Los hijos de padres divorciados ¿Tienen más posibilidades de divorciarse?

Este artículo ha sido verificado y aprobado por Gema Sánchez Cuevas el 7 enero, 2018
Okairy Zuñiga · 30 enero, 2014

Las estadísticas nos demuestran que el divorcio es cada vez más común y que el 55% de los jóvenes menores a 30 años que se divorcian son hijos de padres divorciados. ¿Cómo pueden los jóvenes evitar repetir ese patrón?

La familia determina en gran medida la forma en que enfrentaremos la vida, el matrimonio y el compromiso. Esto ocasiona que los hijos de padres divorciados sientan preocupación o inseguridad sobre cómo la relación de sus padres afectará sus propios matrimonios.

Las estadísticas sobre los efectos del divorcio en los hijos no son concluyentes, ya que sus porcentajes de éxito y fracaso están equilibrados. Lo que queda claro es que los divorcios de los padres pueden dar la clave a los hijos para lograr la felicidad y un matrimonio estable.

“Los estudios demuestran que los niños de padres divorciados pueden tener resultados tan positivos como los que vienen de hogares intactos”

-Larry Elder-

Antes de casarse

Las posibilidades de éxito o fracaso de tu matrimonio dependen mucho de lo que sucede en el pasado. Los hijos de padres divorciados suelen aprender que el divorcio es la forma fácil de enfrentar una situación.

Pareja divorciándose

Por ello, antes de casarse deberían cuestionarse las razones que les podría llevar a terminar en un divorcio. Si realmente se sienten listos para enfrentar situaciones adversas e inconvenientes con su pareja, entonces están preparados para el matrimonio.

Es recomendable hacer este ejercicio en pareja, de esa forma sentirán una mayor seguridad y confianza de que están en el mismo nivel de compromiso y entendimiento, sobre todo si se da el caso de que los dos sean hijos de padres divorciados.

“Papá te recuerdo que te separaste de mí mamá, no de mí…”

-Anónimo-

La conversación debe abierta y honesta sobre lo que implica para ellos el compromiso y deben estar seguros de saber y entender los problemas existentes en la relación y de lo que pudieran presentarse y afectarla.

Cambia el diálogo

No importa cuánto hayas odiado las peleas de tus padres, algunos de los ejemplos dañinos pudieron quedar marcados en ti como algo normal. Un hijo que haya visto a su padre dejar la discusión a la mitad, puede sentirse inseguro y ansioso si se presenta la necesidad de conversar con su pareja de temas sensibles.

Para evitar esto, primero debes identificar los malos hábitos que veías en tus padres y buscarlos en ti. Recuerda que como hijo de padres divorciados estas conductas han sido aprendidas por lo que no debes sentirte culpable, pero sí aprender a evitarlas. Es importante que lleves a cabo este proceso de forma abierta y con mucha comunicación con tu pareja.

Mantente honesto y seguro

Si sientes que estás repitiendo los patrones negativos que viste en tus padres antes, durante o después de su divorcio no te culpes ni trates de evitarlos. Esto solo te traerá problemas y dudas más grandes.

Niño culpándose por el divorcio de sus padres

En lugar de ello, define esos patrones, habla de forma honesta con tu pareja y busquen la solución juntos. Debes tener claro que no estás condenado a tener un matrimonio como el de tus padres, sino que puedes aprender de ellos a alejarte de esas conductas.

Los niños pequeños a veces se sienten culpables de la separación de sus padres. Es responsabilidad de estos evitar que esto suceda

Los padres divorciados en ocasiones se hunden tanto en su dolor y sus problemas que ignoran cómo se están sintiendo sus hijos. Ellos, pequeños, están absorbiendo una gran cantidad de información que puede provocar que en futuro terminen también pasando por una experiencia similar.

Hablar abiertamente con ellos, no intentar utilizarlos para manipular a la pareja, no intentar que odie a su padre o a su madre, será necesario para que pueda pasar por esta situación de separación sin que esta le cause trauma alguno. Es responsabilidad de los padres divorciados evitar que esto sea un mal trago para los niños. Ellos también sufren en esta situación.