Firewalking: una nueva, pero peligrosa técnica de motivación

Edith Sánchez · 24 septiembre, 2017

El Firewalking, o caminata sobre brasas, es una controvertida técnica de motivación que se ha puesto de moda en los últimos años. Los reparos frente a esta práctica cubren un amplio espectro. Van desde quienes lo consideran un método relativamente eficaz hasta quienes afirman que es una completa farsa.

Se promueve como una técnica novedosa, pero la verdad es que las primeras referencias acerca de esa caminata sobre brasas ardiendo datan de hace más de 4000 años. Un ritual de este tipo tenía lugar en la India y su finalidad era religiosa. Formaba parte de ceremonias de sanación, iniciación, purificación, invocación de buena cosecha y muchos más.

Se sabe que hay comunidades ancestrales que todavía practican la caminata sobre brasas, como los Kahunas, o sacerdotes, de varios grupos nativos en Hawái. Ellos, en la actualidad, caminan sobre lava ardiendo. Los nativos del Kalahari, en África, hacen rituales parecidos.

El Firewalking nuevo no es. Lo que sí ocurrió es que desde los años 70 resurgió esta práctica en los Estados Unidos y comenzó a popularizarse. Su principal impulsor fue Tolly Burkan, quien dijo que leyó un artículo de física en la Revista Scientific American y desde entonces comenzó a andar sobre brasas sin problema. Él mismo publicó varios libros y estuvo involucrado en un supuesto “secuestro alienígena”.

Una verdad sin interés puede ser eclipsada por una falsedad emocionante”.

-Aldous Huxley-

hombre con nube y lluvia pensando en practicar el firewalking

Los fundamentos del Firewalking

Los impulsores del Firewalking aseguran que se trata de una técnica de motivación que facilita el desarrollo personal. A su juicio, se trata de una herramienta muy útil para incrementar la auto-confianza en uno mismo, afrontar los miedos y alimentar la motivación. Parten de la idea de que si logras caminar sobre brasas ardiendo, vas a sentirte más capaz y cambiará positivamente la imagen que tienes de ti.

Indican que cualquier persona tiene miedo de caminar sobre las brasas. Sin embargo, los que vencen ese temor y logran dar el primer paso podrán dar también los pasos que siguen. Aparentemente, esto se extrapolará a su vida cotidiana. Se trata de un “cambio radical” para destruir creencias negativas y cultivar otras más positivas.

El Firewalking es una técnica impulsada y practicada por algunos coaching. Estos acostumbran a valerse de metáforas para introducir o potenciar las creencias positivas en torno a uno mismo. Caminar sobre las brasas ardiendo vendría a ser una metáfora de lo que ocurre con el resto de retos que afrontamos.

Caminar sobre brasas

Los promotores del Firewalking señalan que las experiencias, tanto de éxito como de fracaso, afectan nuestra programación mental, es decir, a nuestros valores y creencias. A partir de esto, cada uno se forma una imagen de lo que es capaz de hacer. El resultado incidiría sobre la confianza en uno mismo. Indican que la caminata sobre brasas a 500°C contribuye a hacer una reprogramación mental. Si superas el peligroso reto, se modificará tu autoimagen.

persona practicando el firewalking

En el proceso de Firewalking se deben completar tres pasos, los cuales son:

  • Identificación. Consiste en explorar los pensamientos limitantes y definir cuáles son las metas que cada uno desea lograr, señalando las programaciones mentales que lo impiden.
  • Aprendizaje. Está orientado a superar los miedos y a aprender a confiar en uno mismo para que sea posible avanzar.
  • Cambio. En este paso se nutre el deseo de cambio, ya que de lo que se trata es de que cada persona aprenda a romper esas barreras que se interponen en su camino para lograr lo que desea.

Se espera que el Firewalking ayude a las personas a afrontar las situaciones difíciles. Lo que se busca es que con la experiencia de caminar sobre las brasas se internalice la idea de que, si no avanzas, te quemas (si no se sigue caminando, el daño es más grande). También que se debe pisar firme y continuar, pase lo que pase.

