¿Cómo afecta la ansiedad al amor?

Los trastornos de ansiedad son el alimento de muchos sesgos. Tienen un impacto muy importante en el funcionamiento cognitivo, que afecta a nuestras relaciones. Una mente hipervigilante, por ejemplo, puede dar pie a la desconfianza o a la preocupación excesiva. ¿Qué podemos hacer en estos casos?
¿Cómo afecta la ansiedad al amor?
Valeria Sabater

Escrito y verificado por la psicóloga Valeria Sabater.

Última actualización: 11 diciembre, 2022

La ansiedad es el problema de salud mental más común. No todo el mundo solicita ayuda profesional o aplica estrategias adecuadas para manejar esos pensamientos excesivos, esa mente angustiada que vive en estado de alerta. Esta condición no solo limita el potencial y el bienestar, sino que puede alterar la capacidad de amar de manera saludable.

Si sufres ansiedad o vives con una pareja que tiene este problema, habrás pasado y sido testigo de muchos altibajos. Es más, es frecuente que aquellas personas que sufren ansiedad social tengan serias dificultades para mantener relaciones afectivas significativas.

Cuesta mucho sentir confianza y satisfacción cuando uno es prisionero de una mente insegura y obsesiva. Construir y mantener un compromiso sólido y feliz con alguien cuando uno de los factores que la condiciona es un problema de salud mental. Y la ansiedad, es el más recurrente. Las fobias, la ansiedad generalizada o el trastorno obsesivo-compulsivo son un caleidoscopio de sufrimientos que impiden, a veces, consolidar vínculos.

Pareja preocupada sobre cómo afecta la ansiedad al amor
La pareja de quien padece ansiedad se ve obligada a ser ese soporte que no siempre puede ayudar al otro como necesita.

Así afecta la ansiedad al amor

La ciencia lleva años abordando el modo en que afecta la ansiedad al amor. Una investigación de la Universidad de Temple, Estados Unidos, sugiere que esta condición psicológica interfiere en el vínculo, produciendo angustia.

Es más, no solo puede interferir en esa calidad del vínculo, sino que, además, puede ser un lastre para las posibilidades de mantenerlo. Otros trabajos, como el publicado en el Journal of Social and Clinical Psychology advierten de una realidad frecuente. La ansiedad no suele viajar sola, en muchos casos suele haber otros problemas subyacentes, como es una depresión mayor.

Para las personas que transitan con estos agujeros negros silenciosos, todas las áreas vitales se ven afectadas, desde el aspecto laboral, las finanzas, la socialización, el ocio, las relaciones familiares y, por supuesto, el amor. Veamos ahora cómo suele manifestarse en el área de los vínculos afectivos:

1. Preocupación excesiva

La mente dirigida por la ansiedad vive en estado de alerta constante. Cualquier problema, por pequeño que sea, se convierte en una amenaza insalvable. Es más, en ese temor persistente a “qué suceda algo” se ven catástrofes que no hay y amenazas cuando todo es armonía. Esto pone en jaque toda relación al alimentarla de desconfianzas y susceptibilidades.

Asimismo, es frecuente que sobreanalicen cada palabra, gesto o comportamiento del ser amado. Le dan miles de vueltas a las conversaciones, a lo dicho o no dicho. Algo así genera un gran agotamiento relacional.

2. Sensación de culpabilidad

Los sentimientos de culpa son como chinchetas dolorosas en el cerebro ansioso. En esa dinámica de pensamientos excesivos la persona suele concluir con que todo lo que sucede es culpa de uno mismo. La autopercepción negativa alimenta un diálogo dañino en el que aparecen ideas como las siguientes: “estoy fallando a mi pareja, me dejará porque le estoy agobiando y todo es culpa mía”.

Esta visión desgastante y peligrosa es la que acerca a la persona al borde de la depresión.

3. El apego ansioso o evitativo

El modo en que la ansiedad afecta al amor se expresa también en el modo en que nos vinculamos con nuestra pareja. Hay quien lo hace mediante un apego ansioso, ese marcado por el miedo al abandono y la necesidad de muestras constantes de afecto. En este caso se crean vínculos basados en la dependencia y en esa obsesión de validación constante para nutrir la autoestima.

Por otro lado, la ansiedad también puede manifestarse mediante el apego evitativo, ese en el que cuesta crear una intimidad perdurable al pesar en exceso la desconfianza y el deseo de independencia. En este caso, lo que sucede es que la persona con esta condición no quiere admitir su vulnerabilidad y alza muros y empalizadas como mecanismo de protección.

4. La ansiedad nos absorbe y nos impide ver lo más importante

La ansiedad es un demonio mental que ocupa excesivos espacios en el cerebro. Todo lo llena de temores, obsesiones, incertidumbre y falsas amenazas. Estamos ante una condición que todo lo absorbe y lo drena, impidiendo a quien la sufre poder focalizar la atención en aquello que es importante: las personas que le aman.

Las personas con trastorno de ansiedad suelen sufrir mayores fracasos en sus relaciones afectivas. También les cuesta más encontrar pareja.

Paciente en terapia hablando sobre cómo afecta la ansiedad al amor
La ansiedad se puede tratar, hay enfoques psicológicos muy eficaces para recuperar el control de nuestra vida y mejorar nuestras relaciones.

¿Cómo mejorar mis relaciones si sufro ansiedad?

El modo en que afecta la ansiedad al amor es complejo y contraproducente. Sin embargo, los trastornos de ansiedad no solo afectan a la calidad de las relaciones, sino que tienen un impacto en toda nuestra vida. En estos casos, es importante solicitar ayuda especializada para obtener un diagnóstico adecuado y un enfoque terapéutico ajustado a nuestras necesidades.

La ansiedad se manifiesta de muchas maneras y tiene diferentes orígenes. No es lo mismo una fobia social, que un trastorno obsesivo-compulsivo. A veces, la ansiedad es producto de un trauma o de inseguridades que arrastramos desde la infancia y que debemos abordar. Reflexionemos en esas estrategias que pueden ayudarnos.

La terapia psicológica y farmacológica

Hay diversos enfoques que pueden sernos útiles en el tratamiento de la ansiedad. El enfoque cognitivo-conductal o la terapia de exposición en caso de fobias, por ejemplo, nos puede ser de gran ayuda. Aprender técnicas de resolución de problemas, regulación emocional y relajación también es interesante.

La reestructuración cognitiva, consistente en eliminar o desactivar esos patrones de pensamiento negativos para sustituirlos por unos más saludables, es un paso necesario en todo proceso terapéutico. Por otro lado, y en algunos casos, los médicos pueden recomendarnos un tratamiento farmacológico, como son los ansiolíticos.

Trabajar en el patrón de nuestros estilos de apego

La ansiedad puede hacer que desarrollemos estilos de apego dependientes o evitativos. En nuestro proceso por mejorar nuestras relaciones de pareja es interesante trabajar este aspecto. Necesitamos, sobre todo, vincularnos con aquellos a quienes amamos de un modo más seguro, maduro, sin miedos, sin carencias y con una buena regulación emocional.

Para concluir, la calidad de todas las relaciones es mejorable. Impidamos que la ansiedad sea ese tercer inquilino en nuestra historia de dos y que el amor florezca de forma saludable y enriquecedora.

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  • Zaider TI, Heimberg RG, Iida M. Anxiety disorders and intimate relationships: a study of daily processes in couples. J Abnorm Psychol. 2010 Feb;119(1):163-73. doi: 10.1037/a0018473. PMID: 20141253; PMCID: PMC5177451.

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