¿Cómo prepararse para una entrevista de trabajo?

Para tener éxito en una entrevista de selección es crucial prepararse para ella. ¿Tienes idea de cómo hacerlo? Si no sabes, tranquilo, en este artículo te enseñamos.
¿Cómo prepararse para una entrevista de trabajo?
María Prieto

Escrito y verificado por la psicóloga María Prieto.

Última actualización: 26 enero, 2024

Uno de los momentos más decisivos para conseguir un empleo es hacer una buena entrevista de trabajo. Ese instante es la oportunidad que tenemos para destacar entre el resto de candidatos. Es el espacio perfecto para demostrar el valor agregado que tendrá la empresa al contratarnos.

Por eso, realizar una excelente preparación es esencial. Prepararse para una entrevista va más allá de revisar y repasar el currículum y de pensar en nuestras fortalezas y debilidades. Implica un estudio profundo de los valores de la empresa y de las responsabilidades del cargo. En este artículo, presentaremos otras claves para estar listo para ese momento tan esperado.

¿Cómo prepararse para una entrevista de trabajo?

La entrevista laboral puede ser uno de los momentos de mayor presión en el proceso de búsqueda de empleo. En lo posible, prepárate para este encuentro con mucha minucia, para que, al menos, tengas una serie de respuestas brillantes y honestas a las preguntas más frecuentes.

Pensemos que la empresa busca al candidato idóneo para ocupar el puesto de trabajo que se oferta. Si la entrevista es buena, saldrán a relucir valores y cualidades del aspirante que no podrían obtenerse con ninguna otra prueba dentro del proceso de selección de personal. Valores y cualidades que nos darán el puesto o nos alejarán de él.

Por otro lado, antes de acudir a la entrevista de trabajo ya solemos haber pasado un primer proceso de criba basado en el currículum. Es decir, si nos hacen la entrevista es porque realmente somos una opción seria para el puesto; de otra manera, la empresa no gastaría recursos en hacernos una entrevista. Es decir, lo que ganemos o perdamos en esta fase va a depender de cómo contestemos y de las preguntas que hagamos.

En la entrevista de trabajo quieren conocerte en persona, valorar la imagen que proyectas, cómo te expresas, si controlas los nervios y, por supuesto, otros muchos aspectos relacionados directa o indirectamente con el puesto al que optas.

Siempre pueden aparecer preguntas trampas sorprendentes en una entrevista de trabajo. Es más, algunas pueden estar diseñadas para que sintamos más presión. Normalmente, esto no pone en riesgo la contratación, pero si el candidato se deja llevar por los nervios y responde de manera irreflexiva e impulsiva, puede perder la posibilidad de quedadrse con el cargo.

En caso de ser nosotros, si podemos ofrecer una réplica genial, mejor. Pero, en caso de no poder, optemos por una actitud conservadora ante este tipo de cuestiones. Esta clave sería el prólogo de otras cinco que os vamos a ofrecer a continuación.

Antes de la entrevista

Debes tener en cuenta algunos aspectos centrales antes de reunirte con el entrevistador para que tu proceso de selección empiece bien. Realizar una preparación previa es imprescindible para lograr éxito en la entrevista. Aquí te dejamos algunas recomendaciones generales.

1. Conoce la empresa

Cuanto más sepas de la empresa que puede contratarte, mejor. Intenta conseguir toda la información que puedas sobre el número de empleados, si dispone de página web, cuál es su visión, cuáles son los productos con los que comercian, cifras de ventas, etc.

Internet es un buen aliado para encontrar toda esta información, pero si vas a ver las oficinas en persona, obtendrás información interesante (estructura del edificio, si está situada a pie de calle, si dispone de aparcamiento, paradas de metro o autobús).

2. Estudia el cargo

Lee con atención la descripción del puesto y de las funciones que desempeñarías. Identifica las habilidades requeridas por la empresa y busca en tu experiencia casos prácticos donde se refleje que posees esa capacidad. Delimita los logros que has conseguido y la experiencia que tienes relacionadas con el cargo al que aspiras.