Actualmente el Firewalking es empleado, muy especialmente, por las empresas que buscan “empoderar” a sus trabajadores. Algunas de las que han acudido a esta técnica son Microsoft, American Express y Coca-Cola, entre otras.

¿Qué pasa cuando la gente camina sobre brasas?

Lo que se supone es que es tan grande la fuerza mental de alguien, que logra caminar sobre brasas ardiendo y sale al otro lado sin ningún daño. Eso le probaría al participante que es más fuerte y capaz de lo que imagina. Sin embargo, desde el punto de vista físico hay varios matices que no pueden ser ignorados.

persona llevando a cabo el firewalking

Según Luis Alfonso Gámez, crítico del tema y autor del artículo “254 euros por aprender a caminar sobre brasas”, el tema no tiene nada de hazaña. Por el contrario, afirma que cualquier persona puede realizar esa actividad y que no necesita ni preparación ni de pagar dinero para que le enseñen como hacerlo. Basa sus afirmaciones en una serie de hechos físicos, que se pueden resumir así:

  • Caminar sobre brasas de carbón es lo mismo que apagar una vela con los dedos. La llama, incluso, es más caliente que las brasas, ya que alcanza los 800°C.
  • Las brasas de carbón son menos densas que el cuerpo humano y tienen una baja conductividad del calor
  • El proceso de calentamiento del pie es muy lento y la temperatura baja cuando se levanta para caminar.
  • Los promotores del Firewalking ponen una gruesa capa de cenizas sobre la brasa, la cual bloquea la transmisión de calor.
  • Gámez asegura que esta supuesta técnica de coaching no es más que un truco para sacarle dinero a las personas. Cita al escéptico John Nevil Maskelyne, quien afirmaba: “aquéllos que tienen mucho dinero y nada de cerebro están hechos para aquéllos que tienen mucho cerebro y nada de dinero”.

Un interesante experimento

Richard Wiseman es un psicólogo inglés que quiso poner a prueba esta polémica técnica de motivación. En su programa Tomorrow’s world, de la BBC, realizó un experimento sencillo. Hizo una alfombra de brasas ardiendo, pero esta vez no utilizó una longitud de 4,5 metros, que es la usual en el Firewalking. En cambio de ello, armó una pista de 18 metros. Invitó a tres conocidos promotores de la técnica para que la atravesaran en vivo por televisión.

Tomorrow’s world, de la BBC

Pasó el primero y caminó 6 metros, pero tuvo que saltar de la pista porque se estaba quemando. Exactamente lo mismo le ocurrió al segundo y el tercero ya no quiso participar del experimento. Los dos primeros tuvieron que ser atendidos porque presentaban quemaduras de segundo grado en las plantas de los pies.

De este modo, Wiseman probó lo que quería: “la fuerza mental” acaba a los 6 metros. Por eso los gurús del Firewalking utilizan trayectos cortos. Tienen calculada cuál es justo la longitud necesaria antes de que las personas se quemen. No hay pensamiento positivo que valga después de 6 metros de brasas ardiendo.

agilizar tu mente con ejercicios

Un “truco” que de todos modos funciona

A la mayoría nos encanta soñar y adoramos creer en la posibilidad de que lo extraordinario se haga posible. Hay muchos mitos en torno al “poder de la mente”, que si bien es enorme, no lo es tanto como para quebrar las leyes de la física. Y mucho menos después de una instrucción que a veces dura solamente 3 horas.

Pese a esto, hay muchas personas en el mundo que aseguran haber obtenido beneficios inimaginables gracias al Firewalking. Dicen que su vida cambió radicalmente. En varias empresas afirman que sus trabajadores mejoraron los resultados después de haber pasado por las brasas ardiendo. Por supuesto, también hay más de uno que ha salido chamuscado de esta experiencia. “No estaba listo”, dicen.

Finalmente, uno de los grandes poderes de la mente humana es precisamente el de creer, incluso en contra de todas las evidencias. Si quieres creer y si lo que crees te sirve para sortear algún malestar, das por cierto lo que sea. Es lo mismo que ocurre con el efecto placebo. Al final del día, si te ayuda a estar mejor, ¿quiénes somos para cuestionarlo?