¿Conoces las diferencias entre psicópata y sociópata?

Este artículo ha sido verificado y aprobado por Gema Sánchez Cuevas el 20 octubre, 2018
Mar Pastor · 8 noviembre, 2016
Los sociópatas son a menudo el resultado de una educación descuidada y negligente. Los psicópatas presentan una tendencia antisocial innata que tendría su origen en diversas alteraciones genéticas y cerebrales.

Seamos sinceros: ¿quién no ha llamado alguna vez psicópata o sociópata a su vecino, compañero de clase, colega o expareja? E incluso, si la discusión lo merece… a la pareja actual. Normalmente, utilizamos los términos psicópata o sociópata de forma intercambiable, para referirnos a una persona que se aleja de las normas sociales, actúa sin escrúpulos, carece de empatía o, simplemente, es una manipuladora nata…

Ahora bien, ¿sabemos cuáles son las verdaderas diferencias entre un psicópata y un sociópata? Conocerlas y entenderlas nos puede ayudar a comprender mejor dos condiciones que en realidad, comparten un diagnóstico común: el trastorno de personalidad antisocial.

No obstante, y más allá de las definiciones, semajanzas y distinciones, hay un hecho que no podemos dejar de lado. Tanto los psicópatas como los sociópatas presentan riesgos para la sociedad. La mayoría de estas personas llevan una vida normal y se mueven en nuestros entornos más cercanos. Sin embargo, entre ambas realidades la psicopatía es sin duda el trastorno más peligroso.

¿La razón? No experimentan empatía ni sentimiento de culpa por las acciones que puedan cometer o que hayan cometido. 

“Mírame con desprecio, verás un idiota. Mírame con admiración, verás a tu señor. Mírame con atención, te verás a ti mismo”

-Charles Manson-

Puntos en común y diferencias

Tal y como nos explica el DSM-V (Manual diagnóstico y estadístico de los trastornos mentales) Las características comunes de un psicópata y un sociópata se encuentran en su diagnóstico compartido: trastorno de personalidad antisocial . No obstante, aunque todos los psicópatas pueden ser diagnosticados con un trastorno de la personalidad antisocial, no sucede igual al contrario.

  • La principal diferencia radicaría en el origen de ese patrón de comportamiento.
  • Estudios como el publicado en el Journal of Aggression and Violent Behavior y llevado a cabo por el doctor Jack Pemment, de la Universidad de Mississippi, nos señala que la clave de la distinción está a nivel cerebral. De hecho, a día de hoy los científicos tienen un especial interés en entender qué determina el comportamiento del psicópata.
  • Así, en el caso de la sociopatía, hablamos de una alteración de la conducta provocada por una lesión cerebral o trauma infantil.
  • Los sociópatas conforman un tipo de personalidad producto de la genética.

En este sentido, según explica el genetista David Lykken, la personalidad del psicópata sería la consecuencia de un subdesarrollo de la parte del cerebro que controla impulsos y emociones.

Rasgos principales del psicópata

No se puede designar al psicópata como un enfermo mental, ya que es el actor principal de sus actos y no un mero espectador que ignora lo que hace. Es decir, el psicópata actúa bajo su responsabilidad, discerniendo sus acciones y sin sentir malestar ni ningún tipo de interferencia en su vida cotidiana.

Hombre psicopata trabajando

Garrido Genovés (2000) en su libro El psicópata señala los rasgos principales de este tipo de personalidad.

Respecto al área emocional e interpersonal:

  • Hacen gala de locuacidad y encanto superficial.
  • Son egocéntricos, con un grandioso sentido de la propia valía.
  • No experimentan remordimiento y/o sentimientos de culpa.
  • Tienen una total falta de empatía con tendencia a la mentira y a la manipulación.

Por otro lado, y respecto a su conducta podemos identificar las siguientes dinámicas:

  • Son impulsivos.
  • Su control de la conducta es deficiente.
  • Necesitan excitación continuada (sólo responden a estimulaciones poderosas).
  • Rehuyen cualquier tipo de responsabilidad.
  • Sufren problemas precoces de conducta, siendo ésta antisocial en la edad adulta.

La encantadora apariencia del psicópata

Por su parte, algunos informes forenses señalan otras características: alta autoestima, meticulosidad, perfeccionismo, rigidez y obstinación. En pocas palabras, podríamos afirmar que el psicópata ve al ser humano como un instrumento para conseguir sus fines, sin implicarse emocionalmente.

Con una personalidad en apariencia encantadora, puede integrarse fácilmente y manipular a los demás hasta ganar su confianza. A pesar de su incapacidad para sentir, aprenden a imitar las emociones y consiguen disimular su verdadera naturaleza.

