Cómo disfrutar sexo programado

Yamila Papa · 1 mayo, 2014

Hacer el amor con la pareja esperando que la mujer quede embarazada puede ser uno de los mejores momentos de sus vidas, pero también, una pesadilla. Hasta el momento que decidieron concebir un hijo, esos momentos de intimidad eran esperados (por ejemplo, a que ambos lleguen del trabajo o el fin de semana para estar juntos más tiempo). Sin embargo, ahora pareciera que es igual a “fichar” el horario en la oficina o lo que es peor, rendir un examen.

Algunas parejas pueden llegar a vivir esta etapa como un suplicio sobre todo cuando pasan los meses y el test sigue dando negativo. Porque además debemos sumarle los nervios, la ansiedad, la angustia, pensar que hay algún problema de fertilidad de alguno de los dos, etc. “Hay que lograr el embarazo”, es la nota mental que aparece en ambos cuando el calendario dice que es el día de mayor fertilidad de la mujer.

La Directora de Comunicación del Instituto Madrileño de Fertilidad, Marta Barrio, alerta que es un inconveniente muy frecuente en las parejas que llegan a la consulta. La mayoría de ellos consideran el sexo como algo muy alejado a lo natural, lo placentero o lo excitante. Es que “lo tenemos que hacer”, “si no es ese día, después hay que esperar otro mes”, “nos toca en ese momento aunque no tengamos ganas”, pueden ser algunas de las confesiones más habituales en el consultorio.

Además, la presión que les genera el hecho de querer tener un hijo, la sociedad que indica que a cierta edad hay que ser padres, la familia que en cada reunión les preguntan ¿y para cuándo el primogénito?, etc Miles de sentimientos son los que giran en torno a la cabeza, la mente y el cuerpo de la pareja, entre ellos, nervios, obsesión y culpa. Puede ser una etapa muy dura y triste, en vez de ser un momento hermoso entre dos personas que desean cumplir uno sueño hermoso como es traer un niño al mundo.

Es posible llevar el ciclo reproductivo con naturalidad aunque un calendario nos informe que “ese día toca”. Marta Villarreal, psicóloga de IMF indica algunas pautas o recomendaciones para poder sobrellevar la hora del sexo en el “sexo programado”, para que no se convierta en algo tedioso, obligatorio y causal de peleas o conflictos en la pareja.

Tips para evitar problemas durante el “sexo programado” para quedar embarazada

1-Hablar con la pareja: en todo momento la comunicación es clave en una relación, sin embargo en momentos donde los sentimientos están tan mezclados, vale la pena tomarse el tiempo necesario para conversar sobre lo que nos pasa y lo que le ocurre al otro. Hablar sobre los miedos, la angustia, el temor, la ansiedad, los nervios, la culpa, las dudas y hasta de la falta de deseo o de sentirse obligados a tener sexo. Es fundamental poder charlar sin discutir, sino en un plan de encontrar una solución o bien mejorar en varios aspectos. Nada de tener vergüenza de expresar lo que sentimos.

2-No sólo que sea para “buscar el bebé”: el acto sexual tiene otros objetivos, como por ejemplo, pasarlo bien y disfrutar de la intimidad en la pareja. Aprovechar ese momento para hacer lo que más les gusta, cambiar de posturas, jugar un poco, fantasear de alguna manera. No lo conviertan en un simple acto obligado para quedar “embarazados”, porque allí es cuando comienzan los inconvenientes. Nada de sexo mecánico ni al estilo robot, porque al final lo terminarás aborreciendo.

3-Tómense un descanso: si durante algunos meses los test dan negativos o si bien el día de la ovulación no se sienten deseos de tener relaciones, hay que parar un poco y saltearse esa fecha. Es realmente muy cansador para ambos que el calendario les diga cuando si y cuando no. Y no olviden que hay otros días más para seguir disfrutando de la intimidad con la pareja.

4-Disfruten de lo que tienen: a veces por el afán de traer un niño al mundo, cientos de matrimonios terminan separándose. Esto se debe a que se se pone un mayor énfasis en lo que no se tiene (un bebé) que en lo que si se cuenta (una esposa o un marido maravilloso). Hay veces en que el embarazo se produce en el momento menos pensado y ese es, cuando dejan de estar tan atentos a la fertilidad, la ovulación, los días “X”, etc. Aprendan a vivir el momento, a disfrutar lo que les está ocurriendo, a esperar juntos el resultado y a convivir en este camino maravilloso que es comenzar a formar una familia.

5-No hacer caso a las presiones externas: no importa cuánto hace que están juntos o que se casaron, tampoco que tu hermana o tu cuñada ya tienen tres niños o que ya pasaron los 30 años de edad. Siempre van a tener ese tipo de preguntas incómodas que lo único que hacen es aumentar la ansiedad, la culpa y los nervios. Cuando eres soltero, te preguntan para cuando la novia, cuando empiezas a salir con un chico quieren saber cuándo se casan, cuando contraen matrimonio, se consulta por el primer bebé y cuando llega el primogénito, para cuándo el “hermanito”. Nada los llena ni los deja satisfechos, así que no te preocupes demasiado por los demás.

Foto cortesía de rattanapatphoto