Padres que abandonan a los hijos ¿por qué lo hacen?

16 Agosto, 2020
Este artículo ha sido escrito y verificado por la psicóloga Valeria Sabater
¿Qué hay detrás del padre o la madre que abandona a un hijo? Sabemos que las heridas de ese acto son profundas, pero también es necesario comprender qué motiva estas situaciones. Las analizamos.

Hay padres que abandonan a sus hijos y madres que en un momento dado dejan su responsabilidad y eligen marcharse. Las narrativas que trazan los casos de abandono infantil son múltiples, tan variadas y particulares como las personas involucradas en estas situaciones. Así, y aunque tengamos claro que nada puede ser tan devastador para un niño como estas vivencias, hay situaciones que pueden ser comprensibles.

La pobreza y la escasez de recursos es, en muchos casos, el factor más común. Hay padres muy jóvenes, por ejemplo, que optan por dar a sus hijos en adopción o dejarlos en manos de familiares. En esas situaciones, no podríamos hablar de «abandono» como tal, pero bien es cierto que veces la propia sociedad los juzga de ese modo.

Estamos, básicamente, ante una realidad tan dura como poliédrica en cuanto a desencadenantes, situaciones y realidades particulares. Hay experiencias que crean auténticos traumas en los más pequeños. No podemos dejar de lado que la herida de estas vivencias son profundas y, a menudo, permanentes. Crecer sin padre, llegar a la adolescencia sin la figura de una madre marca y deja carencias.

Profundicemos un poco más en este tema.

Niña que pierde globo representando el vacío de los padres que abandonan a los hijos

Razones que explican por qué hay padres que abandonan a los hijos

En nuestro día a día nos encontramos a menudo con historias dramáticas que nunca deberían acontecer. A pesar de ser una sociedad cada vez más avanzada, se siguen abandonando niños.

Los bebés recién nacidos siguen apareciendo en lugares insospechados y gran parte de los que logran sobrevivir, esconden detrás tristes historias de madres al límite, ahí donde los servicios sociales no han podido llegar.

Sabemos que hay muchos tipos de situaciones y que algunas son plenamente comprensibles y otras no tanto. Sea como sea, hay un factor que suele estar presente: el abandono de un hijo no es una decisión momentánea, no es algo por lo que se opte en de un instante a otro. Por lo general, suele haber un largo proceso de meditación y reflexión en el que, por las razones que sean, se opta por la más dramática.

Analicemos los desencadenantes más habituales.

Los problemas económicos en los padres que abandonan a los hijos

La pobreza, los bajos recursos y la exclusión social suele ser el desencadenante más común para que un progenitor (o ambos) opten por el abandono de los hijos. En este caso, es esencial que la propia sociedad sepa detectar y actuar a tiempo para no llegar a estas situaciones extremas.

Abuso de drogas, alcoholismo

El abuso de las drogas y la exclusión social suelen ir de la mano. No obstante, también puede darse el caso de una pareja en la que uno de los progenitores ha caído en el alcoholismo. Como bien suele decirse, los hijos de padres alcohólicos suelen vivir dos tipos de abandonos.

El primero se da en el propio hogar cuando el descuido, la dejadez o incluso la violencia puede actuar como prólogo de lo que más tarde puede suceder, que no es otra cosa que el abandono definitivo del núcleo familiar.

Embarazos no deseados

Si nos preguntamos por qué hay padres que abandonan a los hijos es importante hablar de los embarazos no deseados. En este contexto, pueden darse situaciones muy diversas. Las violaciones son un factor, así como los embarazos en menores de edad. Son situaciones límite en las que muchas jóvenes se sienten solas sin saber cómo actuar.

Por otro lado, puede darse otro tipo de situaciones. Hay parejas que acaban teniendo un hijo sin haberlo previsto. Mientras uno de los progenitores asume con ilusión esa nueva etapa, la pareja no lo vive de igual modo. Tarde o temprano, puede optar por dejar el hogar de manera definitiva.

Huir de las ataduras, los padres inmaduros

Hay padres inmaduros y madres carentes de instinto maternal, progenitores de ambos tipos que, en un momento dado, pueden optar por el abandono de un hijo. No todo el mundo está preparado para esa responsabilidad y aunque se busque de manera voluntaria tener un hijo, la realidad les demuestra que todo lo que acarrea les supera de manera desesperante.

Por término medio, el abandono siempre es más común durante el primer año de vida, pero el padre o la madre inmadura puede tomar la decisión en cualquier momento. Sin importar que sus hijos tengan tres, cinco o diez años. Hay un instante en que la decisión ya está meditada y se elige huir de cualquier atadura.

Niña sola en muelle simbolizando la herida de los padres que abandonan a los hijos

Problemas con la pareja: el abandono como forma de reinicio

A la hora de comprender por qué hay padres que abandonan a los hijos es necesario profundizar en los problemas de pareja. Las desavenencias, las separaciones, los divorcios complicados, la dificultad para llegar acuerdos en la manutención de los hijos o en la custodia abocan a muchos progenitores a la opción más radical de todas: el abandono definitivo.

  • Estas realidades son especialmente duras para los niños. No solo son testigos de todo ese proceso de distanciamiento, de peleas y mal ambiente entre sus padres. Además, en ciertos casos, pueden llegar a sentirse culpable de esa huida definitiva por parte de uno de sus padres.
  • Por otro lado, suele darse algo común. El progenitor que abandona suele reiniciar su vida con nuevas parejas formando otras familias. En estos casos, puede darse o no un nuevo abandono. No obstante, siempre resulta tan dramático como llamativo el hecho de que a raíz de las desavenencias con las exparejas, alguien opte por dejar de formar parte de la vida de un hijo.

Para concluir, como bien podemos ver las razones por las que alguien abandona a un niño son tan complejas como reprochables en muchos casos. Queda claro que hay situaciones que se pueden comprender, otras en cambio, son claramente sancionables. Sea como sea, es necesario que en la medida de lo posible pongamos medios para que estas situaciones no ocurran.

La ausencia de un padre o una madre es un abismo incurable en la vida de un niño. También, una herida imborrable en el adulto que ha tenido que crecer con ese vacío. Tengámoslo presente.