3. Ten claro dónde y cuándo es la entrevista

Es importante que tengas claro el lugar (físico o por videollamada), el día y hora a la que te han citado. Es posible que te convoquen en un lugar que no esté relacionado con la empresa. Sucede con frecuencia cuando las empresas subcontratan a otras para que hagan la selección para el puesto.

Aun así, si tienes ocasión de ir algún día antes, puedes calcular con exactitud el tiempo que tardas en llegar. También puedes ver si hay posibilidad de ir en transporte público o puedes aparcar con facilidad.

La puntualidad es un aspecto clave. Intenta guardarte un margen para imprevistos. Por otro lado, aunque estés en el lugar, no te presentes con demasiado tiempo de anticipación. Hacerlo puede dar la sensación de que gestionas mal tu tiempo y no te planificas bien.

4. Cuida tu aspecto

Ya hemos oído hasta la saciedad eso de que «una imagen vale más que mil palabras», pues en este caso es muy cierto, por eso hay que saber cómo vestirse para una entrevista. Teniendo en cuenta el puesto de trabajo al que te presentas y la cultura de la empresa, debes buscar un vestuario coherente con estas dos variables.

Para las empresas o los puestos «más serios», busca un traje adecuado de color neutro, corbata con colores corporativos de la empresa, calzado limpio y cerrado y camisa planchada. Además, busca que sea cómodo, se trata de que proyectes la sensación de formalidad, pero sin apuntar la idea de que estás haciendo un papel o de que eres presa de esa misma formalidad.

En cambio, si el puesto para el que quiero optar no es nada formal, quizás ir de traje no sea la mejor idea. Buscaremos algo mucho más relajado, dándole un lugar primordial a nuestra espontaneidad.

5. Prepara la documentación necesaria

Lleva una copia de tu curriculum vitae que has entregado previamente, y si te han pedido cualquier otro documento, asegúrate de que esté organizado e impecable.

Estudia a conciencia tu curriculum, ya que en la entrevista pueden pedirte que lo expliques con mayor profundidad. Es posible que quieran saber qué supuso para ti una determinada formación o una determinada experiencia.

6. No vayas acompañado

Es preferible presentarse sin compañía a las entrevistas de trabajo. Ir acompañado puede interpretarse como signo de inmadurez o inseguridad. Es curioso: muchos padres acompañan a sus hijos en sus primeras entrevistas de trabajo indicándoles cómo deben actuar y lo que deben decir.

Cuidado con estos consejos, los departamentos de recursos humanos también han evolucionado y las características que piden no siempre se van en la línea de lo que un análisis superficial nos puede adelantar.

7. Practica respuestas ante preguntas complicadas

Una excelente preparación requiere prever preguntas y formular posibles respuestas. De esta manera, el entrevistador no te sorprenderá con una duda que no sepas cómo responder.

A continuación, te dejamos algunas preguntas difíciles en una entrevista de trabajo para que pienses cómo responderlas de forma acertada:

  • ¿Cuál es tu mayor debilidad?
  • ¿Cuál crees que debería ser tu salario?
  • ¿Cómo fue tu relación con tu antiguo jefe?
  • ¿Por qué deberías trabajar en nuestra empresa?
  • ¿De qué manera contribuirás a nuestra empresa?
  • ¿Cómo te manejas en las situaciones desafiantes?
  • ¿Por qué quieres dejar tu actual puesto para trabajar aquí?


8. Ten clara tus fortalezas y debilidades

La pregunta sobre cuáles son tus debilidades y fortalezas es casi inevitable en cualquier entrevista laboral. Por eso, te sugerimos hacer un listado de ellas. Procura tener un ejemplo donde se observe cada una y un argumento sencillo y directo para explicar por qué consideras que es una parte débil o fuerte de ti.

Algunas fortalezas que puedes mencionar si las tienes son:

  • creatividad
  • trabajo en equipo
  • orientación hacia el logro
  • habilidades de comunicación

Entre las debilidades podrías mencionar las siguientes:

  • impaciencia
  • perfeccionismo
  • desorganización
  • dificultad para decir no


Durante la entrevista

Ahora que ya sabes cómo alistarte para tu entrevista, es necesario que sepas qué hacer durante el desarrollo de esta. Desenvolverte de manera impecable aumentará tus posibilidades de conseguir ese empleo. Veamos cómo puedes hacerlo.

