El mito de Caronte, barquero del inframundo

Edith Sánchez · 4 febrero, 2020
Este artículo ha sido verificado y aprobado por el psicólogo Sergio De Dios González el 4 febrero, 2020
El mito de Caronte habla de un personaje muy interesante, cuya labor era conducir a los muertos hacia su morada final: el Hades, o inframundo. Caronte era un ser misterioso, que tenía mal carácter y era hijo de la noche y de las sombras.

El mito de Caronte nos habla de uno de los personajes más enigmáticos de la mitología griega. Era el barquero del inframundo y su misión era la de transportar las almas de quienes habían muerto recientemente, hasta el Hades, en donde morarían por toda la eternidad.

A este personaje se le describe como un anciano harapiento y descuidado, con una barba blanca y enmarañada. Su rostro era adusto, sucio, sombrío, y su carácter agrio. Cuenta el mito de Caronte que él hacía avanzar su barca con la ayuda de una pértiga, que izaba las velas y que su navío estaba siempre oxidado y destartalado.

Caronte hacía hacía su viaje por el río Aqueronte, que significa ‘río del dolor’. Su labor era interminable y rutinaria, por lo que su carácter era hosco. Lo único que lo sacaba de su infinita rutina eran las situaciones excepcionales en las que un vivo quería penetrar en el inframundo, como ocurrió con Hércules y Orfeo. Por lo demás, su actividad era una eterna repetición de lo mismo.

No encontrarás los confines del alma ni aun recorriendo todos los caminos; tal es su profundidad”.

-Heráclito-

Infierno

El origen del mito de Caronte

El mito de Caronte dice que el barquero del inframundo era hijo de Nix y Érebo y que había nacido en un tiempo tan antiguo, que no existía memoria posible para recordarlo. Nix era la diosa de la noche y estaba dotada de una belleza tan abrumadora que hasta el mismo Zeus le temía. Ella era hija de Caos y había estado presente en la creación misma del universo.

Érebo, por su parte, era el dios de la oscuridad y de las sombras. Reinaba sobre las nieblas profundas que rodeaban los confines de la Tierra y hacía presencia en todos los lugares subterráneos. Era hermano de Nix y con ella concibió dos hijos: Éter, el brillo y la luminosidad, y Hemera, el día.

Según el mito de Caronte, Nix logró concebir por ella misma otros hijos, sin la intervención de su hermano y esposo Érebo. Fue así como tuvo a los hermanos del barquero, que eran:  Moros, el Destino; Ker, la Perdición; Tánatos, la Muerte; Hipnos, el Sueño; Geras, la Vejez; Ezis, el Dolor; Apate, el  Engaño; Némesis, el Castigo merecido; Eris, la Discordia; Filotes, la Ternura; Momo, la Burla; las Hespérides, Hijas de la Tarde; los Oniros, los Sueños; las Keres, los espíritus de la destrucción y la muerte; y las Moiras o Parcas, la Fatalidad.

Caronte, el barquero

Cuenta el mito de Caronte que el nombre de este personaje significa literalmente ‘brillo intenso’. Se dice que las personas, apenas un segundo antes de morir, muestran un brillo particular en su mirada. A eso alude el nombre del barquero, que también se ha traducido como “el de mirada fiera” o “el de mirada de fuego”.

Se dice que quienes lo llamaban a cumplir con su deber eran las Moiras, sus hermanas, quienes lo invocaban con furiosa impaciencia cuando alguien estaba a punto de morir. Era entonces cuando Caronte llegaba a la orilla donde esperaba a las almas de los recientemente difuntos, pero no todos ellos podían atravesar el río del dolor, o Aqueronte, con él. Las almas tenían que pagar el paso con una moneda.

Esa era la razón por la que los griegos enterraban a sus muertos con una moneda debajo de la lengua: era el pago que debían darle al barquero para que los trasladara al Hades. Si los muertos no llevaban esa moneda, o si habían sido sepultados de una manera inadecuada, debían quedarse vagando en los alrededores del río por cien años. Pasado ese tiempo, Caronte les permitía cruzar sin pago.

Caronte en una barca pro el río Hades

Caronte y el Hades

El mito de Caronte cuenta que solo dos personajes lograron hacer el viaje hasta el Hades sin morir en el intento. Uno de ellos fue Hércules, a quien Caronte transportó hasta el inframundo, sin que se sepa muy bien por qué y sin haberle pedido ningún pago. Por esa razón los dioses lo castigaron y tuvo que pasar un año en una cárcel.

El otro mortal que pudo cruzar fue Orfeo, quien logró encantarlo con la magia de su música y doblegó la voluntad del barquero. Caronte también permitió que pasara la diosa Psique, que representaba el alma, debido a los ardides que esta divinidad usó para confundirlo.

Aunque el lugar donde Caronte permanecía era el río Aqueronte, también tenía derecho de navegar por otros ríos del inframundo como Cocito, el río de los lamentos; Flegetón, el río del fuego; Lete, el río del olvido; y Estigia, el río del odio.

De Velasco Abellán, F. P. D. (1988). El origen del mito de caronte. Investigacion sobre la idea del paso al mas alla en la atenas clasica (Doctoral dissertation, Universidad Complutense de Madrid).