El eneatipo 1: características y potencial

Este artículo ha sido verificado y aprobado por Sergio De Dios González el 20 febrero, 2018
Valeria Sabater · 20 febrero, 2018

El eneatipo 1 conforma una personalidad tan compleja como llamativa. Es el “Perfeccionista”, ese perfil que se esfuerza casi a cada instante por mostrarse coherente, bienintencionado y siempre virtuoso. Sin embargo, es común que en él se esconda cierta ira contenida, ciertas zonas erróneas que le impiden poder alcanzar todo su potencial.

Señala Claudio Navarro en el siempre interesante libro Carácter y neurosis que el eneatipo 1 es “un virtuoso enfadado”. Es alguien caracterizado por una desesperada obsesión por mejorar las cosas que le envuelven sin percibir que con dicho afán, empeora su propia vida y también la de los demás.

El eneatipo 1 se caracteriza por la necesidad de ser siempre coherente: tener razón, ser bueno, objetivo y racional.

Ahora bien, no debemos ver este conjunto de rasgos como algo negativo o limitante. Todo lo contrario. Hay que recordar que el fin último del eneagrama es servirnos precisamente como una valiosa herramienta de autoconocimiento. Es un modo de conocer nuestras “máscaras”, de profundizar en nuestras necesidades, instintos más profundos, emociones, procesos mentales y, también, en nuestras potencialidades.

El eneatipo 1 tiene en su mano grandes recursos e interesantes habilidades que, según este enfoque, puede desarrollar al máximo si profundiza en su carácter y conciencia, trabajando en esos aspectos más problemáticos. En próximos artículos ahondaremos de forma detallada el resto de eneatipos, pero en esta ocasión, vamos a conocerlo todo de esta personalidad conocida como “el perfeccionista”.

Símbolo del eneagrama

El eneatipo 1, el deseo de llevar una vida coherente y sin errores

Quien haya visto o leído “Matar a un ruiseñor” tendrá en su memoria a uno de los personajes más maravillosos de la historia de la literatura: Atticus Finch. Su perfil, su voluntad, su elevada humanidad y su equilibrio, simbolizan a la perfección el eneatipo 1 más luminoso y desarrollado, sin zonas erróneas o reversos oscuros por trabajar. Su energía vital y sentido de la justicia es la impronta misma del primero de los caracteres del eneatipo.

Ahora bien, antes de ascender a este pedestal, el eneatipo 1 suele moverse por mares convulsos, por complejas contradicciones y escenarios de elevada frustración donde sus aspiraciones no siempre se ven realizadas. Veamos a continuación qué características suele presentar este eneatipo y, para ello, tomaremos como referencia la descripción que hace Claudio Naranjo en “Carácter y neurosis”.

  • Obsesión por los detalles.
  • Necesidad por hacer listas de casi cualquier cosa, así como esquemas, recordatorios, etc.
  • Toda tarea que llevan a cabo debe estar perfecta. Sin embargo, esa necesidad es al mismo tiempo fuente de continuas frustraciones porque nunca se sienten satisfechos. Llega esta conducta hasta el agotamiento, pudiendo implicar a otros en ese afán hasta el punto de crear tensiones y desacuerdos.
  • Son concienzudos, a menudo inflexibles y escrupulosos.
  • Tienen un elevado sentido de la justicia, de lo que está bien y lo que está mal (según ellos), de lo que es deseable y correcto.
  • En su diálogo interno abundan los “debería” los “tengo que” y “hay que”.
  • No suelen delegar tareas en otras personas, les cuesta hacer equipo o confiar en otros en materia laboral porque dudan de que puedan a ser tan eficaces como ellos.
  • Están muy aferrados a sus cosas, a sus posesiones, a su familia… Es un apego a menudo insano.

Hombre mirando por la ventana

Asimismo, un detalle que señala Claudio Naranjo sobre el eneatipo 1 es que suele presentar un transfondo emocional habitado por la ira. Esta dimensión es la que dota a su carácter de dicha rigidez y falta de espontaneidad. Esta ira no es más que el resultado de tanta frustración personal acumulada, y de la sensación de que a su alrededor orbita un exceso de injusticia, dejadez o mal hacer que escapa a su control.

Cómo debe trabajarse el eneatipo 1 para alcanzar la plenitud personal

Cuando el eneatipo 1 trabaja como debe esas áreas problemáticas como puede ser su ira contenida, su necesidad de control o su perfeccionismo extremo, pueden convertirse en perfiles con un alto discernimiento, sabiduría y buen juicio. Pueden llegar a ser auténticos Atticus Finch capaces de inspirar a otros, de guiar e influenciar de forma enriquecedora.

Ahora bien ¿cómo lograrlo? Tomando conciencia de sus actitudes o zonas erróneas. Veamos cómo.

  • Rebajando unos grados su elevado idealismo.
  • Bajar el volumen de esa voz interna tan crítica, tan hipócrita en ocasiones demandando un virtuosismo moral que en ocasiones, ni tan solo uno mismo puede alcanzar.
  • Reducir los “debería” y esas autoimposiciones que a menudo nos ponemos nosotros mismos quedando prisioneros, cercados por esas exigencias tan limitantes.
  • Aprender a delegar, a confiar un poco más en los demás.
  • Entender que el mundo, las personas y muchas cosas de las que nos rodean no pueden ser siempre como nosotros deseamos. Vivir es por encima de todo “ser y dejar ser”, y eso implica permitir que los demás actúen como deseen sin que ello nos quite aire, la calma o nos alimente de ira y más frustración.
  • El eneatipo debe tomar contacto con sus emociones y canalizarlas, liberarlas. Toda esa ira contenida debe disolverse, toda insatisfacción debe hallar salas mejor ventiladas donde entender que el perfeccionismo va de la mano del desgaste, y la férrea disciplina al agotamiento.

Mujer con pájaro

Un eneatipo 1 sano y realizado es por encima de todo una persona más libre de sus propias ataduras mentales. En esa noble aspiración por lograr un mundo más justo y un ser más elevado y perfecto, hay una esfera intermedia donde poder sentirse verdaderamente realizado a la vez que útil.

Es un estrato psicológico donde las emociones están más ajustadas y donde hay una aceptación más humilde de la realidad. Porque cuando uno deja de ser “rastreador de fallos” internos y externos, empieza a vivir con más calma y satisfacción para mostrarse más flexible y compasivo.

En próximos artículos seguiremos profundizando en el resto de los 8 eneatipos de esta herramienta de conocimiento personal tan interesante.

Imagen principal Gregory Peck en Kill a Mockingbird​ (1962)