Muralismo: la representación artística callejera

Este artículo ha sido verificado y aprobado por Gema Sánchez Cuevas el 3 diciembre, 2018
María Alejandra Castro · 2 diciembre, 2018

La representación artística constituye una buena narración de la historia, ya que ha transcurrido de manera paralela, siendo sensible a esta. Actualmente lo sigue haciendo, y dentro de las diversas formas de expresión hay una que está tomando popularidad, por el valor de lo que muestra. Se trata del muralismo, la representación artística callejera.

Los artistas que se dedican al muralismo convierten las paredes grises y olvidadas en una explosión de color, que puede estar cargada de símbolos reivindicativos, culturales y sociales. Esta es una forma de transformar los espacios olvidados de las ciudades.

Ahora bien, no se trata de pintar por pintar. Hay diversos colectivos que trabajan en pro de mejorar nuestra sociedad a través del arte. En este artículo, haremos un recorrido por el muralismo, hablaremos de qué se trata, sus orígenes y su importancia. Además citaremos algunos movimientos muralistas representativos.

“El grafiti es el arte por antonomasia de la ciudad contemporánea, una forma artística que transforma los muros de la ciudad en receptáculos de sorprendentes metamorfosis formales. Es el arte de la palpitación urbana”.

-Josep Catalá-

¿De qué se trata y cuáles son los orígenes del muralismo?

El muralismo, para muchos, es un tipo de arte callejero. Consiste en intervenciones artísticas a través de diversas técnicas y materiales. En cada muro hay lenguajes y expresiones urbanos. No hay una estética común, depende de cada artista.

Ahora bien, según Martha Cecilia Herrera y Vladimir Olat en su artículo para la revista Nómadas, el muralismo es una de las marcas más representativas de las culturas contemporáneas. Además, se trata de construcciones estéticas que movilizan formas de pensamiento político.

Hombre haciendo un dibujo en la pared

El muralismo como movimiento surgió tras la revolución mexicana. En esa época tenían como propósito socializar el arte, y rechazaban cualquier obra que viniese de los círculos comerciales. Proponían la producción de obras que retrataban la realidad mexicana. Y, sus principales representantes fueron Diego Rivera y David Alfaro Siqueiros.

Ahora bien, el muralismo se realizó principalmente en los edificios públicos, y pronto comenzó a expandirse a toda América. Desde aquel momento se sigue haciendo este tipo de arte, en donde los muros relatan aspectos sobre la cultura y la sociedad.

¿Cuál es la importancia de esta representación artística callejera?

Los murales son fundamentales porque son un encuentro entre el pasado, el presente y el futuro. Además dotan de sentido tanto a individuos como a colectivos. E instituyen nuevos relatos que cuestionan aspectos del orden social actual.

Las representaciones callejeras son constructos que cuestionan el presente, y ayudan a que ciertas realidades sean tanto visibles como recordables. Así dotan de sentido a la situación sociocultural actual e inauguran nuevos horizontes para su visibilización.

Entonces, estos espacios son esenciales porque a través de las intervenciones plasman aspectos auténticos del contexto, y transforman espacios opacos en lugares visibles y con vida.

Muchos de estos trabajos no solo le dan color al muro, sino que con su tinta transforman pensamientos y emociones de personas del entorno. Incluso rescatan barrios que estaban en el olvido, dándoles nuevas perspectivas. Así, marcan territorios y hacen emerger comunidades.

Ejemplos de muralismo

El muralismo está extendido a lo largo del mundo. Observemos algunos ejemplos tanto clásicos como actuales:

  • Muralismo mexicano. Se trató de un movimiento con una implicación tanto política como social. Se encuentran reflejados sentimientos de identidad y pertenencia nacional, fomentando así un sentimiento de amor por la patria. Además, se ve la intención de hacer partícipe al pueblo de su historia, a través de las obras. Y, se da un intento por hacer inclusión, reivindicando por ejemplo el colectivo indígena. Sus miembros más destacados fueron: Diego Rivera, Rufino Tamayo y Roberto Montenegro, entre otros.
  • Representación artística callejera chilena. El muralismo en Chile comienza tras la visita del mexicano David Alfaro Siqueiros. Se representa el mundo popular, la conquista, y personajes auténticos. La expresión artística callejera en este país es particular, ya que debido a los sismos que ha sufrido la arquitectura ha estado en constante cambio, por su puesto también sus muros. Los principales representantes fueron: Laureano Ladrón de Guevara Romero, Gregorio de la Fuente y Pedro Olmos Muñoz, entre otros.
  • San Francisco y las Huellas del muralismo. Su expresión artística ha tenido una amplia trayectoria, que ha visibilizado las huellas culturales de los grupos que han pasado por ellas, sobre todo el de los hispanos que han sufrido discriminación. El barrio más representativo se llama Mission, en él se encuentran murales que rememoran luchas sociales, y memorias dolorosas y de afirmación. Y, también son la muestra de la búsqueda de reconocimiento social y cultural. Además, hay colectivos de ONG, que han dedicado espacios para mostrar el trabajo de las mujeres artistas.

Hombre pintando un mural

Ahora bien, la representación callejera es algo que se continúa tejiendo. Por ejemplo, en Cali, Colombia hay un colectivo llamado Mesa de Gráfica Urbana, que busca gestionar, apoyar y realizar actividades para el crecimiento del arte en la ciudad a través de proyectos pedagógicos. Y, este es sólo un ejemplo de que el muralismo sigue en pie.

A través del arte del mural podemos representar emociones y pensamientos, que sean de fácil acceso para todo el público. Se trata de un arte desde otra mirada, que se enmarca dentro de lo social y lo cultural, para llenar de color espacios, no sólo a través de la pintura, si no a través de lo que esta transforma y diversos proyectos enriquecedores.

  • Cortés, M. C. H. & Gualteros, D.V.O (2011). Ciudades tatuadas: arte callejero, política y memorias visuales. Nómadas, (35), 99-117.
  • Zamorano Pérez, P.E., & Cortés López, C. (2007), Muralismo en Chile: texto y contexto de su dorso estético.