9. Saluda al entrevistador

Aunque es obvio, muchos pasan por alto cómo hacerlo de manera formal. El saludo es necesario para establecer un tono de respeto y profesionalismo.

Además, le muestra al entrevistador tus buenos modales. Para dar un buen saludo, asegúrate de mencionar el nombre de la otra persona y acompaña las palabras con un apretón de manos firme pero no agresivo.

Puedes usar esta fórmula: «Buenos días, es un placer conocerle, señor (o señora)…». En algunos países, decirle «Señor» o «Señora» a una persona mayor es signo de respeto y formalidad, pero en otros no es tan habitual su uso.

Si el entrevistador es mayor y en tu país se usa mucho este formato de saludo, puedes usarlo. Esto mismo aplica para el tuteo o el usteo.

Ten en cuenta también el tipo de empresa, ya que en algunas se usa más un estilo informal, mientras que en otras se prefiere la mayor formalidad posible. En caso de dudas, te recomendamos usar el estilo formal utilizado en tu país.

10. Escucha de manera activa

Algo que no debes dejar de hacer durante la entrevista es prestar atención a lo que dice el reclutador. Escucha de manera activa lo que dice, asiente y haz preguntas de seguimiento si es necesario. Mantén contacto visual y, ante las dudas, resume y parafrasea lo que ha dicho para solicitar claridad sobre lo que no has entendido.

11. Evita interrumpir

Como hemos dicho, mostrar buenos modales es fundamental, y parte de ello consiste en no interrumpir a la otra persona mientras habla. Escucha lo que dice el entrevistador y, cuando acabe, responde.

A veces, puedes tener la prisa de responder porque tienes la respuesta clara, sin embargo, no debes permitir que la seguridad y el afán te hagan interrumpir. Escucha primero, responde después.

12. Cuida tu lengua no verbal

Tu comunicación no verbal es tan crucial como la verbal. La postura, los gestos y los movimientos pueden ayudarte a transmitir confianza, seguridad y profesionalismo, pero también pueden jugar en tu contra si no sabes controlarlos ni usarlos.

Asegúrate de sentarte erguido en tu silla, mantén los pies firmes en el piso y no cruces los brazos. Muéstrate relajado y usa tus gestos para hacer énfasis en lo que dices.

13. Adapta tus respuestas a la empresa

Cuando respondas a las preguntas, procura, en la medida de lo posible, alinear tus capacidades y experiencias a lo que necesita y demanda el puesto al que te has postulado.

Por ejemplo, si la empresa es reconocida por su interés social, puedes destacar tu experiencia en el trabajo comunitario. Si conoces los desafío que atraviesa la empresa, puedes destacar cómo tus habilidades podría servir de mucha ayuda.

14. Silencia el celular

No uses el móvil durante la entrevista para no proyectar una imagen distraída y desinteresada. Siléncialo o apágalo al entrar a la reunión con el reclutador. Dejarlo sonar y que interrumpa la conversación es una falta de respeto grave. Esto te hará parecer menos profesional en el trato con los demás y con pocos modales.

15. Evita hacer malos comentarios sobre tu trabajo anterior

No hables mal de tu jefe o de tu trabajo previo o actual. Tener una postura profesional al mencionar las experiencias de trabajo previas es fundamental en una entrevista. Cuando hables de tus otros empleos, céntrate en lo bueno y lo que aprendiste.

En lugar de criticar, habla sobre cómo superaste desafíos. Si tuviste que renunciar a un trabajo por razones negativas, habla sobre cómo esa experiencia te enseñó cosas nuevas y te preparó para nuevas oportunidades.

16. No te muestres desesperado por conseguir el empleo

Suplicar un empleo y mostrar desesperación no te será de mucha ayuda porque no proyectas una imagen favorable. En la actualidad, las empresas buscan, entre otras cosas, empleados que de verdad deseen aportar valor a la organización.

