Meditación vipassana: la técnica de purificación mental

Meditación vipassana: la técnica de purificación mental

Valeria Sabater 8 agosto, 2018 en Filosofía y psicología 0 compartidos
figura ejercitando la meditación vipassana

La meditación vipassana es un recurso sensacional para la mente. Nos permite detenerla en el momento presente, depurar sus preocupaciones, calmar sus agitados vaivenes, focalizarla. Dominar la que se considera la técnica de meditación más antigua, nos permitiría, por ejemplo, gestionar mejor los estados de estrés y ansiedad y entrenar el enfoque mental para ponerlo a nuestro favor.

Quienes dedican su vida a instruir a los demás en la práctica de la meditación, suelen repetir una misma frase a sus alumnos: “tienes que percibir dónde estás para poder llegar a donde necesites ir”Lejos de ser la clásica y enigmática frase que diría casi el maestro Yoda, en ella se contiene una gran evidencia en la que vale la pena reflexionar un momento.

En nuestro agitado mundo moderno no faltan quienes colocan en su horizonte mil y un proyectos, deseos y metas. Todos lo hacemos, de hecho, cada uno de nosotros fijamos en nuestro futuro cercano grandes objetivos. Sin embargo antes de llegar a esas cimas debemos clarificar desde dónde partimos. Es necesario ver con claridad y objetividad dónde se arraigan nuestro pies, qué es aquello que nos envuelve y que, de algún modo, puede condicionar el acceso a esos propósitos vitales.

La meditación vipassana nos puede ayudar a ello. Esta práctica se desprende de todo tipo de revestimiento filosófico, religioso o doctrinal para poner a nuestro alcance una estrategia de crecimiento personal sensacional. Estamos básica y llanamente ante una técnica de entrenamiento mental para mejorar el enfoque, para aliviar tensiones y procesar lo que nos rodea de un modo más sereno, tranquilo y perceptivo.

Así, y solo cuando la mente esté en calma, seremos capaces de percibir muchas más cosas, de llegar con mayor aplomo y seguridad hacia esas metas propuestas…

Chico practicando la meditación vipassana

Meditación Vipassana ¿en qué consiste?

Quien no esté familiarizado con el mundo de la meditación pensará sin duda que todo es lo mismo. Meditar, para cualquier neófito, no parece más que ese ejercicio donde uno se sienta en una determinada posición, cierra los ojos y procede a relajar su mente. Ahora bien, quienes practican la meditación Vipassana indican que es crucial diferenciarla de otras prácticas.

  • Para empezar, se dice de ella que cuenta con más de 2.500 años de antigüedad. Es más, hay textos que revelan que su origen procede de la India, y que el propio Buda Gautama la recuperó del olvido del tiempo. 
  • Vipassana, además, se traduce como insight, es decir, como esa capacidad para descubrir y ver las cosas en toda su realidad, con todos sus prodigiosos matices. Es, en esencia, ese impulso donde casi a modo de despertar, somos capaces de darnos cuenta de algo.
  • Hay meditaciones basadas en mantras, otras en visualizaciones, otras centradas en despertar un determinado tipo de energía (kundalini) para alcanzar la iluminación y otras donde el objetivo final es aliviar sufrimientos para conferir paz interior, equilibrio y armonía. La meditación Vipassana, por su parte, busca calmar la mente mediante la autoobservación.
  • Estamos por tanto ante un tipo de práctica que combina la respiración con la atención plena.
  • Uno de los principios de la meditación Vipassana es hacernos entender que la vida está a menudo cubierta por un tejido granuloso, denso y complejo. Solo cuando aprendamos a meditar lograremos entrenar nuestra mirada para ver a través de esa textura con total claridad.

Ojos con puntos practicando la meditación vipassana

¿Cómo se practica la meditación Vipassana?

La meditación Vipassana requiere que lleguemos a ella con una actitud muy particular. Debemos dejar a un lado todo lo que nos hayan dicho o creamos sobre la propia meditación en general. Hay que desterrar prejuicios, estereotipos y cualquier tipo de concepción que podamos albergar sobre ella.

Es un modo de purificar nuestro enfoque, de iniciarnos con esa tabula rasa donde poder ser más receptivos que nunca a todo lo que vamos a aprender y experimentar. No podemos olvidar que la mente, por sí misma es muy engañosa. A veces quedamos atrapados en un ciclo complejo de ideas, percepciones, creencias y esquemas que dificultan por completo el poder ser más abiertos a lo que nos envuelve. Y lo que exige la meditación Vipassana es apertura.

  • Tal y como hemos señalado, en esta práctica se combina la respiración con el enfoque mental. Por tanto, debemos estar pendientes de cada sensación durante la entrada y salida del aire por la nariz.
  • Asimismo, hay que poner el foco de la atención en algo muy específico (hay quien sitúa la mirada en una vela o un objeto) para poder así tomar conciencia de cómo divaga nuestra mente. De cómo hace esfuerzos por marcharse, por desobedecernos.
  • Al estar focalizados en ese algo estable, fijo e inmanente, vamos entrenando poco a poco nuestra percepción y atención.
  • Asimismo, mientras inhalamos y exhalamos debemos estar pendientes a su vez de las sensaciones que experimenta el propio cuerpo. Es como llevar a cabo un scanner del organismo y de sus sensaciones, de todas las que podamos percibir desde la cabeza hasta los pies.

Después de realizar todo ese recorrido físico, nos iremos a nuestra mente, a nuestro pensamiento. Observaremos qué hay en nuestro interior, depuraremos miedos, ideas, pensamientos, creencias... Los dejaremos ir mientras nuestra mente fluye, se arrulla, se relaja…

Los textos antiguos de Pali comparan la meditación Vipassana con el proceso de domesticar a un elefante salvaje. Al principio se mostrará violento, inquieto y muy nervioso. Pero si nos acercamos a él con bondad, calma e intuición, empezará a ser receptivo a nuestras caricias.
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Hombre con pájaros en la mente practicando la meditación vipassana

Las ventajas de la meditación Vipassana son múltiples, a nivel físico, psicológico y emocional. Entrenamos nuestra atención, se reducen los estados de ansiedad y estrés y optimizamos incluso nuestro ánimo y salud cardiovascular. Sin embargo, cabe decir que esta práctica es mucho más.

Además de la meditación está el conocimiento Vipassana, ese al que acceden los alumnos más avanzados. Quienes se sienten atraídos por las virtudes de esta práctica suelen profundizar un poco más en el conocimiento de la mente y su relación con el cuerpo. Así, y dentro de este enfoque ancestral, se halla lo que se conoce como los 16 conocimientos Vipassana.

Estos ejes teóricos irían desde el conocimiento de la relación causa-efecto entre estados mentales y físicos (paccaya pariggaha nana), hasta el conocimiento que revisa las impurezas de nuestra mente (paccavekkhana nana). Estamos sin duda ante un método realmente interesante con el que aprender a conectar de una forma más positiva y sabia con nuestros estados mentalesUn ejercicio al que siempre es bueno acercarse.

Valeria Sabater

Soy psicóloga y escritora. La curiosidad por el conocimiento humano es mi cerradura particular, la psicología mi llave, la escritura, mi pasión.

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