Agatha Christie, biografía de la dama del crimen

Edith Sánchez · 28 abril, 2019
Este artículo ha sido verificado y aprobado por la psicóloga Gema Sánchez Cuevas el 28 abril, 2019
Las obras de Agatha Christie están entre las más leídas de la historia. Han sido traducidas a más de 100 idiomas, con notable éxito. Hasta la fecha, ningún otro escritor policiaco ha alcanzado ni el éxito, ni la celebridad de esta escritora inglesa.

A Agatha Christie es conocida como la dama del crimen, o la dama del misterio, porque ningún escritor como ella se ha destacado en el género de la novela policiaca. Después de La Biblia y de las obras de William Shakespeare, sus libros son los más vendidos de todo el planeta, en todos los tiempos.

Así mismo, su novela El asesinato de Roger Ackroyd fue elegida como la mejor novela de crimen de la historia, por 600 escritores en 2013. Por si esto fuera poco, su obra de teatro La Ratonera se ha representado ininterrumpidamente desde 1952, convirtiéndose en un récord mundial.

Los mejores crímenes para mis novelas se me han ocurrido fregando platos. Fregar los platos convierte a cualquiera en un maníaco homicida de categoría”.

-Agatha Christie-

Se dice que Agatha Christie entretuvo a los lectores del mundo más que cualquier otro escritor de su generación. ¿Qué hace tan fascinante su obra? Se trata de una combinación entre psicología y misterio, manejada de forma exquisita. Esta escritora siempre le otorga herramientas al lector para que descifre el culpable de un crimen, además de sorprender con sus finales.

Agatha Christie de pequeña

Una infancia feliz

Agatha Christie nació el 15 de septiembre de 1890, en Wallingford, al sureste de Inglaterra. Su madre era de origen irlandés y su padre había nacido en Estados Unidos. La familia era de clase media alta, de estirpe liberal y aficionada a los temas intelectuales. Agatha tuvo dos hermanos y una infancia feliz.

Estaba convencida de que su madre, Clara, tenía poderes extrasensoriales y capacidades psíquicas. La familia le dio una educación totalmente privada. Agatha aprendió a leer a los 4 años y se convirtió en una lectora voraz. Era una niña retraída y solitaria, que prefería la actividad intelectual.

Dijo Agatha Christie en una de sus autobiografías que su infancia terminó a los 11 años, cuando su padre murió. Esto representó un gran golpe para la familia, que también comenzó a ver comprometidas sus finanzas. Poco después, comenzó a estudiar en la escuela local y luego fue a estudiar a París.

Los inicios en la literatura

En 1910, Agatha Christie fue a pasar una temporada a El Cairo, pues su madre tenía afecciones de salud y el clima de esa ciudad era bueno para ella. En principio, el contacto con Egipto no le generó un impacto definitivo, como sí ocurriría años más adelante.

A su regreso a Inglaterrra, escribió sus primeras piezas literarias. En realidad, no creía que esa fuese su vocación y lo hacía más por simple afición. Sin embargo, intentó que sus escritos fueran publicados, pero no tuvo éxito en ello.

Por aquellos años conoció a Archibald Christie en una boda. Este era un aviador de la Real Fuerza Aérea. Los dos se enamoraron y un eventual traslado precipitó un matrimonio entre ellos. Después, comenzó la Primera Guerra Mundial y “Archie” fue enviado a combatir a Francia. Entre tanto, Agatha Christie  se postuló como enfermera voluntaria.

Durante su labor como voluntaria nacieron sus primeras novelas. Estas alcanzaron una resonancia relativamente amplia en aquel entonces. De hecho, varios diarios importantes del mundo le hicieron comentarios elogiosos.

Una extraña desaparición

Al finalizar la guerra, los Christie se instalaron en Londres. Tuvieron una hija. Sin embargo, Archibald le pidió el divorcio a Agatha Christie, pues se había enamorado de su secretaria. Esto propició un extraño episodio en la vida de la novelista.

Agatha desapareció de la noche a la mañana. Su auto fue encontrado abandonado en un paraje solitario. A raíz de esto, se generó un escándalo de escala casi mundial. El Ministro del Interior de Inglaterra, así como prominentes figuras y el público comenzaron a buscarla, sin éxito.

La encontraron 11 días después, en un hotel pequeño, en el que se había registrado utilizando el apellido de la amante de su marido. Aparentemente, no recordaba nada y no sabía cómo había llegado allí. Muchos pensaron que fue un episodio calculado para dejar en la picota pública a su ex esposo.

Agatha Christie con gafas

Un importante legado

Agatha Christie estuvo en tratamiento psiquiátrico y psicológico por algún tiempo. Sus obras y su fama seguían creciendo. A finales de los años 20, conoció a Max Mallowan, un destacado arqueólogo con el que se casó poco después. A diferencia de su primer matrimonio, este fue estable y feliz hasta el final de su vida.

El contacto con la arqueología le dio un giro a la obra de Agatha Christie. Sus obras comenzaron a mostrar una inclinación hacia el tema de la egiptología y de las excavaciones arqueológicas, lo cual fue un excelente aporte. Así llegó a la consagración. En 1974, fue nombrada “Dama comendadora” por la reina Isabel II de Inglaterra.

Agatha Christie murió a los 85 años por causas naturales. Le sobrevivieron su única hija y un nieto que se convirtió en el dueño de los derechos sobre sus obras. Estas se han llevado al cine, a la televisión y al teatro. Las nuevas generaciones siguen leyendo a esta magnífica escritora.

  • Alamán, R. C., & Montero, R. (1998). Entrevista con Rosa Montero. En torno a la biografía de la mujer:" Historias de mujeres". Inti, 147-156.