7 dramas psicológicos que el cine nos ha regalado

03 Octubre, 2020
Este artículo ha sido escrito y verificado por la psicóloga Cristina Roda Rivera
Una película es un medio para cuestionar diversos temas que nos preocupan desde siempre. Esta selección de films, sin duda, no deja indiferente.

Los dramas psicológicos en el cine desafían al espectador y hacen que se replantee cuestiones importantes. Dependiendo de su argumento, pueden desencadenar una serie de preguntas existenciales los días posteriores e incluso el estado de ánimo se puede ver alterado. En este sentido, un buen drama es capaz de sacudirnos y dejar una intensa huella emocional.

Los buenos dramas psicológicos en pantalla funcionan como auténticas joyas socráticas para cuestionar diversos temas de extrema importancia en nuestro mundo. En este artículo, te proponemos ver algunos dramas psicológicos de distinta temática.

Los mejores dramas psicológicos para ver y cuestionar nuestra sociedad

En este apartado te sugerimos dos dramas psicológicos que ponen en evidencia lo que una sociedad puede llegar a hacer con sus ciudadanos.

Joker de Todd Phillips

Fue la sensación del 2019 y trajo consigo un advenimiento del raro mundo que viviríamos meses después. Un mundo donde la desigualdad, la falta de recursos de salud pública y el abandono de la salud mental ponía a sus ciudadanos en el límite de lo soportable.

El personaje de Arthur Fleck conectó tanto con nosotros que llegamos a sentir extrañeza. Reconocimos en su locura mucho de lo que sentimos cada día en esta sociedad capitalista, que se ceba con los más débiles y en la que no eres “nadie” si no tienes “algo”.

Es por todo ello que el Joker de Tod Philipps es un drama psicológico de primer nivel. En su exposición, atraviesa nuestra conciencia del mundo desde lo general hasta lo particular.

En el aniversario de su estreno, los temas que nos planteó están de plena actualidad y el mundo se parece un poco más a esa ciudad de Gotham, llena de caos y tristeza.

El show de Truman de Peter Weir

El documental de Netflix “El dilema de las redes sociales” nos ha dejado descolocados. Más que nada, porque nos sitúa en el centro de la diana. Nos hace entender que no somos más que un producto tras una tecnología que ha usado la psicología para controlarnos y hacernos, en parte, más infelices.

Por eso, es importante recordar el impacto que El Show de Truman causó en su estreno. Ahora parece de todo menos una historia de ciencia ficción.

Un filme que nos hace replantearnos los límites de la privacidad y si las personas nos hemos convertido, a través del uso de diversas plataformas, en un espectáculo de nosotros mismos para deleite de los demás, que no conocen en realidad quienes somos en realidad.

Dramas psicológicos en el cine: los dilemas morales

Hay ciertos dramas psicológicos en el cine que tratan de dilemas morales que nos afectan a todos. Sus argumentos nos entristecen a la par que nos llenan de indignación.

El secreto de Vera Drake de Mike Leigh

Una impresionante interpretación de Imelda Staunton le valió el Óscar a mejor actriz al que se sumaron otros galardones como el de mejor dirección y mejor guión original.

Vera Drake es una mujer de mediana edad dedicada a su familia y su madre enferma. Es adorada por su entorno, ya que la consideran una mujer noble y entregada a los demás. Vera trabaja limpiando casas, y aún siendo una persona de clase económica baja, es una mujer vital y derrocha felicidad. Su familia está unida y su matrimonio bendecido por un amor puro y sólido.

Lo que no espera su familia (ni el espectador) es que Vera se dedique a hacer abortos clandestinos sin recibir ninguna recompensa económica por ello. Vera siente que su deber es ayudar a las mujeres a corregir esos pequeños “atrasos” en la regla, ya que ni ella misma reconoce estar haciendo abortos.

En la película se ve cómo mujeres de toda condición y nivel socioeconómico acuden a Vera y confían en su buen hacer y dulzura a la hora de tratarlas. Sin embargo, un incidente hará que todo salga a la luz. Veremos cómo la hipocresía de la sociedad condenará a Vera cuando, en realidad, deberían agradecerle lo que hace y cómo lo hace.

