¿Qué podemos aprender del humanismo?

El humanismo reafirma nuestra capacidad y responsabilidad de llevar una vida ética y de realización personal. Si quieres saber más sobre él, ¡sigue leyendo!
¿Qué podemos aprender del humanismo?
Sergio De Dios González

Revisado y aprobado por el psicólogo Sergio De Dios González.

Escrito por Edith Sánchez

Última actualización: 24 julio, 2022

El humanismo es uno de esos conceptos difíciles de encerrar en una sola definición. En principio, es una corriente de pensamiento centrada en el hombre. Sin embargo, ese componente esencial ha tenido diferentes enfoques y énfasis a lo largo de la historia. Por eso, quizás lo más acertado sea hablar de humanismos en plural.

La palabra humanismo se utilizó por primera vez en 1808. Se considera que el pedagogo Friedrich Immanuel Niethammer fue quien la creó. Acuñó el término para referirse a los programas de enseñanza que estaban centrados en el estudio de los clásicos griegos y latinos. Se le ocurrió esa palabra porque en las universidades italianas era frecuente que desde el siglo XVI se llamaran “humanistas” a los profesores que impartían enseñanzas relacionadas con esas culturas.

“Un humanismo bien ordenado no comienza por sí mismo, sino que coloca el mundo delante de la vida, la vida delante del hombre, el respeto por los demás delante del amor propio”

-Claude Lévi Strauss-

Sin embargo, antes de crear la palabra , la tradición humanista ya existía como una forma específica de ver el mundo. Se había instalado desde el siglo XV con el Renacimiento italiano y su afán por salir del oscurantismo en que estaban sumergidas las culturas de Occidente, heredado de la Edad Media. La religión llevaba ya cerca de 10 siglos imponiendo una forma de ver la realidad.

El humanismo: una palabra, muchos significados

Los humanistas surgieron con el Renacimiento, que fue una etapa de transición entre la Edad Media y la Edad Moderna. Lo que los caracterizó fue el hecho de ubicar al hombre como centro de interés, de atención , de estudio y de reflexión. Rompieron con la idea de que todo debía girar alrededor de Dios y de los asuntos teológicos. Por eso encontraron cierta identidad con las culturas griega y romana, que en su momento también habían vuelto sus ojos hacia lo humano.

En el fondo, los humanistas recuperaron el papel del hombre como hacedor de su realidad. Por eso dejaron de asumir que la naturaleza era una expresión de la grandeza de Dios y la convirtieron en un objeto de estudio. También acabaron con la idea de que el destino está escrito por una fuerza superior. Esto alimentó la idea de que los hombres y las sociedades podían movilizarse en busca de cambios.

Actualmente, el significado más básico del término humanismo es el que lo asocia con las disciplinas o ciencias que estudian lo humano. Caben ahí ramas como la antropología, la sociología, la psicología, la filosofía, etc. A estos campos del conocimiento genéricamente se les llama “Ciencias humanas” y son uno de los frutos más visibles del humanismo como corriente de pensamiento.

El humanismo es ante todo creer en el hombre y defenderlo desde la convicción de que se trata de una realidad que “no vale para nada”, pero que es la más valiosa por su dignidad. Por lo tanto, todo lo demás debe ponerse a su servicio, pues de lo contrario queda instrumentalizado. 

El hombre no es un medio, sino un fin. Es digno de respeto en todas las relaciones que configuran su vida: familiar, social, política, económica… Todas estas son mediaciones que adquieren propiedad de humanista cuando están al servicio de las necesidades y aspiraciones humanas (Albarracín, 2008).

Características

Lo que verdaderamente se encuadra dentro del pensamiento humanista es toda corriente, ejercicio de pensamiento o acción que se ajuste a estas características básicas:

  • Los humanistas enaltecen el valor de la palabra, tanto en términos de discurso, como de diálogo.
  • Sustituyen el teocentrismo por el antropocentrismo.
  • Conceden valor a la argumentación como fuente de acuerdos.
  • Desdeñan la pretensión de universalidad. Son sensibles a las particularidades de las personas y las sociedades.
  • Se alimentan de la perspectiva histórica de los hechos y de las evidencias prácticas.
  • Le dan especial importancia a valores humanos como la libertad, la solidaridad y la autodeterminación. El humanismo es también una ética.

El enfoque humanista de la vida tiene cinco características principales:

1) Seres humanos: los humanistas creen que los seres humanos tienen orígenes naturales. Evolucionamos naturalmente como todos los demás seres vivos.

