Faith Ringgold, una mujer que abrazó su destino

Este artículo ha sido verificado y aprobado por la psicóloga Gema Sánchez Cuevas el 11 julio, 2019
Camila Thomas · 11 julio, 2019
Faith Ringgold utilizó su talento para propagar su experiencia y visibilizar el racismo en la sociedad norteamericana. Descubre cómo esta artista creó hermoso arte desde la propia experiencia de haber sido víctima de la discriminación racial.

Faith Ringgold es una artista estadounidense conocida por presentar sus propias formas de arte. Entre sus producciones destacan las esculturas blandas, es decir, máscaras y edredones que ilustran cuentos.

El arte y el activismo de Ringgold van de la mano; su arte atacó directamente a los prejuicios y servía como declaración política, a menudo, utilizando el valor del shock de los insultos raciales.

Su obra resalta la tensión étnica, el descontento político y los disturbios raciales de los años 60. Sus trabajos proporcionan una visión crucial de las percepciones de la cultura blanca hacia los afroamericanos.

Hacer edredones tiene sus raíces en la cultura de esclavos del sur, en la era de la Guerra Civil. De este modo, la artista tomó el tradicional oficio de hacer edredones y reinterpretó su función para contar historias de su vida y las de muchos otros pertenecientes a la comunidad negra.

Infancia y Juventus de Faith Ringgold

Faith Ringgold nació como Faith Willie Jones el 8 de octubre de 1930 en la ciudad de Nueva York. Su padre, Louis Jones, era conductor de camiones, mientras que su madre, Willi Posey Jones, trabajaba como diseñadora de modas. Sus padres lograron ganar lo suficiente para satisfacer las necesidades básicas de sus tres hijos.

Faith Ringgold no pudo asistir regularmente a la escuela primaria debido a problemas de salud. Siendo asmática, pasó la mayor parte de su infancia en hospitales o en casa. Durante esta fase, desarrolló su amor por el dibujo. Posteriormente, estudió arte en el City College de Nueva York.

Pintura de tres personas

Se casó en 1950 con Robert Earl Wallace, un pianista de jazz, pero el matrimonio no duró demasiado tiempo y terminarían divorciándose en 1956. De su matrimonio con Wallace tuvo dos hijas, Barbara y Michele. Faith se volvió a casar con Burdette Ringgold el 19 de mayo de 1962.

Tras su graduación, Faith trabajó como profesora de artes en el City College de Nueva York. Además, trabajó en el Wagner College y el Bank Street College of Education en las décadas de los 60 y 70.

Primeros trabajos plásticos

A principios de los años 70, abandonó la pintura tradicional, en su lugar, Ringgold comenzó a realizar pinturas acrílicas sobre lienzo con exuberantes bordes de tela como los de los thangkas tibetanos.

Además, trabajó con su madre diseñando máscaras elaboradas con capucha de tela, cuentas y rafia. Estas hundían sus raíces en la tradición tribal africana y, en la actualidad, se conservan como los primeros trabajos de la artista.

También con la ayuda de su madre, Faith se involucró en la producción de retratos a tamaño real de personajes famosos como Adam Clayton Powell, Wilt Chamberlain, jugadores de baloncesto y otras personalidades provenientes de Harlem; por esta razón, esta producción se conocería como ‘La serie de Harlem’.

Al mismo tiempo, Faith promovió el arte africano en la universidad. En sus clases, enseñó sobre diseño de joyería, ropa y abalorios de origen africano.

El tema político en la obra de Faith Ringgold

Faith Ringgold se sentía profundamente atraída hacia cuestiones políticas que, especialmente, se vinculaban a la explotación de mujeres. Estas motivaciones políticas se vieron, a su vez, influidas por el auge del Movimiento por los Derechos Civiles. La artista logró trasladar al arte el sufrimiento de una comunidad que ella misma había vivido en sus propias carnes.

«Me convertí en feminista porque quería ayudar a mis hijas, a otras mujeres y a mí a aspirar a algo más que a un lugar detrás de un buen hombre».

-Faith Ringgold-

Así, Ringgold logró dar cierta visibilidad a la injusticia social a través de las pinturas que realizó en la década de los 60. De este periodo, destacan sus obras Gente americana y La bandera está sangrando.

Su trabajo se inspiró principalmente en las obras de los escritores James Baldwin y Amiri Baraka. Ambos autores escribieron sobre la discriminación y la lucha de los negros en Estados Unidos.