Si solo te quedas en la necesidad de conseguir el empleo, demuestras que solo buscas un trabajo y no que estás entusiasmado por contribuir al crecimiento de la empresa.

Después de la entrevista

Lo que hagas después de tu encuentro con el reclutador es importante también. A veces, las personas descuidan esta etapa y pierden oportunidades de crecimiento enormes y la posibilidad de seguir proyectando una buena imagen para la organización. Veamos qué puedes hacer al finalizar la entrevista:

17. Haz preguntas finales

Al finalizar la entrevista, por lo general, el entrevistador te da la oportunidad de hacer una pregunta. Debes aprovechar ese espacio para indagar acerca del clima laboral, el grupo de personas con el que trabajarías, la estructura de la organización, el tipo de liderazgo de los jefes, etc.

Al investigar sobre estos temas, tendrás una idea más clara de cómo sería trabajar en ese lugar y de lo que se esperaría de ti.

18. Averigua qué pasos debes seguir

Antes de despedirte, pregúntale al reclutador qué debes hacer a continuación para seguir el proceso de selección. Con esta pregunta, además de mostrar interés, tendrás una mejor idea del tiempo que tardarían en responderte. Así podrás lidiar con tus expectativas y organizar tus siguientes pasos, como la preparación de otra entrevista.

19. Expresa tu gratitud

Expresa tu agradecimiento al entrevistador de manera sencilla, formal y concreta. Luego, dale un apretón de manos firmes y sonríe. La gratitud demuestra tu buena educación y el respeto por el tiempo y el interés que la empresa ha demostrado en ti.

20. Sigue las instrucciones

Si te han solicitado enviar información adicional, sigue la instrucción tal como el entrevistador te la dio. Asegúrate de mandar lo necesario de manera oportuna y puntual. Respeta los plazos que te hayan ofrecido y atiende con exactitud los detalles, como el formato del envío y las especificaciones indicadas, ya que con ello pueden evaluar tu capacidad de seguir instrucciones.

21. Conserva tu profesionalidad en redes sociales

Dependiendo del trabajo al que te hayas postulado, el entrevistador puede revisar tus redes si estas tienen un rol relevante para el puesto.

Si sabes que para tu cargo es imprescindible proyectar una buena imagen, debes cuidarla hasta en tus redes sociales. En este caso, procura tener publicaciones que reflejen tu profesionalismo y seriedad.

22. Analiza la entrevista

Saca varios minutos de tu tiempo para reflexionar sobre tu desempeño en la entrevista. Evalúa tus respuestas y tu comportamiento durante el proceso.

Piensa en las preguntas difíciles en las que tuviste problemas e intenta formular una respuesta más clara y satisfactoria. Esta revisión te permitirá mejorar aquellos aspectos débiles de tu desempeño para que tengas mayor éxito en tu próxima entrevista.

La entrevista laboral es más que una serie de preguntas y respuestas

Para conseguir el trabajo de nuestros sueños es necesario pasar por diferentes etapas dentro del proceso de selección, y una de ellas es la entrevista. En ella, tenemos la oportunidad para presentarnos de manera profesional y proyectar una buena imagen.

En este artículo, hemos presentado diferentes claves para tener éxito en ella, y nos centramos en brindar varias sugerencias para diferentes momentos cruciales. Ahora sabemos que no solo basta con conocer la empresa, sino que es necesario también adaptar nuestras respuestas, regular el lenguaje no verbal, seguir instrucciones y analizar todo el proceso.

Cada entrevista laboral es una nueva posibilidad de obtener un empleo, pero también es un espacio de nuevos aprendizajes. Es una ocasión para mejorar nuestra forma de comunicar nuestras capacidades y de mostrarnos como candidatos invaluables. Con una buena preparación, estaremos listo para afrontar esa nueva oportunidad que se nos presenta.


Este texto se ofrece únicamente con propósitos informativos y no reemplaza la consulta con un profesional. Ante dudas, consulta a tu especialista.