¿Cuándo estás en caída libre?

Este artículo ha sido verificado y aprobado por Sergio De Dios González el 11 octubre, 2015
Pedro González Núñez · 11 octubre, 2015

¿Qué pasa por tu mente cuando estás en caída libre? ¿Te suena ese sentimiento de hastío, cansancio y desesperación? Sabes que todo cuanto pueda salir mal, lo hará. Y así es como finalmente decides rendirte y dejarte caer, puesto que una persona que toca fondo, ya no puede estar más abajo.

La sensación de estar en caída libre puede llegar a ser placentera por un tiempo. En ese momento, te das cuenta de que estás disfrutando de un viaje hacia la inmensa oscuridad. Un dudoso y terrible destino que a ratos te parece agradable. Piensas, me dejo llevar y aprovecho las vistas, la sensación de libertad y la incapacidad de sentir dolor porque todo lo malo de mi vida se ha agolpado y ya me da igual.

“De extraña forma, me he enamorado de mi depresión”

-Anónimo-

Mujer llorando triste

¿Qué está pasando cuando estás en caída libre?

Siempre que te sientas en caída libre, piensa bien qué es lo que está pasando en tu mente y corazón. Hay métodos para evitar llegar hasta lo más hondo de tu dolor y terminar en una terrible depresión, y la primera forma de poner solución, es conocerse bien a uno mismo. Pero en esos momentos de intenso dolor y desesperación, cualquier solución se antoja casi imposible.

Casi de forma imperceptible, sin que apenas te des cuenta, tu vida está cayendo en todos los males que antes tratabas de evitar. Te estás dejando llevar por aquello que no te gusta, te sientes irascible, triste y desgraciado. Nada parece tener sentido y una extraña depresión acabada en pura oscuridad es todo cuanto ves en tu existencia. En ese momento, es obvio que estás en caída libre y todo va desbocado, sin rumbo y camino del desastre.

Reacciona ante la caída libre

En el momento en que sientes que estás en caída libre, has de reaccionar con prontitud. Cada día que pasa y te dejas llevar por la inercia de los acontecimientos, es un tiempo precioso que estás perdiendo y que nunca recuperarás.

¿Sabes cómo hacer para levantarte de una caída libre antes de tocar fondo y tener todo mucho más complicado? Piensa que cuanto más abajo estés, mayor es la distancia que has de recorrer para volver a levantar el ánimo y salir a flote. No te dejes llevar por la extraña sensación de tranquilidad que te ofrece este estado de tristeza y detén el desastre a tiempo:

  • Dedica cada día de tu vida un ratito a ti. Piensa en tu persona. Reflexiona sobre el rumbo de tu vida y trata de dirigirla hacia la verdadera dirección en la que deseas que vaya. No te dejes llevar por los excesos y las personas manipuladoras. En definitiva, sé tu mismo, con lo bueno y lo malo, con coherencia y sensatez.
  • Aprende a vivir con la oscuridad que pueda haber en tu corazón. Los seres humanos somos imperfectos por naturaleza. Eso no significa que debamos dejar aflorar nuestros más bajos instintos. Lidiemos con lo malo que tengamos. Luchemos con nuestra negatividad para vencer la batalla y limitarla en una oscura celda en lo más profundo de nuestro ser.
Niña sobre corazón amándose a sí misma

  • El hecho de dedicarnos un rato a nosotros a diario nos permitirá detectar aquello que está mal en nuestra vida. Así pues, si sentimos estar en caída libre y camino del desastre, podremos comenzar a poner soluciones cuanto antes.
  • Pese a que estés en caída libre y creas que es más fácil dejarse llevar, una vez has detectado tu estado de tristeza, has de hacer cuanto puedas por levantar el ánimo. No trates de afrontarlo de forma inmediata, pero esfuérzate cada día. Una mañana puede ser levantarse de la cama, o tal vez esbozar pequeñas sonrisas a tus seres queridos… No te rindas. Sé persistente y luchador.
  • Apóyate en la gente que te quiere. Si estás en caída libre, sentirás cierta ira y desgana cuando te rodees de tus amigos y familiares. Piensa que mucho de esos sentimientos negativos están en tu cabeza y corazón. Trata de desplazarlos y deja aflorar poco a poco tu alegría, ganas de vivir y amor por ellos.
  • Trata de ser una buena persona. Piensa en lo que te gusta que te hagan a ti. A todos nos agrada el buen trato, la educación, la generosidad, la solidaridad, la amistad o el amor. Da cuanto tienes y recibirás en consecuencia.

“La depresión es una prisión en la que eres tanto el prisionero como el cruel carcelero”

-Dorthy Rowe-

Levanta el vuelo

Piensa en todo momento en levantar el vuelo, y no en la engañosa sensación de placer temporal que puede ofrecer la caída libre. Rara vez los caminos rápidos y fáciles son los acertados. El atajo puede servir un día, pero el esfuerzo perdurará para siempre.

Imágenes cortesía de Amanda Cass