2) Comprensión del mundo: el mundo es un lugar natural y no es sobrenatural. Creen que la ciencia y la búsqueda de evidencia proporcionan la mejor manera de responder a nuestras preguntas sobre el mundo.

3) La vida: los humanistas creen que esta es la única vida que tenemos y, por lo tanto, debemos aprovecharla. Para ellos, no hay un único significado de la vida. Depende de nosotros hacer que nuestras propias vidas tengan sentido.

4) Ética humanista: el origen de las facultades morales se hallan dentro de los seres humanos y nuestra evolución como animales sociales. Consideran que, a la hora de decidir cómo actuar, debemos usar la razón y la empatía.

5) El humanismo en la sociedad: los seres humanos son los únicos responsables de hacer del mundo un lugar mejor.

A grandes rasgos, esos son los ejes conceptuales de los diferentes tipos de humanismo.

Tipos de humanismo

Como ya se advirtió, el humanismo no es una corriente de pensamiento homogénea. Sus principios básicos han sido adoptados por diferentes escuelas de las ciencias humanas y han nacido en diferentes contextos históricos. Por eso hoy en día hay diferentes tipos de humanismo. Los más visibles son los siguientes.

Humanismo religioso

Corresponde a la adopción de principios humanistas por parte de distintas religiones. En principio, la religión y el humanismo se excluyen o por lo menos se sitúan en dos extremos separados de un continuo, pues en la primera el centro de todo es Dios, mientras que en el segundo el ser humano es el eje de la realidad.

Sin embargo, en varios credos cristianos, así como en el islamismo y otras religiones, se han introducido conceptos que dan un margen de acción y libertad al ser humano, independientemente de lo divino. De este modo, han adaptado el humanismo a sus creencias.

Humanismo secular

Es aquel en donde los principios éticos y de vida se inculcan y practican con independencia de la religión. Promueven una moral altruista, una justicia distributiva y el rechazo a la existencia de poderes superiores que gobiernan la vida humana.

Básicamente, se ha convertido en una filosofía de vida, más que en una corriente de pensamiento formal. Aun así, existe la Unión Internacional Humanista y Ética (IHEU), una agrupación de organizaciones humanistas, que pretenden ser la voz oficial de este enfoque.

Humanismo marxista

El humanismo marxista rechaza el concepto de individuo como tal. Asume que el ser humano solo es y se realiza en función de un grupo humano. A diferencia de otros humanismos, piensa que los sujetos siempre dependen de las fuerzas sociales e históricas, que son superiores a ellos.

Desde el punto de vista ético, promueve la solidaridad como valor máximo. Indican que el hombre se apropia de su destino de manera colectiva. Los grandes cambios, personales y sociales, son resultado de una acción grupal y no individual.

Humanismo existencialista

En el humanismo existencialista el valor máximo del ser humano es la libertad. Por eso rechaza cualquier forma de totalitarismo, bien sea de tipo intelectual o material. No creen en las causas o ideales absolutos, ni aceptan que alguien se reclame dueño de la verdad.

Los filósofos existencialistas han promovido la idea de que es cada individuo quien debe construir su destino. Para lograrlo, debe resistir a las influencias externas y no permitir que interfieran con su capacidad de autodeterminación.

Cada quien construye el significado de su propia vida. Es en esta corriente donde se ubican la mayoría las escuelas psicológicas de corte humanista

Humanismo empírico

En esta corriente de pensamiento se le otorga más valor a las acciones que a los conceptos. Por eso no pretenden convertirse en una doctrina, sino que más bien destacan las acciones que deben ser aceptadas o rechazadas por los individuos.

En esencia, los humanistas empíricos rechazan toda acción que limite la libertad de pensamiento y de expresión. También condenan cualquier forma de violencia y exaltan todos los derechos de las minorías, que deben ser respetadas en cualquier circunstancia.

Para concluir, todas las formas de humanismo destacan la capacidad del hombre para hacerse responsable de su destino. También, de uno u otro modo, promueven la fraternidad y la libertad como los máximos valores humanos. Eso hace de esta corriente de pensamiento un referente valioso para el mundo actual.

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  • Albarracín, E. R. (2008). ¿ Qué es el humanismo? Problemática de la formación humanística. Análisis. Revista colombiana de humanidades, (72), 89-104.
  • Darlington, P. J. (1978). Altruism: Its characteristics and evolution. Proceedings of the National Academy of Sciences75(1), 385-389.
  • Echeverría, B. (2006). El humanismo del existencialismo. Diánoia51(57), 189-199.