13 ideas para aumentar tu productividad en el trabajo

¿Como ser más productivo sin estresarse? ¿De qué manera lograr tus objetivos profesionales sin dejar a un lado el área personal o familiar? Toma nota de los mejores consejos en esta lectura.
13 ideas para aumentar tu productividad en el trabajo
Valeria Sabater

Escrito y verificado por la psicóloga Valeria Sabater.

Última actualización: 13 octubre, 2023

Lograr una buena productividad en el trabajo es la meta de toda empresa y también de sus empleados. Gracias a ella no solo aseguras tu puesto y el reconocimiento de los demás. Conquistar los objetivos propuestos revierte en tu autoestima, en tu autoeficacia y en la visión que tienes de ti. Ahora bien, ¿cómo conquistarlo sin agotarte y llegar a elevadas cuotas de estrés?

Ser eficiente en cualquier tarea exige, por encima de todo, una buena organización. Piensa en tu mente como en un ordenador que debes programar, pero también cuidar y atender. En realidad, no se trata de exigirte más, sino de saber aplicar una serie de técnicas muy básicas que te describimos a continuación. El éxito y la salud mental estarán garantizadas.

«El triunfo no se logra solo con cualidades especiales. Es sobre todo un trabajo de constancia, de método y de organización».

~ Victor Hugo ~

Estrategias para potenciar tu productividad en el trabajo

La productividad en el trabajo depende de un gran caleidoscopio de factores. Algunos están bajo tu control y otros no tanto. Muchas veces, el clima de una organización, los estilos de liderazgo o, incluso, el sueldo que recibes influyen en tu rendimiento. Ahora bien, si lo que deseas es potenciar algunas variables psicológicas para ser más eficaz, hay herramientas valiosas al respecto.

Tanto si trabajas desde casa o en la propia empresa, te ayudará, sobre todo, aplicar estrategias para evitar distractores. Como señala Daniel Goleman en su libro Focus (2013), en esta sociedad tan llena de estímulos la atención se está debilitando. Un cerebro centrado es un cerebro eficiente. Toma nota de las mejores pautas con el fin de elevar tu productividad.



1. Planifica tu día desde el principio

Es recomendable que, nada más levantarte, sepas cómo será tu día. No te vamos a decir que madrugues, basta con que la noche anterior hayas previsto qué tareas tienes pendientes para la siguiente jornada. La planificación diaria permitirá tener un mayor control del tiempo; aunque es evidente que siempre surgirán hechos inesperados.

2. Establece metas SMART

Las metas SMART son un acrónimo que define un método efectivo que ayuda a establecer objetivos claros y alcanzables. Para ser más productivo en tu empleo, contribuye, sobre todo, clarificar lo que quieres conseguir. De ese modo, centrarás mejor todos tus esfuerzos y recursos en tales propósitos. Apunta los pasos y características de esta técnica:

  • Específicas: las metas que te propongas deben ser lo más detalladas y específicas posible. En lugar de establecer un objetivo vago como «quiero ser más productivo/a», es necesario ser más concretos: «Necesito encontrar más clientes».
  • Medibles: procura establecer indicadores o métricas concretas que te ayuden a evaluar cómo avanzas en la consecución de esos propósitos laborales.
  • Alcanzables: las metas deben ser realistas y alcanzables. Asimismo, deben estar dentro de tus capacidades y recursos para que no sientas que te abruman.
  • Relevantes: trata que esos objetivos sean pertinentes y significativos para tus metas personales o profesionales. Y, si es posible, también deben estar en armonía con tus valores y motivación.
  • Temporales: recuerda establecer un plazo o fecha límite para lograr tu objetivo. Esto te proporcionará un sentido de urgencia y mantendrá el enfoque.

3. Evita interrupciones y distracciones

Te hablábamos de ello hace un momento. Para potenciar tu fórmula de productividad en el trabajo, debes evitar distracciones. Las notificaciones del móvil, por ejemplo, son como ese canto de sirena tan difícil de resistir. Así que, en la medida que puedas, guarda tu teléfono o ponlo en silencio.

Por otro lado, en Frontiers in Human Neuroscience destacan que no solo este último factor afecta a tu eficiencia. Las interrupciones también dificultan el rendimiento y las tareas que requieren de una adecuada memoria de trabajo. En este sentido, intenta que desempeñar tu labor en un entorno donde te molesten lo menos posible.

4. Establece un orden de prioridad en tus tareas

La matriz de Eisenhower es una técnica conveniente para organizar las tareas en función de su importancia y urgencia. Esto te ayudará a concentrarte en los objetivos claves de cada día y evitar la pérdida de tiempo en actividades menos importantes. Si te preguntas cómo aplicarla, te lo explicamos:

  • Usa post-its o 4 fichas para esta técnica.
  • En la primera ficha, escribe las tareas que son urgentes.
  • En el segundo cuadrante, refleja lo que es importante, pero no urgente.
  • En el tercero, escribe las tareas que pueden ser delegadas a otras personas, si es posible.
  • En el último cuadro, describe todas las tareas que, al menos de momento, no son ni importantes ni urgentes.