Mar adentro de Alejandro Amenábar

Es uno de los clásicos del cine español y está basado en una historia real que conmovió a todos los españoles. Javier Barden interpreta a Ramón Sampedro, un hombre que tras golpearse con una roca en el mar queda cuadripléjico durante 30 años.

Al no poder soportar más esta situación, pide ayuda a su vecina Rosa (Lola Dueñas) para obtener la eutanasia y a una abogada que apoya su causa (Belén Rueda). La película, inevitablemente, hace cuestionarnos un sinfín de cuestionamientos morales propios.

Se debe de respetar la autonomía y el derecho sobre su destino de cada persona, pero no cabe duda de que la eutanasia implica un dilema ético dependiendo de cómo y en qué condiciones se haga.

Dramas psicológicos en el cine: maltrato y abusos

Sin duda, los dramas psicológicos que pueden tener más impacto emocional en nosotros son los relativos a abusos y maltrato a personas. Son películas que nos muestran la cara más aterradora del ser humano y en la que nunca querríamos reflejarnos.

Sleepers de Barry Levinson

Sleepers forma parte de ese grupo de películas de los años 90 que, sin poder considerarse una obra maestra, es una de las cintas que siempre entran en la quiniela de algo impactante para ver. Pese a que presenta una temática muy dura, su increíble elenco de actores y la evitación del morbo fácil la convierten, por así decirlo, en una película “fácil” de ver.

John, Lorenzo, Michael y Tommy son cuatro amigos de un barrio marginal de Nueva York. Cuentan como único apoyo y guía espiritual con el párroco Robert Carrillo (Robert de Niro). Robert hace de trabajador social y casi padre de los chicos, que cuentan con situaciones problemáticas en sus casas.

Una tarde, los chicos roban un pesado carrito de helados. La suerte no parece estar con ellos, pues tras no poder contener el peso del carro, acaban dejándolo caer por las escaleras del metro. En ese momento, un hombre es aplastado por el carro ante la mirada atónita de los cuatro niños. Ese instante, cambiará su destino.

Los cuatro chicos ingresarán en un centro de menores donde vivirán experiencias que ningún niño debería experimentar jamás. Años después, un asesinato y una trama judicial unirán a los cuatro amigos.

Bailar en la oscuridad de Lars Von trier

Es muy difícil que una película de Lars Von Trier deje indiferente. Amante de los dramas, él mismo trata de superarse en la forma de rodarlos y en su argumento.

Teniendo en cuenta que la cantante Björk no había actuado nunca, el público podría tener dudas sobre la cinta, ya que el peso de la misma residía casi al 90% en el poder de su interpretación.

Afortunadamente, la cantante demostró que no solo estaba especialmente dotada para la canción, sino para interpretar de manera soberbia. Bailando en la oscuridad es una historia sobre la inocencia, la maldad y la avaricia a partes iguales que no decepciona en su desenlace.

Dramas psicológicos de contenido existencial

Los dramas psicológicos pueden tratar muchas temáticas a la vez, pero en ocasiones es la pérdida del sentido de la existencia lo que envuelve a la cinta.

El pianista de Roman Polanski

Wladyslaw Szpilman (Adrien Brody) es un pianista de una estación de radio judía polaca que ve como Varsovia cambia gradualmente a medida que comienza la Segunda Guerra Mundial. Szpilman se ve obligado a ingresar en el gueto de Varsovia, pero luego se separa de su familia durante la Operación Reinhard.

Desde este momento hasta que los prisioneros del campo de concentración sean liberados, Szpilman se esconde en varios lugares entre las ruinas de Varsovia. Durante este tiempo, veremos cómo la desolación más absoluta se posa sobre un hombre, desprovisto de todo lo que le caracterizaba como ser humano.

El pianista es una reflexión sobre cómo la humanidad es capaz de cometer los peores crímenes para defenderse de sí misma. Al mismo tiempo, cuenta cómo un hombre sin esperanza y que no encuentra sentido en nada de su existencia puede revivir a través de unas simples notas de piano.

Este tipo de argumentos nos permiten aprender distintas perspectivas de un tema y descubrir la riqueza de los matices en una historia. Porque el cine no es solo arte o entretenimiento, sino también un taller de aprendizaje emocional.