«Ningún otro campo creativo es tan cerrado para los que no son blancos y hombres como lo son las artes visuales. Después de que decidí ser artista, lo primero que tuve que creer fue que yo, una mujer negra, podía penetrar este ámbito y que, además, podría hacerlo sin sacrificar un ápice de mi negrura o mi feminidad o mi humanidad”.

-Faith Ringgold-

Los edredones de cuento

Faith amplió el campo de las bellas artes y logró que la costura, el tejido y la composición de las telas se hicieran un hueco en el mundo artístico. Fue la primera artista en desafiar estas limitaciones y elevar el arte del tejido a las instituciones.

El concepto de estos edredones evolucionó a partir del arte del tejido introducido por los esclavos africanos en América. Ellos usaron los edredones, más allá de su propósito básico de brindar calidez, con el fin de conservar sus memorias. De alguna manera, estas telas funcionaban como tableros de mensajes.

El enfoque plástico de Faith promovió la artesanía femenina a través de estos edredones narrativos. En ellos, mostraba una serie de imágenes junto con descripciones que narraban una historia.

Ecos de Harlem fue el primero de más de 30 colchas elaboradas desde 1980. Cada uno de ellos se encuentra narrado adoptando la estructura de los cuentos infantiles, así, cada parte de la colcha se correspondería a una página.

Uno de sus edredones de cuentos más famosos es Tar Beach, en él, se puede apreciar la representación de una familia reunida en su azotea en una cálida noche de verano.

Los adultos se visitan mientras los niños juegan y duermen en sus mantas. La hija sueña con volar libremente sobre todas las barreras, esta escena está representada por el puente George Washington en el fondo.

Algunos otros edredones más populares de Faith son ¿Quién teme a la tía Jemima?  e Historia de la calle. ¿Quién teme a la tía Jemima?  describe la vida de una mujer africana que se convirtió en una exitosa mujer de negocios.

A pesar de vivir en Nueva York, el trabajo de Faith siempre estuvo lejos del arte estadounidense contemporáneo. Esto se debió principalmente a que su tema era solo la cultura negra y la discriminación racial, por lo que no es de extrañar que no interesase a los círculos más conservadores y elitistas.

Faith Ringgold

Compromiso social y reconocimientos

Faith  también es conocida por su activismo social, luchó enormemente por los derechos de los artistas africanos en el Museo Whitney de Arte Americano en Nueva York.

Su lucha se concretó en actividades del Comité de Arte de Mujeres fundado por la artista Poppy Johnson y la crítica de arte Lucy Lippard. Como activista social, ha utilizado el arte para fundar y hacer crecer organizaciones como Where We At que apoyan a las artistas afroamericanas.

Su fundación, Anyone Can Fly, está dedicada a expandir el canon de arte para incluir a artistas de la diáspora africana. Además, la fundación se dedica a presentar a los maestros afroamericanos del arte a niños y adultos

Sus trabajos más recientes abordan el prejuicio de una manera diferente; ya no usa las imágenes de confrontación para atacar los prejuicios, sino que opta por subvertir los prejuicios proporcionándoles a los jóvenes afroamericanos modelos positivos.

«No puedes sentarte y esperar a que alguien te diga quién eres. Necesitas escribirlo, pintarlo y hacerlo».

-Faith Ringgold-

Faith Ringgold se convirtió en la primera mujer negra en ofrecer exponer individualmente en The Spectrum Gallery en Nueva York en 1967 y 1970. Sus logros como artista, maestra y activista han sido reconocidos con numerosos honores. Tiene casi 75 premios en su haber, incluido el reconocimiento de doctorado honorario de Bellas Artes.

  • Farrington, L. E. (1999). Art on Fire: The Politics of Race and Sex in the Paintings of Faith Ringgold. Millennium Fine Arts Pub.
  • Tesfagiorgis, F. H. (1987). Afrofemcentrism in the Art of Elizabeth Catlett and Faith Ringgold. Sage, 4(1), 25.
  • Graulich, M., & Witzling, M. (1994). The freedom to say what she pleases: a conversation with Faith Ringgold. NWSA journal, 6(1), 1-27.
  • Millman, J. (2005). Faith Ringgold’s Quilts and Picturebooks: Comparisons and Contributions. Children's Literature in Education, 36(4), 381-393.