El eneagrama, nueve tipos de personalidad, ¿tú quien crees ser?

El eneagrama es una herramienta del campo del crecimiento personal que nos ayuda a conocer nuestra personalidad, valías y potencial.
El eneagrama, nueve tipos de personalidad, ¿tú quien crees ser?
Sergio De Dios González

Revisado y aprobado por el psicólogo Sergio De Dios González.

Última actualización: 27 abril, 2022

Hay una herramienta tan excepcional como interesante para autoevaluarnos, descubrir nuestra personalidad, superarnos o desprendernos de una etiqueta impuesta desde el nacimiento. Hablamos de la técnica del eneagrama. Cabe señalar, no obstante, que los orígenes de este recurso es aún un enigma.

Wiltse y Palmer (2011), por ejemplo, señalan que podía haber aparecido ya en épocas tan remotas como en el siglo IV en Alejandría. Ahora bien, tal y como conocemos el eneagrama en la actualidad, con sus nueve tipos de personalidad, tendría como fuente original el trabajo realizado por Oscar Ichazo, en Bolivia, un experto en el campo del crecimiento personal en los años 50.

El eneagrama explica nueve formas de pensar, sentir y actuar, íntimamente ligadas con nueve estilos de desarrollo personal. Se trata en esencia, de un recurso muy utilizado en diversos contextos como la gestión empresarial, o en el campo de la espiritualidad, la autoconciencia, la autocomprensión y el autodesarrollo.

“La personalidad del hombre determina por anticipado la medida de su posible fortuna”.

-Arthur Schopenhauer-

Mujer con una personalidad tranquila en el campo pensando en el eneagrama

Factores del eneagrama: sensación y simpatía

Como ya dijimos, el eneagrama es una propuesta que permite clasificar la personalidad en nueve tipos. Ahora bien, existen diversas formas de interpretarlo, sin embrago, una de las más simples es considerar a los nueve “eneatipos” o tipos de personalidad como producto de la combinación de dos factores: sensación y simpatía.

Cada factor admite tres valores posibles, por lo que resultan nueve combinaciones. En el caso de la empatía los valores serían: “antipáticos” (que van contra el mundo o contracorriente); “apáticos” (alejadas del mundo o en posición de observador externo) y “empáticos” (con el mundo).

En cuanto a la sensación interna, los valores serían: “superiores” (que poseen algo que los demás no tienen); “iguales”; e “inferiores” (que carecen de algo que a los demás sí se les ha dado).

Dicho esto, cada eneatipo estaría definido de la siguiente manera:

  • Eneatipo 1 (perfeccionista): inferior y antipático.
  • Eneatipo 2 (altruista): superior y empático.
  • Eneatipo 3 (ejecutor): igual y antipático.
  • Enetatipo 4 (romántico): inferior y apático.
  • Eneatipo 5 (observador): superior y apático.
  • Eneatipo 6 (soldado): igual y empático.
  • Eneatipo 7 (epicúreo): inferior y empático.
  • Eneatipo 8 (jefe): superior y antipático.
  • Eneatipo 9 (mediador): igual y apático.

Tipos de personalidad según el eneagrama

Claudio Naranjo es un psiquiatra nacido en Chile que ha estudiado en profundidad la técnica del Eneagrama. Así, en libros como Carácter y Neurosis, nos invita a profundizar de manera detallada, científica y exhaustiva de esta herramienta. Después de hacer un curso con Oscar Ichazo, empezó a desarrollar y enseñar su propio enfoque sobre el eneagrama.

Fue a partir de los años 80 y 90 cuando el uso de esta técnica se extendió de mano de muchos otros referentes como Helen Palmer, Don Richard Riso, Richard Rohr y Elizabeth Wagele. El objetivo de todas estas figuras del campo de la psicología, psiquiatría y crecimiento personal era simple a la vez que muy elevada: ofrecer una herramienta de autonocimiento para trabajar los puntos débiles y las limitaciones y alcanzar así nuestro máximo potencial.

Veamos a continuación las 9 tipologías que conforman el eneagrama.

1. Perfeccionista

El perfeccionista construye su vida y se gana el afecto de su entorno siendo perfecto, deslumbrando mediante sus saberes y disposiciones casi ideales. Se considera superior y encasilla a los demás por fallos cometidos. Le inquieta cometer errores.  Es meticuloso y extremadamente crítico consigo mismo.

Es compulsivo y metódico. Irascible, con predisposición al resentimiento. Tendencia a pensamientos extremistas: blanco o negro/bueno o malo.

2. Altruista

El altruista obtiene el afecto de su entorno ofreciendo ayuda. Manipula la vida de los demás. Ofrece una entrega personal de forma altruista y generosa. Evita sus propias necesidades confundiéndolas en ocasiones con las ajenas.

  • Obtiene satisfacción sintiéndose indispensable.
  • Necesita libertad.
  • Modifica su personalidad para llenar las necesidades de otros.
  • Genera empatía como estrategia para ganar o frenar el afecto de los demás.

3. Ejecutor

El ejecutor obtiene cariño, a través del éxito y de su imagen que resulta imprescindible.