5. Ordena tu espacio personal

Puede parecerte una tontería, pero favorece. Antes de iniciar tu labor, tómate unos minutos para organizar y ordenar tu espacio de trabajo. Ten en cuenta que un entorno ordenado incentiva la productividad y la creatividad. Una publicación de  Frontiers in Psychology refutó hace tiempo la falsa idea de que la desorganización promueve el pensamiento innovador.

6. Procura que las reuniones de equipo sean efectivas

¿Cuántas veces has tenido una reunión de equipo y, al final, se pierde más el tiempo que otra cosa? Tanto si los encuentros son por videollamada o en persona, es frecuente que los minutos y horas se dilaten sin llegar a nada concreto. En la medida de lo posible, intenta que las reuniones sean breves, centradas en los temas importantes y con una agenda clara.

7. Una buena gestión del tiempo

Con el fin de elevar tu productividad en el trabajo, la técnica pomodoro te ayudará a tener una buena gestión del tiempo. Este recurso desarrollado por Francesco Cirillo, en la década de 1980, se sigue aplicando con gran efectividad. Te describimos sus principales pasos:

  • Clarifica la tarea que quieres realizar.
  • Configura un temporizador para un período de trabajo de 25 minutos.
  • Lleva a cabo la actividad de manera concentrada, durante ese intervalo.
  • Haz una pausa de 5 minutos, cuando suene la alarma después de los 25 minutos.
  • Regresa una vez más al trabajo y repite otro pomodoro (otro ciclo), después del breve descanso.

8. Revisa y fortalece tu motivación

La motivación actúa como ese motor nuclear que incentiva la productividad. Es, sin duda, un factor capital e indispensable que te permitirá alcanzar los mejores resultados. Investigadores de la Universidad de Zhejiang mencionan que, por término medio, es la recompensa intrínseca la que más favorece el desempeño.

En este mismo sentido, intenta revisar qué es lo que te gusta de tu trabajo y qué deseas lograr. Piensa en cómo te sentirás cuando alcances tus propósitos y la imagen eficiente que tendrás de ti. Se trata de despertar las emociones de valencia positiva en tu mente.

9. Aprende a decir «no»

En la medida de lo posible, no te sobrecargues de tareas. Es obvio que, en ocasiones, te puede costar un poco, pero al rechazar algunos proyectos o responsabilidades que no se alineen con tus objetivos ganas en eficiencia. Ten claras tus prioridades y no te salgas de ese camino delimitado. A veces, al abarcar más, todo se viene abajo.

10. Sigue formándote siempre que puedas

Aprende nuevas habilidades y técnicas y tu productividad se optimizará al máximo. Actualizarse en el presente mercado laboral es casi una obligación. Con ello, no solo dispondrás de conocimientos más innovadores, sino que mejorará tu autoestima y tendrás más oportunidades profesionales.

11. Promueve el trabajo en equipo

Una persona sola puede conquistar la cima de una montaña; un equipo, conquistará el mundo. Ya sabes que, a día de hoy, el trabajo colaborativo es clave en toda organización para lograr los mejores objetivos. No solo se incentiva la productividad, también es el sustrato perfecto para que florezcan ideas innovadoras.

Un artículo divulgado en BMJ Open describe que este factor beneficia el desempeño. No obstante, es necesario saber crear las condiciones adecuadas para que todo conjunto de individuos realice su labor en armonía y eficiencia, lo que se traduce en productividad en el trabajo.

12. Sí al trabajo «híbrido»

¿Has oído hablar del trabajo híbrido? Seguro que sí. La labor híbrida o semipresencial consiste en combinar la presencia física en la oficina con el trabajo a distancia. Esto te aporta flexibilidad y un mejor equilibrio entre la vida profesional y la personal. Si en tu empresa te ofrecen esta opción, aprovéchala. Tu productividad mejorará.

Combinar el trabajo remoto con el presencial eleva la productividad. De ese modo, puedes disfrutar de estar en casa desempeñando tu labor durante algunos días concretos, pero sin desconectar del todo de tus compañeros de trabajo y de las dinámicas de la propia empresa.

13. Cuida de tu bienestar mental

Nadie podrá ser eficiente en su puesto si se siente atenazado por la ansiedad o tiene problemas con su pareja. Cuesta mucho dar lo mejor de ti cuando pesa el desánimo, la angustia, la preocupación excesiva. Es más, tal y como puntualizan en Kansas Journal of Medicine, el estrés afecta a la productividad. Es imposible, por tanto, dejar a un lado la salud mental en esta variable.

Ponte como propósito diario cuidar de tu bienestar psicológico. Separa la esfera laboral de la personal cuando estés en casa y realiza actividades que te hagan sentir bien. Márcate metas que no sean profesionales, como viajar, conocer gente, atender tu equilibrio emocional… 



Ser productivos, algo más que un objetivo laboral

La productividad no solo impulsa el éxito laboral, también mejora la calidad de vida y la visión que tienes de ti. Tanto si eres un empleado como si tienes tu propia empresa, necesitas mejorar este factor para ser competitivo. Promoverlo requiere de rigurosas tácticas como las aquí descritas: gestión del tiempo, motivación, un buen trabajo en equipo, etc.

Sin embargo, nunca dejes de lado el factor humano. Estar bien, te ayudará a rendir mejor. Las emociones de valencia positiva y tus competencias son el cimiento que edifica tu eficiencia. Cuídalas y favorécelas, solo así llegarás a las cimas profesionales que te has propuesto.


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