La hipertimesia, un don que puede ser un lastre

Edith Sánchez·
17 Junio, 2020
Este artículo ha sido verificado y aprobado por la psicóloga Gema Sánchez Cuevas al
17 Junio, 2020
Las personas con hipertimesia recuerdan la mayoría de los detalles de su vida, incluso muchos años después de haber vivido esas experiencias. A diferencia del promedio, ellos guardan en la memoria recuerdos sobre aspectos ínfimos y no logran olvidarlos.
 

La hipertimesia o hipermnesia es una extraña condición en la que se tiene una memoria muy superior a la del promedio de la gente. En principio, parecería que se trata de un don fabuloso, que trae múltiples ventajas. Sin embargo, quienes viven esta situación a veces tienen problemas y muchos renunciarían a esa virtud si pudieran.

No son muchos los casos de hipertimesia registrados médicamente, pero sí los suficientes como para haber despertado gran interés entre los neurocientíficos. Al fin y al cabo, son muchas las personas en el mundo que quisieran tener mejor memoria y, de hecho, hay más problemas relacionados con la deficiencia de esta que con su exceso.

Aunque en la hipertimesia todas las funciones de memoria son superiores a lo normal, hay un aspecto en el que se presenta un énfasis notorio: los eventos autobiográficos. Por eso, a esta condición también se le conoce como memoria autobiográfica muy superior (HSAM por sus siglas en inglés).

La memoria es el centinela del cerebro”.

-William Shakespeare-

Chica con el cerebro iluminado por hipertimesia

El primer caso de hipertimesia

El primer registro de un caso de hipertimesia se produjo en el año 2000, cuando una joven llamada Jill Price le envió un mensaje al neurocientífico Jim McGaugh. En este le contaba que podía recordar con pelos y señales los últimos 12 años de su vida. No entendía por qué le sucedía esto y quería averiguar qué le ocurría.

 

McGaugh comenzó a estudiar el caso con gran interés y comprobó que, efectivamente, Jill recordaba cada uno de los días de su vida, incluso los remotos. Podía dar cuenta de qué vestido llevaba, qué palabras había dicho, qué actividades había desarrollado, etc. El caso lo asombró y no tardó en escribir acerca del tema en un artículo que se volvió famoso.

Después de la publicación, comenzaron a aparecer nuevos casos de hipertimesia. Varias personas se comunicaron con la Universidad de California, donde trabajaba McGaugh. Así pudo comprobarse que el caso de Jill Price no era el único en el mundo y que, aunque no eran muchos quienes tenían esa condición, en todo caso sí eran más de los que los científicos esperaban.

Un tipo de memoria especial

Las personas que tienen hipertimesia presentan lo que algunos llaman memoria egocéntrica. Esto quiere decir que su buena memoria está específicamente orientada a recordar los acontecimientos personales. En otros campos, sus capacidades pueden ser exactamente iguales a las de los demás o incluso inferiores.

¿Por qué algunas personas presentan esta condición? La ciencia aún no puede explicarlo por completo. En algunos individuos se ha detectado que tienen una materia blanca en el cerebro más densa de lo habitual; también que presentan una conexión más fuerte en las partes frontales y temporales del encéfalo. Así mismo, presentan algunas variaciones en el lóbulo temporal y una amígdala de mayor tamaño.

 

Sin embargo, estas variaciones no se presentan en todos los casos. Una de las hipótesis señala que la clave de todo podría estar en sus patrones de pensamiento. Un estudio con 20 de estas personas mostró que son más proclives a la fantasía y a la absorción cognitiva. Así mismo, tienden a repasar sus recuerdos con frecuencia.

Mujer imaginando

¿La hipertimesia es un don o lastre?

Aunque tener una memoria tan amplia en principio puede verse como una gran ventaja, no todas las personas con hipertimesia piensan que es así. Cuando hay tanto contenido en los recuerdos, pasar a la acción puede ser complejo en algunas circunstancias. Una cosa es tener vivas en la mente las formas de realizar una actividad y otra cosa muy diferente es elegir la mejor de ellas y aplicarla.

El hecho de que estas personas tengan mejor memoria no significa que también presenten mejor discernimiento. Tampoco se ha demostrado que tengan mayores niveles de inteligencia o de otra capacidad intelectual. Por lo tanto, una memoria tan amplia también puede ser sinónimo de confusión, así como de desconcierto frente a tan abrumador volumen de recuerdos.

 

De otro lado, los recuerdos emocionalmente dolorosos se mantienen. Algunos dicen que es como si cada herida del pasado permaneciera abierta y sangrante. Una mala experiencia no será fácil de superar, como tampoco lo será una pérdida o algún episodio vergonzoso o molesto.

Aunque algunos de los afectados por esta rara condición logran sobrellevarla muy bien, hay otros que tienen dificultades de concentración y atención. Así mismo, algunos presentan mayores niveles de ansiedad. Así como recordar puede ser una gran virtud, olvidar también puede convertirse en un don.

Martínez, P. R. M., Rodríguez, M. R., & Arellano, J. M. (2017). Sin olvido no hay memoria.