  • El trabajo es su interés principal.
  • Es competitivo, eficaz y teme el fracaso.
  • Su corazón y sentimientos se resguardan ejecutando su labor, (soy lo que hago). Asume como real la imagen ficticia que quiere dar.
Jefe mostrando personalidad agresiva del eneagrama

4. Romántico

Desea lo inalcanzable, lo difícil de conseguir. Evita lo ordinario.

  • Su autoestima es baja.
  • Vive la vida como un representación teatral (comedia, drama).
  • Afronta la vida con poca valentía, sienten afinidad con las artes dramáticas y el arte.
  • Son personas melancólicas, sensibles y profundas emocionalmente.

5. Observador

El observador necesita privacidad y no involucrarse. Se aleja del afecto y de las emociones.

  • Necesitan entornos donde protegerse y limitar el contacto.
  • Para sobrevivir, se conforma con disponer de tiempo, de su espacio de intimidad.
  • Crea compartimentos donde dividir parcelas de la vida.
  • Una de sus necesidades es el conocimiento, saber cómo funciona el mundo.

6. Soldado

Son ansiosos, leales y reservados. Sin embrago, según el eneagrama, hay dos tipos de personalidad tipo 6 que se clasifican en función de sus reacciones al experimentar la ansiedad, a saber: los “fóbicos” y los “contrafóbicos”.

Cuando los fóbicos se dan cuenta del peligro, se encogen, actúan cautelosamente y se vuelven dóciles. En cambio, los contrafóbicos, actúan de forma abierta y agresiva, deseando ocuparse del problema antes de que él se ocupe de ellos.

Asimismo, el eneatipo 6 (tanto fóbicos como contrafóbicos) suelen:

  • Estar cargados de miedos e imaginarse los peores escenarios.
  • Necesitar de la autoridad o de un guía, o al mismo tiempo pueden llegar a huir de ella.
  • Ser excelentes asistentes y amigos.
Mujer con sonrisa pintada en un papel y personalidad alegre

7. Epicúreo

El epicúreo desea llevar una vida maravillosa, por lo que son atraídos por el placer, están llenos de alegría y se enfocan en disfrutar. Es soñador, delicado y sensible. Suelen llenarse de planes con mucho entusiasmo, pero cuando se aburren, los dejan facilmente.

  • Busca trabajos placenteros.
  • Contagian entusiasmo.
  • Pueden huir del presente y no hacerse cargo de sus compromisos a largo plazo, de situaciones dolorosas o de su propio sufirmiento.
  • Evitan el sufrimiento y el conflicto. Su defensa es atacar con el encanto y optimismo.

8. Jefe

Los jefes son controladores impulsivos. Es uno de los perfiles del eneagrama más llamativos.

  • Se resguardan con la protección y el poder.
  • Demandan el contacto y la defensa de los suyos.
  • Establecen reglas en su vida laboral y personal.
  • Le inquieta la justicia y evitan la debilidad.
  • Necesitan marcar límites.
  • En sus acciones no existe término medio.

9. Mediador

El mediador tiene la exquisita habilidad de relacionarse con todos.

  • Buscan la neutralidad y evitan conflictos. Actúan por rutina.
  • Se sienten incómodos con los cambios y son reacios a ” decir que no”.
  • Son perfiles pacientes, testarudos, no le agradan las discrepancias y de ahí, que opten a menudo por evitar problemas o incluso por dar la razón para que las cosas no se compliquen.
Mujer pensando en una decisión del eneagrama

Integración y desintegración

Por su parte, la propuesta del eneagrama no solo afirma que existen nueve tipos de personalidad; sino que también postula que en una situación insana, estresante o desfavorable, la persona puede presentar una desintegración, “desplazamiento” o “retroceso” de su actitud hacia otro eneatipo bien definido.

Así, por ejemplo, una persona de eneatipo 8, cuando está deprimida, enojada o tensa, es posible que tome algunos rasgos del 5 (que según el eneagrama, representa su desintegración). Por tanto, en este caso, es probable que se comporte alejada, desapegada y quejosa.

En caso contrario, el trabajo personal y la disciplina llevan a cada arquetipo a superar algunas de sus limitaciones, o uso abusivo de los rasgos típicos de su eneatipo, produciendo así una integración de su actitud hacia otro tipo bien definido.

Siguiendo con el ejemplo anterior, cuando el eneatipo 8 se encuentra feliz y pleno es más probable que adopte actitudes positivas del 2; por lo que se propondrá a ayudar proactivamente a los demás y a cuidar a los suyos.

Cabe mencionar que los eneatipos cuya sensación es “igual que el resto del mundo” están equilibrados en ese aspecto, y en su integración o desintegración sólo cambia su tipo de empatía.

Para concluir, como vemos el eneagrama se alza como una herramienta muy interesante. Aunque no tenga evidencia científica sólida, es un recurso muy utilizado dentro del campo del crecimiento personal. Nos ayuda a conocernos y a tomar conciencia de aspectos y matices que tal vez, deberíamos mejorar.

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  • Navarro, Claudio (2000) El eneagrama de la sociedad. La llave
  • Navarro. Claudio (2011) Carácter y Neurosis. Ediciones La Llave