De esta manera y por raro que parezca, los psicópatas son a menudo educados, con relaciones y trabajos estables. De aquí las típicas declaraciones de los vecinos que, tras enterarse de que el vecino del quinto es un asesino en serie, declaran que “siempre saludaba en el ascensor”.

Psicopata estrechando la mano

Por otro lado, a los psicópatas les cuesta comprender las experiencias emocionales por su dificultad para integrar los pensamientos y las emociones. Así, pueden identificar sentimientos y llamarlos por su nombre, pero no experimentarlos.

Dicho de otra manera, pueden comprenderlos intelectualmente, incluso simularlos porque han aprendido que una situación suele generar una determinado sentimiento, pero para ellos no son “motores de acción naturales”.

Asimismo, estudios como el llevado a cabo por la doctora Ana Calzada Reyes, de la Universidad de la Habana, nos demuestran a su vez, las particularidades cerebrales que orquestan el comportamiento violento en los psicópatas. Así, cuando toman la decisión para cometer el delito, los psicópatas planifican cuidadosamente cada detalle.

Ted Bundy sería un buen ejemplo del asesino en serie psicópata y organizado. En cambio, la mayoría de los crímenes cometidos por sociópatas tienden a contar con un perfil desorganizado y espontáneo.

¿Cómo es una persona sociópata?

Los expertos explican que la sociopatía no se trata de una enfermedad psiquiátrica en el sentido estricto del término. Según el médico psiquiatra Jose A. Posada, se calcula que al menos el 3 por ciento de los hombres y el 1 por ciento de las mujeres tienen en su perfil de personalidad rasgos sociopáticos.

La sociopatía se refiere a una serie de patrones de conductas consideradas antisociales y/o criminales por la mayor parte de la sociedad, pero valoradas como normales -incluso necesarias- por la subcultura del entorno social en el que viven.

A diferencia de los psicópatas, los sociópatas pueden disponer de una conciencia bien desarrollada y buena capacidad para la empatía, la culpa y la lealtad con algunos individuos en concreto, pero su sentido de lo que está bien o mal se basa en las normas y las expectativas de su grupo.

Jose A. Posada enumera como algunas de sus principales características:

  • Es amoral, impulsivo e irresponsable.
  • Con incapacidad para amar.
  • Sin un proyecto de vida.
  • No siente vergüenza ni aprende de las experiencias pasadas.
  • Tiene una vida sexual mal integrada y/o prácticas sexuales desviadas.
  • A menudo manipula, miente, roba y estafa.
  • Puede agredir física y psicológicamente.
  • Hace uso del alcohol o drogas.

Asimismo, algo en lo que coinciden gran parte de los expertos es en el hecho de que el  el sociópata es a menudo el claro resultado de una educación negligente, descuidada y sin disciplina. Por otro lado, estudios como el llevado a cabo en la Universidad de Melbourne, nos señala que este tipo de patrón de personalidad, se ve muy a menudo a nivel empresarial.

Ese comportamiento falto de escrúpulos y manipulador, encaja en distintas categorías profesionales. Aunque a la larga, siempre acaban desarrollándose problemas de gravedad en la organización.

Hombre enfadado

Conclusiones

La psicopatía supone que el individuo no tiene empatía ni sentido de la moral. Sociopatía es un indicativo de que el sujeto sí tiene sentido de la moral y una conciencia bien desarrollada, aunque su sentido del bien y del mal es particular.

Los sociópatas son capaces de sentir conexión emocional únicamente con individuos concretos, como un familiar o amigo, y solo en contextos específicos. Los psicópatas, por el contrario, son simplemente incapaces de empatizar y formar lazos emocionales reales con alguien. Precisamente, la capacidad de los psicópatas para imitar de forma efectiva la conexión emocional los hace particularmente peligrosos, ya que logran perpetrar sus crímenes con gran éxito.

  • Calzada-Reyes, A., Alvarez-Amador, A., Galán-García, L., & Valdés-Sosa, M. (2013). EEG abnormalities in psychopath and non-psychopath violent offenders. Journal of Forensic and Legal Medicine20(1), 19–26. https://doi.org/10.1016/j.jflm.2012.04.027
  • Lykken, D. (1994). Las personalidades antisociales. Barcelona: Herder.
  • Pech, R. J., & Slade, B. W. (2007). Organisational sociopaths: rarely challenged, often promoted. Why? Society and Business Review2(3), 254–269. https://doi.org/10.1108/17465680710825451
  • Pemment, J. (2013, September). Psychopathy versus sociopathy: Why the distinction has become crucial. Aggression and Violent Behavior. https://doi.org/10.1016/j.avb.2013.07.001
  • Pozueco, J. M. (2010). Psicópatas integrados: Perfil psicológico y personalidad. Madrid: EOS Psicología Jurídica.