lo hace menos real. Deja de pensar que el mundo va en tu contra o que todos pasan de largo sin fijarse que estás ahí. Es increíble la cantidad de veces que nos sentimos menos amados de lo que realmente somos.

4. Porque te lo mereces

No importa quién seas, a qué te dediques o dónde vivas, igual te mereces ser una persona optimista. Mereces tener grandes sueños y sonreír cada mañana porque eres igual de valioso que cualquier otro. Olvídate de pensar que solo pueden ser optimistas sobre su vida y futuro quienes te rodean.

“Soy optimista. No parece muy útil ser otra cosa”

-Winston Churchill-

Mujer feliz con los brazos abiertos por el campo

Tú no tienes por qué quedarte mirando solamente. Eso sí, necesitas creértelo. De lo contrario el optimismo se esfumará o sentirás que es algo falso. No es fácil evitar los sentimientos negativos, pero debes luchar contra ellos cuando sientas que te están arrastrando.

Tienes motivos para mantener el optimismo

Tus hijos, tus metas, tus padres, tus pasiones… todos son buenos motivos para mantenerse optimista. Incluso si vives una situación negativa con tus seres queridos aún te queda algo igual o más importante: tú.

No sé qué piensas pero cada día que vives representa un motivo para mantener el optimismo. El simple hecho de pensar que tienes la posibilidad de hacer algo nuevo debe hacerte saltar de la cama cada mañana.

“Haz que tu cabeza trabaje a favor tuyo y poco a poco adquirirás la costumbre de no molestarte cuando las cosas vayan mal”.

-Wayne W. Dyer-